LA REALIDAD DE LA NOTICIA

FERIA DE SERVICIOS: MUCHO DISCURSO, POCA SEGURIDAD EN  LA PAZ Y CHIMALHUACÁN   *Mientras presumen coordinación y “gobierno sin fronteras...

miércoles, 2 de septiembre de 2026

FERIA DE SERVICIOS: MUCHO DISCURSO, POCA SEGURIDAD EN

 LA PAZ Y CHIMALHUACÁN

 

*Mientras presumen coordinación y “gobierno sin fronteras”, habitantes cuestionan que las ferias de servicios sustituyan los resultados en seguridad y servicios públicos, y advierten que solo se trata de actos anticipados de campaña rumbo a 2027

 


LA PAZ, Estado de México, 2 de septiembre de 2026.- Mientras las presidentas municipales de La Paz, Martha Guerrero Sánchez, y de Chimalhuacán, Xóchitl Flores Jiménez, presumen que entre ambos municipios “no puede haber límites territoriales”, la realidad vuelve a colocar una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿para qué sirven tantos discursos de coordinación si la seguridad y los servicios públicos siguen siendo una de las principales preocupaciones de los habitantes de la zona oriente?

 

La llamada Feria de Servicios Intermunicipal Chimalhuacán-La Paz fue presentada como una muestra de coordinación para atender problemas como homicidios, violencia intrafamiliar y suicidios, además de acercar servicios jurídicos, psicológicos, médicos y sociales.

 

Sin embargo, para numerosos habitantes, una feria con módulos, consultas, vacunas, optometría y actividades recreativas no puede confundirse con una estrategia efectiva de seguridad pública. Y ahí aparece una contradicción todavía mayor.

 

Si realmente existe una coordinación institucional sin fronteras, como aseguran ambas alcaldesas, entonces habría que preguntar por qué resulta necesario montar una feria para demostrar una coordinación que, en teoría, ya debería existir todos los días.

 

Desde la creación del Mando Unificado Oriente, la promesa precisamente ha sido esa: coordinar a los gobiernos federal, estatal y municipales, junto con policías locales, Policía Estatal, Guardia Nacional y Fuerzas Armadas, para combatir la delincuencia en una región donde delitos como la extorsión y el robo de vehículos representan una preocupación permanente.

 

La estrategia contempla además el uso de herramientas de inteligencia y vigilancia, como cámaras del C5 y drones tácticos, y abarca municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, La Paz, Texcoco y Chicoloapan, entre otros.

 

Entonces, la pregunta es inevitable: ¿Dónde está esa coordinación cuando no hay cámaras, módulos ni fotografías oficiales?

 

Porque una cosa es recorrer calles y colonia, inaugurar ferias y hablar de “transformación”, y otra muy distinta es garantizar que los habitantes puedan caminar por sus calles sin miedo, denunciar un delito sin temor a represalias y contar con servicios públicos eficientes.

 

La feria puede ofrecer atención médica, psicológica y jurídica; puede acercar vacunas y orientación a la población. Todo eso puede ser útil. Pero no sustituye patrullajes, investigación criminal, prevención efectiva, combate a la extorsión, recuperación de espacios públicos ni resultados medibles contra la delincuencia. Sin embargo, a pesar de los discursos triunfalistas, distan mucho de la realidad.

 

Por eso, para sectores de la ciudadanía, este tipo de actos terminan pareciendo más un ejercicio de promoción y propaganda política que una respuesta de fondo a los problemas que padecen ambas demarcaciones.

 

Y el calendario electoral tampoco es un detalle menor. A menos de un año de las elecciones intermedias de 2027, cualquier acto público protagonizado por dos alcaldesas de Morena, acompañado de discursos sobre la “transformación” y recorridos para exhibir resultados, inevitablemente genera cuestionamientos sobre si se trata realmente de una política pública o de una plataforma de posicionamiento político.

 

LA CIUDADANÍA, MIENTRAS TANTO, NO VIVE DE FOTOGRAFÍAS NI DE BOLETINES

 

Vive —o intenta vivir— entre problemas de inseguridad, falta de servicios, calles deterioradas y una creciente percepción de que los gobiernos anuncian mucho más de lo que consiguen resolver.

 

La propia frase atribuida al expresidente Andrés Manuel López Obrador, aquella de que “tonto es el gobernante que cree que el pueblo es tonto”, bien podría ser recordada por ambas alcaldesas.

 

Porque los habitantes de La Paz y Chimalhuacán no necesitan que les expliquen que “no existen fronteras”.

 

Necesitan que los gobiernos demuestren, con resultados y no con eventos, que efectivamente pueden gobernar sus territorios.

 

Menos ferias para la fotografía y más resultados en las calles. Ese es el verdadero reto que tienen Martha Guerrero y Xóchitl Flores. Pero que están muy lejos de alcanzar.

martes, 1 de septiembre de 2026

EL “HOMBRE DE NEZA” Y LA SEGURIDAD QUE NO APARECE EN EL DISCURSO

 

*Mientras Juan Carlos Vicente Bárcenas presume orden, ética y una policía de respuesta inmediata, señalamientos sobre presunta protección a narcomenudistas colocan al gobierno de Adolfo Cerqueda ante una pregunta incómoda: ¿quién protege realmente a los habitantes de Nezahualcóyotl?

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO



CIUDAD NEZAHUALCÓYOTL, Estado de México, 1 de septiembre de 2026.- El discurso suena impecable: un funcionario formado en la cultura del esfuerzo, con 25 años de servicio público, defensor de la legalidad, de la disciplina y de la educación cívica, que asegura que en Nezahualcóyotl existen 106 cuadrantes, patrullajes permanentes, redes vecinales y tiempos de respuesta de hasta tres minutos.

 

Pero detrás de la entrevista de Juan Carlos Vicente Bárcenas, coordinador municipal de Protección Civil, conocido como “El Duro”, hay una realidad que obliga a poner en duda la fotografía agradable que se pretende vender de la seguridad en Neza.

 

Bárcenas habló ante Lore Molecula, una de las mascotas de la información de Morena, también hablo de ética, firmeza y cero tolerancias. Incluso aseguró que cuando llega a un área establece una regla tajante: “el primero que cometa un error se va”. También presumió que la seguridad del municipio está respaldada por mediciones del INEGI y que Nezahualcóyotl sería el municipio más seguro del Estado de México.

 

El problema es que la seguridad de un municipio no puede medirse únicamente por discursos, encuestas, patrullas o tiempos de respuesta. También debe medirse por la capacidad de las instituciones para impedir que sus propios elementos sean señalados como presuntos protectores de actividades criminales. Y ahí aparece una historia mucho menos cómoda.

 

El pasado 2 de marzo, elementos de inteligencia de la policía municipal detuvieron a varios presuntos vendedores de droga. Durante la revisión de sus teléfonos celulares, de acuerdo con la información proporcionada, los agentes localizaron un número telefónico atribuido al comandante Artemio Trejo Hernández, coordinador de la zona poniente.

 

Según las declaraciones que habrían realizado los detenidos, Trejo Hernández sería presuntamente uno de los mandos que les brindaba protección a cambio de pagos periódicos. Pero el señalamiento no terminaría ahí.

 

Los detenidos habrían asegurado que una patrulla perteneciente al agrupamiento metropolitano “Titanes” había pasado recientemente a recoger la llamada “renta”, es decir, el pago que presuntamente se entregaba para poder comercializar droga sin ser molestados por la autoridad.

 

Si esas declaraciones son ciertas, no estaríamos frente a un simple problema de delincuencia en las calles, sino ante algo infinitamente más grave: la posibilidad de que determinados sectores de la policía municipal hayan sido utilizados para garantizar la operación de vendedores de droga. Y eso cambia completamente la conversación.

 

Porque los sectores que se encuentran bajo la responsabilidad de Trejo Hernández incluyen zonas como El Sol, Maravillas y Pantitlán, territorios donde, según los señalamientos referidos, existirían múltiples puntos de venta de droga.

 

Por eso la pregunta no es solamente cuántas patrullas existen o cuánto tarda una unidad en llegar a una emergencia. La pregunta verdaderamente incómoda es:

 

¿Qué ha hecho el gobierno de Adolfo Cerqueda frente a los señalamientos contra mandos policiales? ¿se abrió una investigación interna? ¿se dio vista a la Fiscalía?

 

¿Se revisaron los teléfonos, patrullas, bitácoras y movimientos de los elementos involucrados? ¿se investigó la presunta existencia de pagos periódicos a mandos policiales? ¿se verificó si las unidades de “Titanes” participaron en alguna recolección de dinero?

 

Porque presumir que existe una policía eficiente resulta insuficiente cuando existen acusaciones de que algunos elementos podrían estar actuando en sentido contrario.

 

“El Shagui”, otro nombre que vuelve a aparecer. La historia tampoco termina con Trejo Hernández.

 

Otro personaje mencionado dentro de la estructura policial es Juan Iván García Parea, alias “El Shagui”, quien habría sido chofer del exdirector de la policía municipal Jorge Amador Amador, igual que el comandante Trejo. El exdirector policiaco, es ampliamente conocido como “La Jirafa” o “El Doctor”.

 

“El Shagui” se habría desempeñado como jefe de servicios del agrupamiento metropolitano “Titanes” y, de acuerdo con los antecedentes señalados, pasó un periodo muy largo recluido en el penal Neza-Bordo para posteriormente reincorporarse a la estructura policial.

 

La circunstancia resulta particularmente delicada porque se estaría hablando de la reincorporación de una persona con antecedentes penitenciarios a una posición dentro de una corporación encargada de combatir precisamente a quienes operan fuera de la ley.

 

Y aquí aparece nuevamente el nombre de Jorge Amador Amador. De acuerdo con los señalamientos proporcionados, el exjefe policiaco ha sido relacionado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y se le atribuye influencia en la formación y colocación de mandos policiales en distintos municipios del Valle de México.

 

Estas acusaciones, por su gravedad, requieren investigación y pruebas antes de convertirse en conclusiones, pero precisamente por eso no pueden ser ignoradas.

 

La paradoja de “El Duro”. La entrevista de Bárcenas pretende construir la imagen de un funcionario inflexible: un hombre que habla de reglas claras, disciplina, cero tolerancia y servicio público.

 

Incluso relata que su mayor satisfacción sería que un ciudadano acudiera a una ventanilla y pudiera retirarse sin pagar “un solo centavo”. Es un discurso políticamente atractivo.

 

Pero si realmente existe esa filosofía de servicio, entonces debería aplicarse también a la seguridad pública.

 

Porque no basta con exigirle al ciudadano que respete la ley si dentro de las instituciones existen señalamientos de posibles pactos entre policías y delincuentes.

 

No basta con hablar de civismo mientras un vecino puede preguntarse quién controla una determinada calle.

 

No basta con presumir 106 cuadrantes si en alguno de ellos un grupo criminal pudiera operar bajo la presunta protección de un servidor público. Y mucho menos basta con citar al INEGI como certificado de seguridad.

 

El INEGI puede medir percepción, victimización y otros indicadores; ninguna encuesta puede sustituir una investigación ministerial cuando existen señalamientos concretos contra servidores públicos.

 

¿Seguridad o una paz comprada? La tesis más preocupante que se desprende de los señalamientos es que una eventual disminución de determinados delitos no necesariamente significaría que la delincuencia haya sido derrotada.

 

También podría ocurrir —si se acreditaran las acusaciones— que determinados grupos criminales hayan encontrado mecanismos para operar con menor confrontación mediante acuerdos ilegales con integrantes de las propias corporaciones policiacas. Eso no sería seguridad. Sería una paz sostenida por pactos clandestinos.

 

Y si esos pactos existieran, los ciudadanos no estarían más seguros: simplemente estarían viviendo bajo reglas que no conocen, pero que alguien más habría impuesto.

 

Por eso la entrevista de “El Hombre de Neza” deja una pregunta que ningún discurso institucional puede responder:

 

¿De qué sirve hablar de ética, disciplina y tiempos de respuesta de tres minutos si nadie explica qué ocurrió con los señalamientos que apuntan a una posible protección policial al narcomenudeo?

 

Juan Carlos Vicente Bárcenas asegura que “el primero que cometa un error se va”. Perfecto.

 

Entonces la ciudadanía tiene derecho a saber qué funcionarios fueron investigados, cuáles fueron separados de su cargo, cuáles fueron sancionados y qué resultados tuvieron esas investigaciones cuando aparecieron señalamientos de esta naturaleza.

 

Porque en materia de seguridad, la verdadera prueba de la rectitud no está frente a una cámara ni en una entrevista complaciente.

 

Está en lo que un gobierno hace cuando descubre que la corrupción podría estar sentada dentro de su propia patrulla.

lunes, 31 de agosto de 2026

DEL COBRO DE PISO A “REPARTIR MOCHILAS”: EL CINISMO DE “EL PERRO”

 

*Entre señalamientos de extorsión, presuntos vínculos con grupos delictivos y cercanía con Morena en Chicoloapan, “El Perro” busca ahora construir una imagen de benefactor repartiendo mochilas en colonias marginadas

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


VALLE DE CHALCO, Estado de México, 31 de agosto de 2026.- Lo que para cualquier familia de escasos recursos podría parecer un gesto de solidaridad, en Valle de Chalco adquiere otra dimensión: Reinaldo Ruiz Castaneyra, alias “El Perro”, señalado por comerciantes de San Vicente Chicoloapan por presuntas prácticas de extorsión, ahora aparece repartiendo mochilas entre habitantes de una colonia popular con motivo del regreso a clases.

 

La escena resulta, cuando menos, políticamente incómoda. El personaje señalado por comerciantes por presuntamente exigirles dinero de manera violenta aparece ahora convertido en benefactor social, repartiendo apoyos entre familias de bajos recursos.

 

“El Perro” es identificado por comerciantes fijos y semifijos de Chicoloapan como presunto dirigente de un grupo delictivo denimnado “Los Talibanes” al que atribuyen el cobro del llamado “derecho de piso”. Se trata de acusaciones graves que deberían ser investigadas por las autoridades correspondientes y no simplemente ignoradas por las instituciones políticas.

 

Pero el asunto adquiere todavía mayor relevancia por su cercanía con la estructura política de Morena en Chicoloapan.

 

Reinaldo Ruiz Castaneyra es padre de Edgar Ruiz Aguilar, quien ocupa la primera regiduría del Ayuntamiento de San Vicente Chicoloapan. Además, padre e hijo han sido vistos públicamente junto al presidente municipal morenista Javier Mendoza Vázquez, participando en actos políticos y lanzando consignas relacionadas con la defensa de la soberanía.

 

Aquí aparece una contradicción que Morena tendría que explicar con absoluta claridad: ¿Dónde termina la política y dónde comienza la tolerancia hacia personajes señalados por actividades criminales?

 

Porque no basta con hablar de “el pueblo”, de soberanía o de transformación mientras, en los municipios, personajes cuestionados adquieren espacios de influencia política y construyen estructuras sociales.

 

LA FACHADA DE LA “AYUDA SOCIAL”

 

La entrega de mochilas no puede analizarse de manera aislada. Históricamente, diversos grupos criminales han recurrido a la creación de organizaciones sociales, sindicales o de comerciantes para construir una imagen de cercanía con las comunidades, ganar simpatías y generar una base social que posteriormente pueda servir como escudo político.

 

En este caso, “El Perro” encabeza la denominada Confederación de Agricultores y Comerciantes Fijos y Ambulantes de la República Mexicana (CACFARMEX), desde donde ha buscado proyectarse como dirigente social.

 

El problema es que una organización social no puede convertirse en patente de impunidad ni en mecanismo para lavar políticamente la imagen de quienes son señalados por actividades delictivas.

 

EL EXPEDIENTE DE OTROS PERSONAJES DEBERÍA SERVIR COMO ADVERTENCIA

 

Años antes de su detención, EXPEDIENTE SECRETO señaló a Christian Jesús Castillo Grimaldo, “El Jimmy”, entonces identificado públicamente como líder sindical y exregidor de Chalco, por sus presuntos vínculos con el denominado Sindicato 22 de Octubre y con actividades de extorsión y despojo.

 

“El Jimmy” también sabía construir una imagen social: entregaba juguetes durante el Día de Reyes y el Día del Niño, repartía despensas en colonias marginadas y tenía cientos de seguidores.

 

Con el tiempo, aquella imagen de supuesto benefactor terminó contrastando brutalmente con las acusaciones y el proceso penal que enfrenta.

 

El mensaje es sencillo: repartir juguetes, despensas o mochilas no convierte a nadie en honorable.

 

“EL PERRO”, ENTRE LA POLÍTICA Y LOS SEÑALAMIENTOS

 

Lo verdaderamente preocupante es que Morena anunció que rumbo a las elecciones de 2027 establecería filtros para evitar que personas con antecedentes cuestionables llegaran a las candidaturas.

 

Sin embargo, en Chicoloapan ya existe un caso que obliga al partido a explicar qué filtros funcionaron y cuáles no.

 

Edgar Ruiz Aguilar ya ocupa una regiduría. Y su padre, Reinaldo Ruiz Castaneyra, aparece públicamente en actos políticos al lado de funcionarios emanados de Morena.

 

Mientras tanto, comerciantes sostienen presuntos señalamientos de extorsión contra el grupo que encabeza.

 

Las acusaciones incluso apuntan a sujetos conocidos como “Los Pelones”, a quienes se atribuye el cobro cotidiano del llamado derecho de piso.

 

Si esas acusaciones son falsas, que la Fiscalía las investigue y las descarte. Pero si son ciertas, entonces la pregunta resulta todavía más grave:

 

¿Cómo es posible que un personaje señalado por comerciantes pueda tener presencia política, construir una estructura social y aparecer públicamente al lado de funcionarios municipales?

 

¿Y EL CASO DE JUANA?

 

También está pendiente una investigación profunda sobre el homicidio de Juana, dirigente del tianguis instalado en el kilómetro 27 de la carretera federal México-Texcoco.

 

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México debería esclarecer quién ordenó y quién ejecutó ese crimen y, en su caso, investigar cualquier relación que pudiera existir entre ese homicidio y quienes tenían intereses dentro de la zona comercial.

 

De la misma manera, deberían revisarse las versiones que han circulado respecto de la supuesta relación de Reinaldo Ruiz Castaneyra con la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI), así como el origen y utilización de una camioneta que, según dichos y versiones difundidas, habría pertenecido a esa corporación y todo el tiempo era conducida por “El Perro”.

 

Porque cuando existen señalamientos reiterados, presencia política, organizaciones sociales, grupos de comerciantes y acusaciones de extorsión, lo mínimo que debe existir es una investigación seria, independiente y transparente.

 

MORENA TIENE QUE ESCOGER

 

Morena no puede pretender que el discurso de “primero el pueblo”, “primero Los pobres” y “la defensa de la soberanía” sea compatible con la presencia política de personajes sobre los que pesan señalamientos tan graves.

 

La defensa de la soberanía no se demuestra solamente marchando, gritando consignas o levantando banderas. También se demuestra combatiendo la extorsión. Se demuestra protegiendo a los comerciantes. Se demuestra evitando que grupos criminales construyan bases sociales.

 

Y, sobre todo, impidiendo que el dinero, la intimidación o las estructuras de organizaciones sociales terminen convirtiéndose en pasaportes para acceder al poder político.

 

Por eso, Morena tiene una pregunta que responder antes de llegar a 2027: ¿Su compromiso está realmente con el pueblo o está dispuesto a convivir políticamente con quienes son señalados por vínculos con estructuras de extorsión?

 

Porque una mochila puede aliviar temporalmente la economía de una familia.

 

Pero ninguna mochila borra los señalamientos de extorsión, ninguna despensa limpia un expediente y ningún acto político convierte automáticamente a un personaje cuestionado en representante legítimo del pueblo.

 

La Fiscalía debe investigar. Morena debe explicar. Y los ciudadanos tienen derecho a saber quiénes están buscando convertir la necesidad de las comunidades en una plataforma de poder.

 NAZARIO GUTIÉRREZ: TEXCOCO NO ES PATRIMONIO DEL GRUPO HIGINIO

 

*Alcalde se molesta por respaldo a Paco Vázquez y exhibe nerviosismo político rumbo a la elección del 2027

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


TEXCOCO, Estado de México, 31 de agosto de 2026.- El alcalde de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez, parece haber olvidado algo elemental: el municipio que gobierna no es propiedad del grupo político al que pertenece, ni las posiciones públicas son un patrimonio reservado para los mismos de siempre.

 

Su molestia por el respaldo que diputados locales de Morena dieron al coordinador de la bancada, Francisco Vázquez Rodríguez, durante la plenaria celebrada el pasado sábado 29 de agosto en Toluca, exhibe algo más que una diferencia política: el nerviosismo de una estructura que durante años ha ejercido una influencia determinante sobre Texcoco y que ahora observa cómo otros actores comienzan a disputar ese espacio.

 

Gutiérrez Martínez pertenece al grupo político encabezado por el senador Higinio Martínez Miranda, una corriente que durante décadas ha construido en Texcoco una poderosa red de dirigentes, alcaldes, legisladores y operadores políticos. Sin embargo, el problema aparece cuando esa influencia se confunde con una propiedad política del municipio. Y es precisamente ahí donde el alcalde parece perder de vista la realidad.

 

Las bardas con el hashtag #PacoVa fueron suficientes para encender los ánimos. Gutiérrez aseguró estar listo para aventarse un “round con quien sea”, una declaración que lejos de proyectar fortaleza política, puede interpretarse como una reacción de quien se siente amenazado ante la posibilidad de que una candidatura distinta a la de su grupo gane terreno.

 

Porque Paco Vázquez ya dijo públicamente que buscará contender por un cargo de elección popular en Texcoco. Y esa sola posibilidad parece haber provocado una reacción desproporcionada. ¿Por qué tanta preocupación?

 

La respuesta puede estar en la propia historia política de Texcoco: durante años, el grupo de Higinio Martínez ha mantenido una presencia dominante en la vida pública municipal. Pero los tiempos cambian, los equilibrios se mueven y Morena no necesariamente está obligado a seguir funcionando bajo la lógica de un solo grupo que se ha enquistado en el poder.

 

Más aún cuando el desempeño de la actual administración municipal ha sido objeto de fuertes cuestionamientos ciudadanos. Nazario Gutiérrez enfrenta el desgaste natural de un gobierno que no ha logrado convertir el capital político de su grupo en resultados contundentes para los texcocanos. Y ahí está una de las grandes contradicciones.

 

Mientras el alcalde parece concentrado en defender posiciones y responder a quienes comienzan a disputarle espacios políticos, los problemas cotidianos de Texcoco siguen siendo los que deberían ocupar el centro de la agenda del presidente municipal.

 

La política de Morena en Texcoco, además, ya no puede reducirse a las decisiones de un pequeño círculo.

 

El respaldo que legisladores dieron a Paco Vázquez durante la plenaria demuestra que hay otros actores políticos dispuestos a levantar la mano, a construir acuerdos y, sobre todo, a disputar democráticamente el futuro político del municipio.

 

Para el grupo de Higinio, seguramente el mensaje debe ser demasiado incómodo: Texcoco no tiene dueño.

 

No es propiedad de un senador, de un alcalde, de un grupo de operadores ni de una corriente política. Es un municipio cuyos ciudadanos tienen derecho a decidir quién los representa.

 

Y si Nazario Gutiérrez realmente quiere demostrar músculo político, tendría que hacerlo con resultados de gobierno y no con amenazas de “rounds” políticos.

 

Porque una cosa es tener poder dentro de una estructura partidista y otra muy distinta es tener el respaldo de los texcocanos.

 

La disputa rumbo a 2027 apenas comienza. Y la aparición de #PacoVa, el respaldo de diputados a Paco Vázquez y la reacción del alcalde podrían ser apenas los primeros síntomas de una fractura mayor dentro del morenismo texcocano.

 

El verdadero desafío para Nazario Gutiérrez no es pelearse con Paco Vázquez. Es demostrar que puede gobernar Texcoco sin comportarse como si el municipio fuera propiedad de su grupo político. Y en esa batalla, la pregunta resulta inevitable:

 

¿Quién llegará mejor posicionado a la definición política de Morena en Texcoco: el grupo que lleva años controlando la estructura o quienes ahora pretenden disputarle el territorio político?

domingo, 30 de agosto de 2026

HIGINIO PODRÁ VOLVER AL PODER LLENO DE RESENTIMIENTO

 PARA HACER UN AJUSTE DE CUENTAS


*La Presidencia del Senado fortalece al texcocano y devuelve a Mexiquenses de Corazón al tablero político del Edomex; Delfina Gómez y Horacio Duarte deberán enfrentar nuevamente a su viejo adversario rumbo a 2027

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


TOLUCA, Estado de México, 30 de agosto de 2026.- La llegada de Higinio Martínez Miranda a la Presidencia del Senado no es un simple movimiento legislativo. Es, sobre todo, una operación política para contener la creciente tensión dentro de Morena en el Estado de México y evitar que la disputa entre el grupo de Delfina Gómez Álvarez, Horacio Duarte y el higinismo termine convirtiéndose en una ruptura antes de las elecciones de 2027.

 

La pregunta es inevitable: ¿por qué Claudia Sheinbaum permitió el ascenso del texcocano y qué gana con ello?

 

La respuesta parece estar en el equilibrio de fuerzas. Delfina conserva el Gobierno del Estado de México; Horacio Duarte mantiene la operación política; Francisco Vázquez conduce el Congreso local, mientras Higinio obtiene una posición nacional que lo devuelve al centro del escenario y permite a su organización, Mexiquenses de Corazón, recuperar capacidad de negociación.

 

El cargo no le entrega el control de Morena, no le permite repartir candidaturas ni nombrar alcaldes o diputados. Tampoco subordina al Gobierno mexiquense. Pero sí le proporciona algo políticamente mucho más importante: tribuna, interlocución directa con el poder federal y capacidad para recibir y escuchar a gobernadores, alcaldes, legisladores y aspirantes.

 

Higinio deja así de ser una figura regional que sus antiguos aliados consideraban disminuida y vuelve a encabezar uno de los poderes de la Unión. Y ahí comienza el problema.

 

El texcocano ha perdido dos veces la candidatura de Morena al Gobierno del Estado de México. En 2017, el expresidente Andrés Manuel López Obrador eligió a Delfina Gómez. En 2023 volvió a cerrarle el paso a Higinio y entregó nuevamente la candidatura a Gómez Álvarez.

 

Después vino su breve paso por la Jefatura de Gabinete del gobierno estatal, su regreso al Senado y el distanciamiento con quienes alguna vez fueron sus aliados. Desde Mexiquenses de Corazón, Higinio comenzó a reclamar espacios, defender reelecciones y exigir posiciones en municipios y diputaciones estratégicas. La tensión creció porque el poder estatal dejó de pasar por sus manos.

 

Delfina obtuvo la candidatura y la gubernatura. Duarte se convirtió en el principal operador político del Ejecutivo y Francisco Vázquez asumió el control del Congreso local. Higinio quedó fuera del centro de las decisiones. Ahora eso cambia.

 

La Presidencia del Senado no le entrega el Estado de México, pero sí le devuelve capacidad para negociar. Y, sobre todo, eleva el costo político de intentar aislarlo.

 

Para sus seguidores, el mensaje es contundente: Higinio no está derrotado ni retirado. Para sus adversarios internos, también: ya no pueden tratarlo como un actor secundario.

 

La elección de 2027 será la verdadera prueba. En el Estado de México estarán en juego los 125 ayuntamientos, el Congreso local y las diputaciones federales, y Mexiquenses de Corazón buscará conservar o recuperar espacios.

 

Si Higinio consigue traducir su nueva posición nacional en candidaturas, municipios, diputaciones y estructura territorial, habrá recuperado poder real. Si no lo consigue, su regreso podría quedarse en reconocimiento institucional.

 

Pero existe otro factor que genera preocupación: sus relaciones políticas con organizaciones y grupos que durante años han tenido presencia en la entidad, entre ellos Antorcha Campesina, cuya dirigencia ha mantenido una relación política con sectores del higinismo. Cualquier fortalecimiento de esas alianzas podría incrementar la presión sobre el tablero mexiquense, particularmente en conflictos como el que actualmente rodea a la Universidad Autónoma Chapingo.

 

En este nuevo escenario aparecen nuevamente dos polos de poder: el aparato institucional de Delfina Gómez y la estructura política de Higinio Martínez.

 

La gobernadora no queda subordinada al senador, pero tendrá que volver a negociar con una corriente que su grupo daba prácticamente por desplazada.

 

El más comprometido podría ser Horacio Duarte. Su fortaleza política se ha construido alrededor de la operación territorial, la relación con alcaldes y la interlocución entre el Estado de México y el Gobierno federal. Con Higinio en la Presidencia del Senado, Duarte deja de ser la única puerta mexiquense hacia el centro del poder.

 

Francisco Vázquez tampoco pierde su posición, pero diputados y presidentes municipales inconformes tendrán nuevamente un referente nacional al cual acudir.

 

La pregunta de fondo es si el nuevo cargo moderará a Higinio Martínez o, por el contrario, alimentará sus aspiraciones de volver a pelear por la gubernatura mexiquense en 2029.

 

Porque el texcocano no obtuvo el Gobierno del Estado de México, pero recuperó algo que parecía haber perdido: poder de negociación. Y quizá esa sea la verdadera victoria de Higinio y de Mexiquenses de Corazón.

 

Ahora habrá que esperar para saber si utilizará la Presidencia del Senado para construir acuerdos dentro de Morena o para emprender un ajuste de cuentas político contra quienes contribuyeron a desplazarlo. Lo cierto es que el higinismo ya no negocia desde la derrota.

 

Higinio volvió al tablero. Y en Morena del Estado de México, eso significa que la guerra interna todavía está lejos de terminar.

LA PAZ SE TIÑE DE SANGRE; MARTHA GUERRERO Y TRANQUILINO

 RESPONDEN CON PROPAGANDA

 

*Dos cuerpos encobijados aparecen en San Sebastián y otro hombre es localizado con huellas de tortura; mientras crece la violencia, el gobierno de Morena apuesta por boletines y ataques contra medios incómodos

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


LOS REYES LA PAZ, Estado de México, 30 de agosto de 2026.- Mientras la presidenta municipal morenista Martha Guerrero Sánchez y su esposo Tranquilino Lagos Buenabad intentan construir, a golpe de boletines y propaganda, una imagen de supuesto control gubernamental, la realidad en las calles de Los Reyes La Paz vuelve a exhibir un escenario brutal: la sangre sigue corriendo y los cadáveres continúan apareciendo en distintos puntos del municipio.

 

La propaganda oficial puede intentar maquillar la realidad, pero no puede desaparecer los cuerpos.

 

La mañana de ayer sábado, habitantes localizaron dos personas sin vida, un hombre y una mujer, cuyos cuerpos se encontraban encobijados y abandonados en un lote baldío ubicado sobre la calle El Pino, casi esquina con 3 de Mayo, en la colonia San Sebastián.

 

El hallazgo vuelve a encender las alarmas entre los habitantes, quienes observan con creciente preocupación cómo la violencia se extiende por colonias y calles del municipio sin que exista, hasta ahora, una respuesta contundente de la administración municipal.

 

PERO EL EPISODIO DE SAN SEBASTIÁN NO ES UN HECHO AISLADO

 

El pasado miércoles 26 de agosto, pobladores alertaron a las autoridades sobre la presencia de un hombre tirado y con visibles huellas de tortura en la zona de las calles Río Grande y Río Hondo, en la colonia El Salado, a un costado del canal de aguas negras.

 

Dos hechos violentos en apenas unos días vuelven a colocar a Los Reyes La Paz frente a una pregunta que la administración municipal parece empeñada en evitar: ¿quién está realmente gobernando la seguridad del municipio?

 

EL “PRESIDENTE” QUE NO FUE ELECTO

 

Entre habitantes y sectores políticos de La Paz crece también el cuestionamiento sobre el papel que desempeña Tranquilino Lagos Buenabad, esposo de la alcaldesa.

 

Ciudadanos y fuentes locales lo señalan como quien, en los hechos, interviene y toma decisiones que corresponderían a la presidenta municipal, pese a que él no fue electo para ocupar la Presidencia Municipal. La ciudadanía votó por Martha Guerrero, no por su esposo.

 

Sin embargo, en el municipio se ha extendido la percepción de que Lagos Buenabad actúa como si fuera el verdadero jefe político y administrativo de La Paz.

 

Mientras tanto, según las denuncias recabadas, desde el entorno municipal se habría emprendido una estrategia para desacreditar a medios de comunicación que publican información crítica sobre la administración.

 

Elementos de la propia policía municipal confirman el señalamiento de que Tranquilino Lagos habría ordenado a policías municipales impedir o agredir a periodistas para evitar que cubran hechos violentos.

 

De acuerdo con estas denuncias, algunos reporteros han dejado de acudir a determinados puntos donde ocurren hechos sangrientos por temor a sufrir agresiones por parte de elementos policiacos.

 

Si estas acusaciones son ciertas, el problema ya no sería solamente la incapacidad para contener la violencia: sería el intento deliberado de ocultarla.

 

“EL GALLO”, EL HOMBRE QUE MANDA EN LA POLICÍA

 

En este escenario aparece Isaías Ramírez Leal, “El Gallo”, quien ostenta el cargo de director operativo de la Policía Municipal y es señalado por distintas fuentes como el verdadero responsable de las operaciones de seguridad en el municipio.

 

Reportes y señalamientos previos han relacionado públicamente a Ramírez Leal con presuntos vínculos con integrantes de “La Familia Michoacana”. Tales acusaciones, hasta donde se conoce, deberán ser investigadas y acreditadas por las autoridades competentes.

 

Lo que sí resulta cuestionable es que, pese a los señalamientos que han surgido desde su llegada al cargo, la administración de Martha Guerrero haya decidido mantenerlo al frente de la operación policial.

 

Y mientras “El Gallo” permanece en su posición, los habitantes continúan enfrentando asesinatos, cuerpos abandonados y hechos violentos. La pregunta vuelve a ser inevitable:

 

¿Por qué Martha Guerrero mantiene en su puesto a un jefe policiaco sobre quien pesan señalamientos tan delicados?

 

EL AGUA, LAS EXTORSIONES Y EL SINDICATO 22 DE OCTUBRE

 

A la crisis de seguridad se suma otro de los asuntos más delicados que enfrenta el municipio: el control y manejo del agua.

 

En Los Reyes La Paz han aumentado los señalamientos contra el entorno de Tranquilino Lagos Buenabad por presuntos acuerdos con el grupo delictivo anteriormente identificado como Sindicato 22 de Octubre, actualmente denominado Federación Unida 22 de Octubre, encabezado por Héctor Becerril.

 

Entre las acusaciones destaca que Lagos Buenabad habría permitido que este grupo obtuviera influencia sobre la distribución y comercialización del agua en distintas zonas del municipio.

 

También existen señalamientos que relacionan a integrantes de esta organización con presuntas prácticas de extorsión contra comerciantes y habitantes.

 

Un gobierno serio debería de iniciar una investigación ministerial y judicial, pero el silencio del gobierno municipal frente a estas acusaciones alimenta todavía más las dudas entre los ciudadanos.

 

Porque cuando una administración es señalada reiteradamente por presuntos acuerdos con grupos de presión o criminales y sus integrantes no ofrecen explicaciones claras, el silencio deja de ser una respuesta política y comienza a convertirse en un problema de credibilidad.

 

PROPAGANDA CONTRA PERIODISTAS, EN LUGAR DE SEGURIDAD

 

Mientras las calles de La Paz acumulan historias de violencia, desde el entorno de la presidenta municipal y su esposo se estaría destinando dinero a páginas y espacios digitales cuya finalidad sería atacar o desacreditar a periodistas y medios que cuestionan al gobierno.

 

La estrategia resulta tan vieja como inútil: si no pueden resolver el problema, intentan desacreditar a quien lo denuncia. Pero ningún boletín puede levantar un cadáver.

 

Ninguna campaña de propaganda puede borrar un cuerpo encobijado. Ninguna página de internet puede hacer desaparecer las huellas de tortura. Y ningún ataque contra la prensa puede cambiar la realidad que viven diariamente los habitantes.

 

Los recursos públicos deberían estar dirigidos a capacitar a los policías, mejorar sus salarios, dotarlos de equipo, fortalecer la vigilancia y recuperar las zonas controladas por la delincuencia, no a intentar construir una realidad paralela en redes sociales.

 

Porque mientras Martha Guerrero y Tranquilino Lagos buscan controlar el discurso público, Los Reyes La Paz enfrenta una crisis que no se puede maquillar. Dos cuerpos abandonados en San Sebastián. Un hombre con aparentes huellas de tortura en El Salado.

 

Periodistas que denuncian agresiones y restricciones para cubrir la violencia. Un jefe operativo cuestionado por presuntos vínculos criminales. Señalamientos sobre el control del agua. Denuncias de extorsión.

 

Y una administración que, en lugar de ofrecer explicaciones contundentes, parece concentrarse en defender su imagen. Ese es el verdadero rostro que hoy enfrenta Los Reyes La Paz.

 

La propaganda podrá intentar ocultarlo. La sangre, no.