TENANCINGO: EL AUTOSECUESTRO QUE DESNUDA LA
GUERRA POR EL PODER EN MORENA
*El autosecuestro que exhibió a Nancy Nápoles amenaza con
convertirse en munición política en la guerra entre Horacio Duarte y Higinio
Martínez, dos bloques que ya pelean la sucesión mexiquense antes de tiempo.
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Mientras la presidenta municipal insiste en que fue víctima de
un secuestro y rechaza la versión de la Fiscalía General de Justicia del Estado
de México (FGJEM), que sostiene que todo se trató de una simulación planeada
por la propia edil, el trasfondo político resulta imposible de ignorar.
Nancy Nápoles no es una figura aislada dentro del morenismo
mexiquense. Forma parte del grupo político “Mexiquenses de Corazón”, estructura
encabezada por el senador Higinio Martínez Miranda, el histórico cacique de
Texcoco que desde hace años mantiene una disputa soterrada y cada vez menos
discreta con el secretario General de Gobierno, Horacio Duarte Olivares.
Lo que en un inicio parecía una investigación sobre un
supuesto secuestro hoy exhibe las fracturas de un movimiento que llego al poder
prometiendo unidad, pero que actualmente se encuentra inmerso en una guerra
interna por las candidaturas de 2027 y, sobre todo, por la sucesión de la
gobernatura en 2029.
La alcaldesa difundió un video que, según ella, demuestra el
momento exacto en que fue privada de la libertad por hombres armados el pasado
31 de mayo. Sin embargo, las imágenes lejos de fortalecer su versión generaron nuevas
dudas.
En el material se observa a Nancy Nápoles descender de un vehículo
color arena y abordar un automóvil rojo, presuntamente obligada por un sujeto
vestido de negro. Pero lo que llamo la atención de la opinión publica fue la
aparente ausencia de reacción de su madre y su hermana, quienes viajaban con
ella y que, según la narrativa de la alcaldesa, presenciaron como una autoridad
municipal era secuestrada a punta de pistola.
Las preguntas comenzaron a multiplicarse. ¿Por qué nadie
intento intervenir? ¿Por qué no se observan señales evidentes de pánico? ¿Por
qué el video genera más dudas que certezas?
Aun así, Nancy Nápoles sostiene que fue obligada a subir a
otro vehículo bajo amenaza de muerte, que sus captores exigían 40 millones de
pesos del presupuesto municipal y que logró escapar aprovechando un descuido de
sus secuestradores.
La Fiscalía mexiquense mantiene una postura completamente
opuesta. Sus investigaciones concluyeron que los hechos denunciados no
ocurrieron de la manera relatada y que se trató de un autosecuestro.
Pero detrás de la confrontación jurídica se desarrolla una
batalla política mucho más relevante.
Desde el entorno de la alcaldesa se empezó a construir a
narrativa de una persecución política, aunque Nápoles Pacheco evita mencionar
directamente a Horacio Duarte, sobre un supuesto manejo político de las
investigaciones y exigencias para que la Fiscalía General de la República
atraiga el caso son interpretadas como un misil dirigido al corazón del grupo político
que actualmente controla la administración estatal.
Porque si alguien sale políticamente beneficiado de la debacle
de la alcaldesa es precisamente Horacio Duarte.
El secretario general de Gobierno se ha convertido en el
principal operador político del actual régimen mexiquense y, aunque públicamente
nadie hable de sucesiones, dentro de Morena es un secreto a voces su proyecto
apunta a la candidatura para la gobernatura en 2029.
Del otro lado se encuentra Higinio Martínez Miranda, quien después
de décadas construyendo poder en Texcoco y en el oriente mexiquense no parece
dispuesto a entregar el control político de Morena sin dar la batalla.
LA DISPUTA ES BRUTAL
Los grupos de ambos personajes ya miden fuerzas rumbo a las
elecciones intermedias de 2027, donde estarán en juego alcaldías, diputaciones
y la capacidad de cada bloque para posesionar cuadros propios de cara a la sucesión
estatal.
En ese contexto, el caso Nancy Nápoles se convirtió en una
bomba política.
Si la versión de la Fiscalía es correcta, el grupo de Higinio recibe
un golpe devastador en términos de credibilidad. Pero si la alcaldesa logra
imponer la narrativa de una persecución política, entonces el costo podría
recaer sobre quienes hoy operan desde el gobierno estatal.
Lo preocupante para Morena es que esta confrontación ya dejo
de ser una disputa de corrientes internas para convertirse en una guerra abierta
por el poder.
La gobernadora Delfina Gómez intenta proyectar unidad, pero
los hechos muestran otra realidad. Los grupos se encuentran en plena
movilización, los ataques son cada vez más visibles y la desconfianza entre los
liderazgos crece a medida que se acerca la definición de candidaturas.
La historia del supuesto secuestro de Nancy Nápoles ya no sólo
pone en duda la credibilidad de la una alcaldesa. También exhibe las profundas fracturas
de un movimiento que corre el riesgo de llegar dividido a las próximas contiendas
electorales.
Porque mientras la Fiscalía habla de un autosecuestro y la
alcaldesa insiste en que fue víctima de un crimen, la verdadera pregunta parece
estar en otro lado:
¿Hasta dónde están dispuestos a llegar los grupos de Horacio
Duarte e Higinio Martínez para quedarse con la candidatura de Morena al
Gobierno de Estado de México en 2029?







