SERRANO ARREMETE CONTRA HIGINIO Y LO ACUSA DE INGRATITUD;
CRECE LA FRACTURA EN MORENA
*El alcalde de Cuautitlán Izcalli cierra filas con la
dirigencia y señala que las críticas del senador responden a intereses
personales y reacomodos políticos
Por: EXPEDIENTE SECRETO
CUAUTITLÁN IZCALLI, Estado de México, 7 de abril de 2026.- La
división interna en Morena volvió a quedar al descubierto, esta vez con un
mensaje directo y sin matices desde el poder municipal. El alcalde Daniel
Serrano Palacios lanzó un duro señalamiento contra el senador Higinio Martínez
Miranda, al calificar como “una gran ingratitud” cualquier ataque al movimiento
que —dijo— les ha dado todo.
El posicionamiento se dio en respuesta a las recientes
declaraciones del legislador mexiquense, quien en entrevista con TV Azteca
cuestionó abiertamente la conducción de Morena a nivel nacional y estatal. Sin
mencionarlo directamente por su nombre, Serrano dejó claro el destinatario de
su mensaje: dentro del partido hay cauces legales para inconformarse, y salir a
los medios a criticar a la dirigencia no sólo es incongruente, sino
políticamente sospechoso.
El alcalde fue más allá. Señaló que este tipo de posturas no
son espontáneas, sino acciones premeditadas con fines de reposicionamiento
mediático y reacomodo interno. En su lectura, el trasfondo es claro: impulsar a
ciertos grupos, particularmente a los denominados “Mexiquenses de Corazón”, en
medio de un nuevo escenario político marcado por reglas distintas dentro del
partido.
Para Serrano, la narrativa de crítica interna carece de
legitimidad cuando se expone fuera de los canales institucionales. Incluso
sugirió que el senador podría estar reaccionando a una menor competitividad
frente a las nuevas condiciones definidas por el Consejo Político Nacional de
Morena.
Desde su conferencia semanal, “La mañanera del pueblo”, el
edil defendió el desempeño de los gobiernos de la llamada Cuarta
Transformación. Aseguró que existe gobernabilidad en el Estado de México, una
administración estatal eficiente y alcaldes bien evaluados, por lo que —afirmó—
quienes realmente deberían estar preocupados son los partidos de oposición.
Sin embargo, el trasfondo del conflicto revela algo más
profundo: una lucha abierta por el control político del Estado de México al
interior de Morena. Las declaraciones de Higinio Martínez Miranda, en las que
pidió corregir la forma en que se dirige el partido, encendieron una ola de
reacciones en cadena entre liderazgos morenistas, muchos de los cuales han
cerrado filas en su contra.
El senador, identificado desde hace tiempo con posturas
críticas y movimientos internos de presión, ha sido acusado de intentar
provocar una ruptura para posicionarse políticamente. No es la primera vez que
enfrenta este tipo de señalamientos, pero ahora el contexto es distinto: el
respaldo interno parece diluirse y las críticas en su contra se multiplican.
Viejos resentimientos también han resurgido. Dentro de la
militancia, persiste la memoria de acuerdos políticos que, según sus
detractores, sostuvo con el PRI en el pasado, lo que le valió el mote de
“Priiginio”. A ello se suman sus diferencias históricas con Andrés Manuel López
Obrador, particularmente por la cancelación del aeropuerto de Texcoco, y más
recientemente por tensiones en torno al liderazgo político en la entidad.
El distanciamiento se profundizó aún más tras las críticas que
el propio Martínez lanzó hacia Claudia Sheinbaum y decisiones clave dentro del
movimiento, evidenciando una fractura que ya no puede ocultarse.
Así, lo que comenzó como una crítica mediática se ha
convertido en un enfrentamiento abierto. Morena, el partido que llegó al poder
con la bandera de la unidad, enfrenta ahora sus propias contradicciones
internas, donde los liderazgos ya no disimulan diferencias y las disputas por
el control político se libran tanto en lo público como en lo interno.
En este escenario, la advertencia de Serrano no es menor:
atacar al movimiento —dijo— no sólo es un error político, sino una traición a
la estructura que los llevó al poder. Y en Morena, ese tipo de señalamientos
rara vez quedan sin respuesta.









