ABATEN EN JALISCO A “EL MENCHO”, LÍDER DEL CJNG; DESATAN OLA DE VIOLENCIA EN VARIOS ESTADOS
*La caída del capo más buscado sacude al país y pone a prueba
la estrategia de seguridad de Sheinbaum ante presiones de Washington
Por: EXPEDIENTE SECRETO
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero de 2026.– Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, identificado como el narcotraficante más buscado de México y uno de los más perseguidos a nivel mundial, murió abatido durante un operativo del Ejército mexicano en la sierra sur de Jalisco, tras varios días de seguimiento e inteligencia coordinada entre autoridades mexicanas y agencias de Estados Unidos.
El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por quien
el gobierno estadounidense ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares,
fue localizado en una casa de seguridad en el municipio de Tapalpa, una zona
serrana donde solía moverse con discreción y bajo fuertes anillos de protección
armada.
El operativo fue coordinado por la Secretaría de Seguridad y
Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch. Tras un
enfrentamiento armado en las primeras horas del domingo, el capo fue abatido
por una célula de élite del Ejército. Minutos después de las 8:00 de la mañana
comenzó a circular la noticia que sacudió al país.
REACCIÓN VIOLENTA DEL CJNG
La respuesta del CJNG no se hizo esperar. Desde temprano se
reportaron bloqueos, quema de vehículos, incendios de comercios y ataques
coordinados en Guadalajara y Puerto Vallarta, así como en diversos municipios
de Jalisco. El caos alcanzó incluso las inmediaciones de los aeropuertos de
ambas ciudades.
Los disturbios también se extendieron a entidades donde el
grupo criminal mantiene fuerte presencia, como Michoacán, Tamaulipas y Guanajuato,
donde se registraron incendios, bloqueos carreteros y escenas de terror que
paralizaron comunidades enteras.
Desde el gabinete federal de seguridad se informó que ya se
coordina una respuesta con autoridades estatales y municipales para contener la
ola de violencia generada por la estructura armada del cártel.
GOLPE ESTRATÉGICO CON IMPLICACIONES INTERNACIONALES
La muerte de Oseguera Cervantes representa uno de los golpes
más significativos contra el crimen organizado en la última década. Fundador
del CJNG en 2011, tras separarse de una facción del Cártel de Sinaloa, “El
Mencho” consolidó una de las organizaciones criminales más violentas y
expansivas del continente.
Su caída ocurre en un contexto de fuertes presiones del
presidente estadounidense Donald Trump hacia el gobierno mexicano, exigiendo
resultados concretos contra los cárteles, a los que su administración ha
catalogado como organizaciones terroristas y ha amenazado con combatir incluso
mediante incursiones directas.
Para la presidenta Claudia Sheinbaum, el operativo representa
su primer gran golpe contra un objetivo prioritario internacional. La colaboración
de inteligencia con Washington habría sido clave para ubicar el inmueble en
Tapalpa donde se ocultaba el capo.
REACOMODOS EN EL MAPA CRIMINAL
La muerte del Mencho abre un escenario incierto en el tablero
del narcotráfico. Analistas advierten que podría detonarse una disputa interna
por el control del CJNG, así como una recomposición violenta frente a otros
grupos criminales.
En paralelo, Estados Unidos mantiene en la mira a los líderes
de “La Chapiza”, entre ellos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar,
hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, así como a la facción rival conocida como
“La Mayiza”, encabezada por Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco”. Todos
considerados objetivos prioritarios.
¿CAMBIO DE ESTRATEGIA?
Más allá del impacto operativo, la muerte del capo marca un
posible viraje en la política de seguridad federal. Durante el sexenio de Andrés
Manuel López Obrador se privilegió una estrategia de contención sin
confrontaciones directas contra los grandes capos. La actual administración parece
enviar una señal distinta.
Habrá que observar la reacción de la Casa Blanca y si este
golpe representa el inicio de una ofensiva sostenida contra las cúpulas del
narcotráfico o si, como ha ocurrido en el pasado, la caída de un líder desata
una espiral de violencia aún mayor.
Por ahora, México amanece con la noticia de la muerte del
hombre que durante más de una década encarnó el poder más brutal del crimen
organizado. El país enfrenta horas decisivas para contener la reacción de una
organización que, aunque descabezada, mantiene una estructura armada y
territorial capaz de incendiar regiones enteras.

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