HIGINIO MARTÍNEZ: DEL CACICAZGO DE TEXCOCO AL PODER DEL SENADO
*Contratos, familiares, empresas y una candidatura en puerta:
la red política y empresarial que acompaña al nuevo presidente del Senado
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Uno de los episodios que retrata esa red ocurrió en agosto de
2023, cuando el Sistema Municipal DIF de Texcoco adjudicó directamente a Grupo
Brazza Grill un contrato por 90 mil pesos para proporcionar desayunos a adultos
mayores.
La operación podría parecer menor frente a los grandes
contratos de obra pública que han rodeado al llamado Grupo Texcoco. El problema
es quiénes aparecen detrás de la empresa.
De acuerdo con los datos expuestos, Grupo Brazza Grill fue
fundada por hijos de Higinio Martínez, entre ellos Ernesto Martínez Mejía,
quien además es esposo de Elizabeth Terrazas Ramírez, entonces directora del
DIF municipal y posteriormente presidenta municipal de Texcoco.
Es decir, el dinero público terminó en una empresa vinculada
familiarmente con quien encabezaba el organismo encargado de contratar el
servicio.
¿Hubo conflicto de interés? ¿Quién revisó la operación? ¿Quién
autorizó la adjudicación? ¿Se declaró algún impedimento? ¿Existieron
cotizaciones comparativas? ¿Por qué se recurrió a una adjudicación directa?
Hasta ahora, esas son preguntas que deberían responder las
autoridades fiscalizadoras. Porque el problema no son solamente los 90 mil
pesos. El verdadero problema es el patrón.
EL PODER COMO HERENCIA POLÍTICA
Higinio Martínez construyó en Texcoco una estructura política
que ha sobrevivido a partidos, administraciones y gobiernos. Fue alcalde de
Texcoco entre 2003 y 2006, bajo las siglas del PRD, y posteriormente regresó a
la presidencia municipal entre 2016 y 2018, ya bajo Morena.
Pero, aunque dejó de ocupar formalmente la alcaldía, su
influencia política no desapareció. El actual presidente municipal, Nazario
Gutiérrez, forma parte del llamado Grupo Texcoco, corriente política cuyo
origen está estrechamente relacionado con Martínez Miranda.
La permanencia de personas cercanas a Higinio en posiciones
estratégicas alimentó durante años la percepción de que Texcoco se convirtió en
uno de los principales bastiones políticos del senador. Y en esa estructura
también han aparecido integrantes de su propia familia.
Entre 2012 y 2015, su hermano Alberto Martínez Miranda fue
tesorero municipal, Su tío Agustín Miranda ocupó la Dirección de Seguridad
Pública, mientras que su prima Mónica Quintero Miranda estuvo al frente del
área de Agua Potable y Saneamiento.
Diversos medios han documentado que al menos una decena de
familiares de Higinio Martínez han ocupado cargos en distintas administraciones
municipales de Texcoco.
La pregunta inevitable es si se trata de simples coincidencias
familiares o de la consolidación de una estructura política en la que el
apellido Martínez abre puertas.
LA EMPRESA QUE REGRESA UNA Y OTRA VEZ
Grupo Brazza Grill no aparece aislada, Los hijos de Higinio
Martínez —Ernesto, Ulises y María José Martínez Mejía— han participado en
distintas sociedades mercantiles.
Entre ellas aparece también Grupo Empresarial Lumeh,
relacionada con actividades de publicidad y otros servicios. Uno de los socios
que aparece vinculado a estas empresas es Juan Manuel Hernández Romero, quien
además fue subdirector de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Texcoco entre
2019 y 2021.
La combinación vuelve a levantar una pregunta incómoda: ¿Dónde
termina la familia política y dónde comienza el negocio privado?
Porque cuando una persona vinculada a la administración
pública aparece simultáneamente relacionada empresarialmente con familiares de
un poderoso dirigente político, la transparencia deja de ser un asunto opcional.
DOS MILLONES PARA LA EMPRESA DE LOS HIJOS
La historia tiene antecedentes todavía más relevantes. En 2017,
durante la etapa en que Higinio Martínez encabezaba el gobierno municipal de
Texcoco, el Comité Ejecutivo Estatal de Morena contrató a Grupo Empresarial
Lumeh, sociedad relacionada con sus hijos, por alrededor de 2 millones de pesos
para servicios de publicidad vinculados con la campaña de Delfina Gómez por la
gubernatura del Estado de México.
La información fue reportada por El Sol de México, medio que
señaló que la empresa posteriormente subcontrató a otras compañías para
realizar parte de los trabajos. La operación resulta políticamente
significativa.
No solamente porque involucró recursos millonarios, sino
porque ocurrió alrededor de una campaña que terminaría llevando a Delfina Gómez
a la gubernatura y que se encontraba vinculada al grupo político de Texcoco.
MILLONES EN PROPIEDADES
La actividad empresarial de los hijos del senador tampoco se
habría limitado a contratos. Entre 2010 y 2015, Ernesto, Ulises y María José
Martínez Mejía adquirieron, mediante Grupo Mauler, al menos 14 propiedades en
Texcoco y Tepetlaoxtoc, con un valor conjunto superior a 85 millones de pesos,
de acuerdo con información previamente difundida por El Sol de México.
Los registros revisados por ese medio identificaron dos
inmuebles a nombre del propio Higinio Martínez y otros 12 a nombre de sus
hijos. El dato, por sí mismo, vuelve indispensable una pregunta:
¿Cómo se construyó ese patrimonio y cuál fue el origen de los
recursos utilizados para adquirirlo?
En una democracia, la respuesta debería ser sencilla:
documentos, declaraciones patrimoniales y transparencia.
LOS SOBRINOS TAMBIÉN APARECEN EN EL MAPA
En 2023 surgieron nuevos señalamientos. De acuerdo con
información publicada por Emeequis, entre 2020 y 2022 el Ayuntamiento de
Texcoco contrató a empresas relacionadas con Carlos Javier y Juan Manuel San
Nicolás Miranda, sobrinos de Higinio Martínez, para trabajos de construcción,
rehabilitación de calles y drenaje por un monto superior a 18 millones de pesos.
El medio planteó además cuestionamientos sobre la competencia
en los procedimientos de contratación. Y existe otro antecedente.
En 2017, El Universal reportó que Jorge Luis Vázquez Reyes,
primo político de Higinio Martínez, obtuvo contratos de obra pública en Texcoco
por alrededor de 32 millones de pesos.
Vázquez Reyes aparecía como fundador de compañías en las que
también figuraban como socios Carlos Javier San Nicolás Miranda y Mariana
Miranda Gómez, así es como distintos nombres comienzan a repetirse. Familiares,
socios, exfuncionarios, empresas, contratos, piezas diferentes de un mismo tablero
político y empresarial.
EL CASO BRAZZA: LA PIEZA MÁS INCÓMODA
Y es precisamente por eso que el contrato de 90 mil pesos del
DIF Texcoco adquiere otra dimensión. No se trata de decir que una adjudicación
de esa cantidad constituye, por sí misma, un delito.
Lo que sí hace es colocar bajo escrutinio una operación
pública en la que aparecen una empresa vinculada a familiares de Higinio
Martínez y una funcionaria que posteriormente sería identificada como parte de
su círculo familiar y político.
Elizabeth Terrazas Ramírez no solamente encabezó
posteriormente el gobierno municipal. Es además esposa de Ernesto Martínez
Mejía. Y eso hace que la operación de 2023 merezca una explicación pública
mucho más detallada.
Porque cuando los apellidos se cruzan entre empresa, gobierno
municipal y familia, la obligación de transparentar cada paso debería ser
todavía mayor.
EL CACIQUE DE TEXCOCO AHORA QUIERE EL ESTADO
Higinio Martínez no parece dispuesto a retirarse del escenario
político. Por el contrario, el 1 de septiembre de 2026 asumió la presidencia de
la Mesa Directiva del Senado de la República. Y apenas un día después dejó
claro que su nueva posición no significa el final de sus aspiraciones
políticas.
En entrevista con Latinus, habló abiertamente de la
posibilidad de buscar la candidatura de Morena a la gubernatura del Estado de
México.
Ante la pregunta sobre si apoyaría a Horacio Duarte, respondió
desviando el centro de atención hacia su propia candidatura y planteando la
posibilidad de que fueran los “astros” los que determinaran que él fuera quien
pudiera competir por la gubernatura.
La declaración no fue casual, fue un mensaje político. Higinio
volvió a levantar la mano y lo hizo desde uno de los cargos de mayor relevancia
dentro del Poder Legislativo federal.
DELFINA Y DUARTE, EN LA MIRA
El movimiento también abre un nuevo frente dentro de Morena. Delfina
Gómez gobierna el Estado de México. Horacio Duarte ocupa la Secretaría General
de Gobierno y es uno de los principales operadores políticos del actual
gobierno estatal.
Ambos tienen un origen político relacionado con Texcoco y con
el grupo que durante años encabezó Higinio Martínez, sin embargo, el antiguo padrino
político ahora parece dispuesto a disputar el siguiente capítulo.
Higinio ha denunciado públicamente haber sido víctima de
“calumnia”, “mentira”, “envidia”, “egoísmo” y supuestas deslealtades dentro de
Morena, sin embargo, nunca necesitó pronunciar nombres.
El mensaje político, sin embargo, fue suficientemente claro
para alimentar la percepción de que las diferencias dentro del antiguo grupo de
Texcoco están lejos de haber desaparecido.
EL GRUPO QUE SE RESISTE A SOLTAR EL PODER
Durante más de tres décadas, Texcoco ha sido mucho más que un
municipio para Higinio Martínez, ha sido su plataforma política.
Desde ahí construyó carreras, colocó aliados, impulsó
candidaturas y consolidó una estructura que posteriormente se proyectó hacia el
Congreso, Morena y el gobierno estatal.
Ahora ocupa la presidencia del Senado y desde esa posición
vuelve a mirar hacia el Estado de México. El problema para Morena no es
solamente quién quiere ser candidato en 2029. El verdadero problema es qué
clase de estructura política llegará a disputar esa candidatura.
Una estructura que durante años ha sido cuestionada por la
presencia de familiares en cargos públicos, empresas relacionadas con
integrantes de la familia, contratos gubernamentales y operaciones
empresariales que han sido objeto de escrutinio periodístico.
Por eso, el contrato de Brazza Grill no debería archivarse
como una simple compra de desayunos. Es una pequeña operación que permite
observar una red mucho más grande.
Una red donde los apellidos se cruzan. Donde los funcionarios
aparecen como socios. Donde los empresarios tienen vínculos familiares con
políticos. Donde los contratos públicos terminan bajo escrutinio y donde el
poder municipal parece cambiar de manos sin abandonar realmente al mismo grupo
político.
LA PREGUNTA QUE HIGINIO DEBE RESPONDER
Ahora que Higinio Martínez ocupa la presidencia del Senado y
ha comenzado a hablar abiertamente de buscar la gubernatura mexiquense, las
viejas preguntas regresan con mayor fuerza.
¿Cuánto dinero público ha terminado en empresas relacionadas
con su familia? ¿Cuántos familiares han ocupado cargos públicos durante los
gobiernos vinculados a su grupo? ¿Cuántos contratos han recibido empresas de
sus hijos, sobrinos, primos políticos o socios? ¿Cuántas de esas operaciones
fueron revisadas por órganos de fiscalización? ¿Existieron declaraciones de
conflicto de interés?
Y, sobre todo: ¿Puede un político que ha construido durante
décadas una estructura familiar, empresarial y política en Texcoco presentarse
ante los mexiquenses como una opción de cambio?
La respuesta no corresponde a sus adversarios, corresponde a
los documentos, a las auditorías y a la transparencia, porque Texcoco ya conoce
el poder de Higinio Martínez.
Ahora el senador pretende llevar ese poder mucho más lejos y
si los “astros” de los que habló se alinean, la disputa por la gubernatura del
Estado de México podría convertirse en algo más que una elección:
podría ser la batalla definitiva por el control del grupo
político que lleva décadas intentando decidir quién manda en el Estado de
México.



