EJECUCIÓN FRENTE AL PALACIO MUNICIPAL EXHIBE EL FRACASO DE LA SEGURIDAD DE MARTHA GUERRERO
*Otro ataque armado sin detenidos revive los cuestionamientos
contra la estrategia policiaca del gobierno de Los Reyes La Paz y aumenta la
presión para que las autoridades investiguen el crecimiento de la violencia y
la extorsión
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Los hechos más recientes ocurrieron durante la madrugada del
pasado sábado 5 de julio, cuando Eleazar González García, de 48 años de edad,
fue ejecutado a balazos frente al bar El Paraíso, ubicado en la calle Libertad
número 63, colonia Los Reyes Centro, a escasos 200 metros del Palacio
Municipal. Su hijo, José Armando González Herrada, de 24 años, resultó
gravemente herido y permanece hospitalizado debatiéndose entre la vida y la
muerte.
De acuerdo con la información disponible, padre e hijo
permanecían en el acceso del establecimiento cuando dos sujetos armados llegaron
a bordo de una motocicleta y, sin mediar palabra, abrieron fuego en su contra
para después escapar sin ser detenidos.
Durante las diligencias periciales, en la escena del crimen
fueron localizados 12 casquillos percutidos calibre 9 milímetros, evidencia que
da cuenta de la violencia con la que fue perpetrado el ataque y de la capacidad
de los agresores para actuar y huir sin enfrentar resistencia alguna por parte
de las autoridades.
Mientras fuentes oficiales sostienen que ambas víctimas
trabajaban como porteros del establecimiento, personas que se encontraban en el
lugar afirman que eran los propietarios del negocio y que el ataque habría
estado relacionado con una presunta negativa a pagar extorsiones.
El comando armado ejecutó el ataque con múltiples disparos
prácticamente frente a la sede del gobierno municipal y logró escapar sin que
la policía realizara detenciones. El caso vuelve a exhibir las graves
deficiencias operativas de una corporación que presume inteligencia, pero que
no logra prevenir delitos de alto impacto ni capturar a quienes los cometen.
El fracaso de esa estrategia alcanza directamente a la
administración de Martha Guerrero y a los principales responsables de la
seguridad pública: el comisario Eduardo Fouilloux; el director operativo de
Seguridad Ciudadana, Isaías Ramírez Leal; y el encargado del despacho del área
de Inteligencia, Miguel Ángel Cisneros Mancilla. Los resultados de su gestión
son motivo de fuertes cuestionamientos debido al incremento de hechos violentos
y a la ausencia de resultados visibles en materia de prevención e
investigación.
Las preguntas son inevitables: ¿de qué ha servido el grupo de
inteligencia del que tanto presume el gobierno municipal? ¿Cómo es posible que
un ataque armado con al menos doce disparos ocurra en pleno centro del
municipio, a unos metros del Palacio Municipal, y que los responsables huyan
sin dejar rastro? ¿Por qué, pese a la persistencia de estos hechos, los
responsables de la seguridad permanecen en sus cargos?
Habitantes de Los Reyes La Paz sostienen que la percepción de
inseguridad ha aumentado desde el inicio de la actual administración. Empresarios,
comerciantes y vecinos también denuncian que la extorsión se ha convertido en
una de las principales amenazas para la actividad económica del municipio.
Diversos sectores sociales han expresado preocupación por el
crecimiento de la presencia del grupo criminal conocido como "Sindicato 22
de Octubre". En ese contexto han surgido cuestionamientos públicos sobre
el papel de las autoridades municipales y sobre la influencia política que
ejerce Tranquilino Lagos Buenabad, esposo de la alcaldesa, en las decisiones
del gobierno local y su presunta relación de amistad con el líder del grupo delictivo,
Héctor Becerril.
Corresponde a la Fiscalía General de Justicia del Estado de
México investigar cualquier posible relación entre organizaciones criminales y
servidores públicos. Hasta ahora no existe una resolución judicial que acredite
responsabilidades de funcionarios municipales en esos hechos, sin embargo, todo
mundo sabe que el incremento de las extorsiones están relacionadas con la
complicidad de las autoridades locales.
A ello se suma la denuncia constante de ciudadanos y
periodistas, quienes afirman que policías municipales intentan impedir la toma
de fotografías o videos durante hechos violentos, situación que, de
confirmarse, representaría un intento por limitar el registro público de la
violencia en lugar de enfrentar sus causas.
Los doce casquillos percutidos abandonados sobre el pavimento
no sólo forman parte de la evidencia pericial. También simbolizan el tamaño del
desafío que enfrenta un municipio donde las promesas de inteligencia policial
contrastan con una realidad marcada por homicidios, ataques armados e
impunidad. Mientras las autoridades mantienen el discurso de que la estrategia
funciona, los habitantes de Los Reyes La Paz siguen esperando resultados que,
hasta ahora, no llegan.






