¿NUEVO BACHILLERATO O PROPAGANDA ANTICIPADA? LAS DUDAS DETRÁS DEL ANUNCIO EDUCATIVO EN LA PAZ
*La obra educativa llega en medio de reclamos ciudadanos por
extorsiones, violencia y falta de servicios básicos
Por: EXPEDIENTE SECRETO
La presidenta municipal Martha Guerrero Sánchez presentó la
obra como parte de la transformación educativa impulsada por la presidenta
Claudia Sheinbaum, asegurando que "donde mete la mano la presidenta todo
cambia". Sin embargo, para miles de habitantes de La Paz, la realidad
cotidiana sigue marcada por calles deterioradas, problemas de abastecimiento de
agua, inseguridad y servicios públicos deficientes que durante años han
permanecido sin solución.
El proyecto contempla la desincorporación de siete hectáreas
del Tecnológico de Estudios Superiores del Oriente del Estado de México
(TESOEM), una decisión que también merece ser analizada. ¿Se realizó una
consulta amplia con la comunidad académica? ¿La reducción de espacios del
tecnológico no afectará su crecimiento futuro? Hasta ahora, las autoridades han
privilegiado los anuncios políticos por encima de la explicación técnica.
Otro aspecto que llama la atención es la rapidez con la que se
promete concluir la obra. Según la minuta firmada, la constructora Doble-A
deberá terminar el plantel en apenas 210 días. Aunque funcionarios federales
aseguran que se trata de una empresa seria, la historia reciente de la
infraestructura pública en México está llena de obras anunciadas con bombo y
platillo que terminaron retrasadas, incompletas o con sobrecostos.
Pero las críticas ciudadanas no se limitan al tema educativo.
Diversos vecinos y organizaciones sociales han exigido públicamente a la
alcaldesa Martha Guerrero y a su esposo, Tranquilino Lagos Buenabad, aclarar y
deslindarse de los señalamientos que, aseguran, existen sobre una presunta
relación o acuerdo político con Héctor Becerril, identificado por habitantes
como líder del denominado "Sindicato 22 de Octubre".
De acuerdo con estas denuncias ciudadanas, dicho grupo
mantendría influencia en actividades relacionadas con el control, distribución
y comercialización de agua en distintas zonas del municipio, situación que,
afirman los vecinos, ha derivado en costos excesivos para numerosas familias.
Asimismo, comerciantes y empresarios locales han denunciado durante años el
crecimiento de la extorsión y del denominado cobro de derecho de piso en
diversos giros comerciales, particularmente bares y centros nocturnos.
La preocupación ciudadana se ha incrementado debido a diversos
hechos violentos registrados en establecimientos de este tipo durante los
últimos años. Ante este escenario, vecinos cuestionan que las autoridades
municipales no hayan respondido con mayor contundencia a las exigencias de
transparencia y seguridad que reclaman amplios sectores de la población.
Más allá del nuevo edificio, especialistas coinciden en que el
rezago educativo no se resuelve únicamente construyendo aulas. El problema
incluye abandono escolar, pobreza, falta de transporte, inseguridad y carencia
de oportunidades laborales para los jóvenes. Sin una estrategia integral,
existe el riesgo de que la nueva preparatoria se convierta en otro proyecto
utilizado para presumir cifras de inversión sin atacar las causas profundas de
la deserción educativa.
Resulta igualmente significativo que las autoridades hablen de
una capacidad para 900 estudiantes cuando tan solo en la zona oriente del Valle
de México miles de jóvenes quedan cada año fuera de instituciones públicas de
nivel medio superior. La demanda educativa supera ampliamente la oferta
anunciada.
Mientras los funcionarios destacan la intervención federal
como un acto de rescate para una región históricamente olvidada, los ciudadanos
podrían preguntarse por qué ese rescate llega después de años de promesas
incumplidas y en un contexto donde Morena gobierna tanto a nivel federal como estatal
y municipal.
La construcción de más espacios educativos siempre será
bienvenida. Lo que está en discusión no es la necesidad de escuelas, sino la
tendencia de los gobiernos a convertir cada obra pública en un acto de
promoción política mientras persiste reclamos ciudadanos sobre seguridad,
servicios básicos y transparencia gubernamental.
La verdadera evaluación de este proyecto no será la firma de
una minuta ni los aplausos de los funcionarios. Será saber, dentro de algunos
años, cuántos jóvenes lograron concluir sus estudios gracias a esta obra y
cuántas de las promesas anunciadas hoy realmente se cumplieron.









