EL PÁNICO DE TRANQUILINO LAGOS Y SU PACTO CON EL «MUERTO VIVIENTE»
*Nepotismo conyugal, nexos sindicales bajo la lupa federal y
el fuego amigo que hace tambalear al poder tras el trono de Martha Guerrero
Por: EXPEDIENTE SECRETO
EL DELIRIO PERSECUTORIO Y L A TRAICIÓN DEL SUBCONSCIENTE
El discurso de Lagos Buenabad se desploma por su propio peso
estructural. En un intento desesperado por contener los señalamientos de
corrupción y los desatinos que hunden a la administración de su cónyuge,
incurre en un trastocamiento psicológico y político de manual: el delirio persecutorio.
Para Tranquilino, cualquiera que pretenda documentar el
desastre municipal es un mentiroso pagado por la dirigencia nacional, estatal o
local del PRI. Sin pruebas, bajo la vieja creencia de «se tiene que dar por
hecho porque lo digo yo», despacha toda crítica periodística como fake news y
exige leyes punitivas para amordazar a las redes sociales y a la inteligencia
artificial, las mismas herramientas digitales que su partido ensalzó en el
pasado y que hoy, cuando desnudan sus carencias, califican de «malditas».
Sin embargo, el error más revelador de su discurso no es su
desprecio por la libertad de prensa, sino su falta de consistencia al hablar.
En un mismo bloque discursivo, Lagos Buenabad afirma categóricamente no formar
parte del gobierno municipal para deslindarse de responsabilidades; pero,
segundos después, traicionado por el subconsciente del nepotismo, utiliza la
primera persona del plural: «nosotros llegamos», «no lo vamos a resolver en dos
años». ¿Eso no es parte del ayuntamiento? En términos legales, carece de
nombramiento; en términos reales, opera con la prepotencia de quien se sabe el
poder real tras el trono de Martha Guerrero.
LA FALACIA DE LA «TEMPORALIDAD HISTÓRICA»
El argumento de la «temporalidad histórica» es otra falacia insostenible.
Justificar la ineficiencia, la falta de capacitación y los bajos salarios de la
policía municipal bajo la premisa de que «tres años no son insuficientes para
resolver lo que dejó el PRI en 50 años» es una mentira histórica. El grupo político
que hoy mal gobierna La Paz no lleva dos años en el poder; lleva más de una
década enquistado en el presupuesto local.
El propio Tranquilino ha reconocido que su movimiento proviene
de las entrañas del PRD. Gobernaron con Gabriel Islas Osorio en el periodo
1997-2000, con Dino Ortiz en el 2000-2003 y con Agustín Corona Ramírez en el
2006-2009. Son los mismos actores con diferentes siglas. La policía que hoy
sataniza y acusa de haber sido «muro para cometer delitos graves» en el pasado
es exactamente la misma corporación que hoy opera bajo el mando directo de su
esposa.
SILENCIOS CÓMPLICES Y EL MIEDO AL EXPEDIENTE ABIERTO
El miedo de Tranquilino Lagos no es gratuito; es el pánico al expediente
abierto. El pueblo de La Paz no sufre de la amnesia que él padece. Se recuerda
perfectamente cómo la exalcaldesa Olga Medina acusó en su momento a la pareja
presidencial (Lagos Guerrero) de estar al servicio del priista Rolando
Castellanos. Hoy, Lagos Buenabad truena contra el millonario negocio ilegal del
agua en el municipio, pero calla y omite el nombre del próspero empresario del
ramo, el también priista Juan José Medina Cabrera. ¿A qué se debe el silencio?
En los pasillos políticos de la región es un secreto a voces que las
autoridades federales ya investigan los presuntos nexos de Tranquilino Lagos
Buenabad con Héctor Becerril, líder de la denominada Federación Unida 22 de
Octubre (antes Sindicato 22 de Octubre).
A este grupo, en un acto de normalización criminal, el propio
Tranquilino ha calificado públicamente como un «actor político» e incluso
reconoce que algunos de sus miembros han sido detenidos por secuestro y
extorsión; una organización con la que, paradójicamente, Lagos Buenabad parece
sentirse muy cómodo trabajando.
EL PACTO CON EL «MUERTO VIVIENTE» Y EL NEPOTISMO EN LA
REGIDURÍA
El nerviosismo en la cúpula que encabeza Lagos Buenabad
también responde al pánico de que se ventile por completo otro escabroso
expediente: el de su principal operador político en la región. Se trata de un
sombrío personaje de la década de los noventa que, tras una presunta trayectoria
delictiva, comenzó a operar como informante o «madrina» de la entonces policía
judicial del Estado de México. En aquellos años, este individuo sufrió un
violento atentado: fue privado de la libertad, baleado, arrojado a un canal de
aguas negras y dado por muerto por sus propios cómplices.
Contra todo pronóstico, sobrevivió a la agresión y años más
tarde, bajo el cobijo del PRD, logró convertirse en el director de la policía
municipal durante la administración del entonces alcalde Agustín Corona Ramírez
(2006-2009). Hoy en día, este polémico operador reaparece en la escena local
pretendiendo «purificar» su trayectoria al interior de Morena. El verdadero
escándalo, sin embargo, recae en la herencia de cuotas políticas: su hijo ocupa
actualmente una regiduría en e l ayuntamiento de Los Reyes La Paz. En los
pasillos del municipio se señala abiertamente al edil como un completo
ignorante de las funciones públicas, cuyo único mérito real ha sido ser el
heredero político del llamado «muerto viviente». Este expediente, que promete
salir a la luz pública de manera detallada en fechas próximas, terminará por
desnudar ante los habitantes de La Paz la verdadera naturaleza de los
liderazgos que hoy controlan el partido en el poder.
FUEGO AMIGO DESDE LAS ENTRAÑAS DE MORENA
La narrativa del complot exterior también se le cae a pedazos.
Lagos Buenabad asume que los misiles informativos provienen de la oposición
tradicional, pero la realidad apunta a un escenario mucho más pragmático: el
fuego amigo. Lagos debería escuchar a su propio líder mexiquense, Higinio
Martínez Miranda, quien conoce de cerca cómo se operan los deslindes internos
cuando el agua llega al cuello.
Así ocurrió con los escándalos patrimoniales y ambientales de
la senadora Mariela Gutiérrez; el propio Higinio reconoció que, en el caso de
la legisladora -propietaria de una casa con un valor comercial estimado de 36.5
millones de pesos no reportada en sus declaraciones patrimoniales-, se trataba
de fuego amigo. Los ataques cibernéticos y las filtraciones que hoy tienen
descolocada a la pareja gobernante de Los Reyes La Paz no vienen de los comités
de la oposición. Los indicios sugieren que los misiles provienen de las propias
dependencias del Gobierno del Estado de México, donde el pragmatismo político
exige cortar los lazos con los liderazgos locales que se han vuelto tóxicos,
disfuncionales y locos de poder.
Ahora, Tranquilino Lagos solo debe investigar quién está
dirigiendo ese fuego amigo desde las entrañas de su propio movimiento en el
Edomex. La ciudadanía de Los Reyes La Paz ya se percató del engaño: Morena no
llegó a purificar la vida pública del municipio.
Llegó para reciclar viejos cacicazgos del PRD y del PRI, aliarse con sindicatos bajo sospecha y gobernar mediante el nepotismo conyugal. La soberbia discursiva de Tranquilino Lagos no es un reflejo de fuerza, sino el manoteo desesperado de quien ve de cerca el fin de su hegemonía y teme que el tenebroso expediente del pasado finalmente lo alcance.








