LA CAPTURA DE "EL KINO" DEJA A SAMUEL RÍOS Y NANCY
GÓMEZ SIN MARGEN POLÍTICO
*La captura de "El Kino" revive cuestionamientos
sobre el gobierno de Nancy Gómez y coloca al diputado Samuel Ríos bajo una
intensa presión política
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Después de conocerse la captura de su hermano, Nancy Gómez
difundió un video en el que sostiene que cada persona responde por sus propios
actos y que ella no puede ser responsabilizada por las decisiones de terceros,
aun cuando se trate de familiares. Esa afirmación es correcta: la
responsabilidad penal es individual. Sin embargo, en política no basta con
deslindarse mediante un mensaje en redes sociales. La ciudadanía también exige
explicaciones sobre el entorno en el que se ejerció el poder.
Las autoridades identifican a "El Kino" como
presunto jefe de plaza de un grupo delictivo, “La Familia Michoacana”, a partir
de que su hermana tomo las riendas del ayuntamiento y, lo relacionan con otros
objetivos prioritarios, además de señalar que enfrenta diversos procesos judiciales.
La gravedad de esas imputaciones hace inevitable preguntarse cómo pudo
consolidarse durante los años en que su hermana ocupó la Presidencia Municipal
de Chicoloapan y por qué, si existían investigaciones en su contra, no fue
detenido sino hasta después de que ella dejó el cargo.
Las dudas aumentan al recordar que, en enero de 2021, durante
la captura de Bryan "N", alias "El Panqué", considerado
entonces uno de los principales operadores del mismo grupo criminal, la
Fiscalía mexiquense desplegó un grupo táctico especializado. De acuerdo a que en
ese momento señalo la Institución, que policías municipales intentaron
obstaculizar el operativo, un episodio que marcó profundamente la
administración encabezada por la morenista Nancy Gómez y que nunca fue
esclarecido de manera convincente ante la opinión pública.
A ello se suma el antecedente de la detención, en julio de
2023, de Alexis Gómez Vargas, alias "El Honda", otro hermano, “criminal”
de la exalcaldesa, quien fue asegurado por agentes de la Fiscalía del Edomex y
elementos del Ejército Mexicano cuando transportaba barios kilo de marihuana y
armas de grueso calibre. Se sabe que en ese hecho intervino un influyente senador
morenista de Texcoco quien ayudo al hermano de Nancy Gómez a salir bien librado
del asunto. Luego el caso prácticamente desapareció del debate público,
alimentando especulaciones y cuestionamientos sobre la actuación de las
instituciones.
En este sentido, es importante puntualizar que el medio
informativo: EXPEDIENTE SECRETO, de acuerdo a fuentes consultadas de la
Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), aseguraron que “El Kino”
seria detenido hasta que su hermana dejara el poder, debido a que estaba influyendo
de manera directa para evitar que su hermano terminara en la cárcel.
En este contexto, el video difundido por Nancy Gómez
difícilmente puede cerrar la discusión. Por el contrario, abre nuevas preguntas
sobre el ejercicio del poder, los mecanismos de control institucional y las
responsabilidades políticas de quienes gobernaron Chicoloapan.
Pero la crisis no alcanza únicamente a la exalcaldesa. También
golpea directamente al cuñado de “El Kino”, al diputado local Samuel Ríos
Moreno, su posición política resulta cada vez más complicada. La ciudadanía
tiene derecho a preguntarse qué conocía sobre el entorno familiar que hoy se
encuentra bajo investigación y cuáles fueron las acciones que emprendió, pues
es claro que existieron señales de alarma.
En política, la confianza pública se sostiene no sólo en la
legalidad, sino también en la credibilidad. Cuando alrededor de una misma
familia aparecen de manera reiterada detenciones, investigaciones y presuntos
vínculos con integrantes del crimen organizado, la exigencia de rendición de
cuentas deja de ser una estrategia de oposición para convertirse en una
obligación democrática.
Más allá de la responsabilidad penal que determinarán
exclusivamente los tribunales, el costo político para Morena en Chicoloapan es
profundo. La narrativa de combate a la corrupción y de transformación ética
pierde fuerza cuando personajes cercanos a quienes ejercieron el poder terminan
enfrentando acusaciones de esta magnitud.
Samuel Ríos Moreno enfrenta ahora un desafío que ningún
discurso podrá resolver por sí solo. Permanecer en el cargo sin ofrecer
explicaciones claras sólo profundiza el desgaste de su imagen y de la fuerza
política que representa. La sociedad merece respuestas, transparencia y una
investigación exhaustiva que esclarezca si durante aquellos años existieron
omisiones institucionales o mecanismos de protección indebidos.
La captura de "El Kino" no cierra un capítulo;
apenas comienza uno de los episodios más delicados para la vida política de
Chicoloapan. Y mientras las investigaciones avanzan, las preguntas seguirán
creciendo. Porque en democracia, la confianza se construye con hechos, no con
deslindes difundidos en video.






