PRESIÓN DE ESTADOS UNIDOS DERRIBA A ADÁN AUGUSTO DEL SENADO; SE CIERRA EL CERCO CONTRA LA CÚPULA MORENISTA
*Investigaciones por corrupción, vínculos criminales y
amenazas de sanciones y extradiciones cerraron el paso al intocable de López
Obrador y encendieron alertas en la cúpula de Morena
Por: EXPEDIENTEE SECRETO
CIUDAD DE MÉXICO, 4 de febrero de 2026.— Tras un forcejeo
político que se prolongó durante un año, Adán Augusto López Hernández dejó
finalmente la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado. No
fue una decisión personal —como intentó presentar el gobierno federal—, sino el
desenlace de una derrota inevitable frente a la presión directa del gobierno de
Estados Unidos, cuyas investigaciones alcanzaron a la esposa del senador y a su
red de socios y contratistas millonarios.
De acuerdo con información revelada por el periodista Héctor
De Mauleón, Washington hizo saber al gobierno mexicano que estaba listo para
congelar bienes y activos vinculados al llamado grupo Palenque, una estructura
empresarial que obtuvo contratos jugosos en diversas dependencias durante la
gestión de López Hernández. La advertencia incluyó incluso la amenaza de
formalizar una solicitud de extradición contra Hernán Bermúdez Requena,
exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y señalado como líder del grupo
criminal La Barredora.
La ratonera se cerró hace unas semanas, durante la última
reunión de Adán Augusto con la presidenta Claudia Sheinbaum. La presión desde
el norte se volvió insostenible y los márgenes para ofrecerle una salida
“digna” se agotaron, luego de una cadena de escándalos que incluyó presuntos
actos de corrupción, ingresos millonarios, conflictos de interés, evasión
fiscal y posibles vínculos con estructuras criminales. Muchos de estos
señalamientos, según las fuentes, fueron filtrados desde el propio gobierno y
amplificados por redes digitales vinculadas al aparato de comunicación oficial.
Desde septiembre del año pasado, reportajes de The Wall Street
Journal y The New York Times colocaron el nombre de Adán Augusto en el contexto
de la infiltración del crimen organizado en la política mexicana. Aunque el
senador intentó desviar las acusaciones culpando primero a enemigos internos y
luego a la “derecha”, sin embargo, el volumen y la precisión de la información
solo podían provenir de los más altos niveles del poder.
Sheinbaum sabía que heredó en el Senado a un adversario
político impuesto por Andrés Manuel López Obrador y protegido por el manto de
los “intocables”. El factor Trump —y el endurecimiento de la política
estadounidense— lo cambió todo. Desde agosto de 2025, en Palacio Nacional se
tenía conocimiento de que López Hernández era investigado por agencias
estadounidenses de alto nivel, lo que provocó tensiones constantes con la
Presidencia por mantenerlo en una posición clave del Congreso.
Lejos de dar un paso al costado, Adán Augusto exigió respaldo
de legisladores, gobernadores y figuras centrales de la 4T, respaldo que en su
momento le fue concedido por personajes como Alfonso Durazo. Sin embargo, la
defensa pública comenzó a erosionar la credibilidad del movimiento. Desde
Palacio se pidió frenar el respaldo político, ante la creciente percepción de
cinismo e impunidad que marcó el llamado “verano VIP” de las élites morenistas.
La ofensiva final incluyó revelaciones sobre discrepancias
fiscales y conflictos de interés, mientras altos funcionarios estadounidenses —como
Marco Rubio, Christopher Landau y el embajador Ronald Johnson— insistían en el
alto costo diplomático de proteger a políticos vinculados con el crimen
organizado. Se habló incluso de audios en poder de Omar García Harfuch que
formarían parte del expediente contra el exsecretario de Gobernación.
Aunque fuentes aseguran que López Obrador intervino para
frenar el caso Bermúdez y blindar a su antiguo colaborador, la tumba política
ya estaba cavada. Y quien terminó de cerrarla fue el gobierno de Estados Unidos.
En la misma reunión en la que se notificó la salida de Adán
Augusto de la coordinación senatorial. De acuerdo al periodista Héctor De
Mauleón, se advirtió también a Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de
Diputados, que él y su entorno familiar habían sido alcanzados por
investigaciones estadounidenses. Un día después, Monreal anunció que tiene
firmada su carta de renuncia, apelando a un supuesto “relevo generacional”.
Para muchos, 2026 marcó el fin de la borrachera de poder. La
resaca, advierten las fuentes, apenas comienza. Y todo indica que ha llegado la
hora de pagar la cuenta.

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