IXTAPALUCA: MÁS DINERO, MENOS OBRA Y UN MANDO DE
TRÁNSITO DETENIDO POR HOMICIDIO
*Con una nómina que se dispara a 805 millones de pesos, menor
inversión en obra pública y servicios que siguen acumulando reclamos, el
gobierno de Felipe Arvizu enfrenta además la detención de un mando de Tránsito
investigado por un presunto homicidio
Por: EXPEDIENTE SECRETO
El señalamiento político fue lanzado por Cristina Ruiz
Sandoval, presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI y senadora de la
República, quien exigió al Ayuntamiento transparentar el destino de los
recursos públicos y explicar por qué el incremento presupuestal no se ha
traducido, a su juicio, en mejores servicios para la población.
De acuerdo con las cifras presentadas por la dirigente
priista, el presupuesto autorizado de Ixtapaluca pasó de mil 351 millones de
pesos en 2021 a más de mil 940 millones en 2026, un incremento de
aproximadamente 43.5 por ciento. Sin embargo, la inversión pública habría
descendido de 429 millones de pesos en 2023 a 262.9 millones en 2026. El
contraste es todavía mayor en el capítulo de Servicios Personales.
Según los datos expuestos por Ruiz Sandoval, la nómina
municipal pasó de alrededor de 540 millones de pesos a más de 805 millones, un
crecimiento cercano al 49 por ciento.
Es decir: más recursos para el Ayuntamiento, pero una
proporción considerablemente mayor destinada al gasto en personal mientras
disminuye la inversión pública.
La dirigente priista cuestionó incluso la posible existencia
de trabajadores que no desempeñen funciones efectivas dentro de la
administración municipal, es decir, la nómina del ayuntamiento podría estar repleta
de aviadores y, exigió revisar la integración de la nómina.
“Son 805 millones de pesos, perdóname, pero de puros sueldos,
y si no déjenme revisar a sus empleados”, señaló Ruiz Sandoval.
MÁS DINERO PARA EL GOBIERNO, MENOS PARA LAS OBRAS
La denuncia adquiere mayor dimensión cuando se coloca frente a
las condiciones que persisten en distintas zonas de Ixtapaluca.
Falta de agua potable, calles deterioradas, problemas de
recolección de basura, transporte y deficiencias en servicios públicos forman
parte de las demandas que, de acuerdo con los señalamientos de la oposición,
siguen enfrentando habitantes del municipio.
El PRI también cuestionó el incremento en el costo de la
nómina del Cabildo. De acuerdo con las cifras difundidas, el gasto anual correspondiente
a sus integrantes habría pasado de aproximadamente 17.9 millones a 26.2
millones de pesos.
Para Ruiz Sandoval, ese incremento resulta contradictorio con
el discurso de austeridad que sostiene Morena.
El gobierno municipal, por su parte, mantiene publicado un
apartado oficial de Presupuesto 2026, mientras que el Ayuntamiento es
encabezado por Felipe Rafael Arvizu de la Luz para el periodo 2025-2027.
Y EN MEDIO DEL ESCÁNDALO PRESUPUESTAL, DETIENEN A UN MANDO DE
TRÁNSITO
Pero el problema para el gobierno de Arvizu no termina en los
números. El pasado 9 de septiembre, agentes de la Fiscalía General de Justicia
del Estado de México detuvieron a Víctor Isauro Soria, identificado en
distintos reportes como director o mando de Tránsito de Ixtapaluca, en el marco
de una investigación relacionada con un presunto homicidio.
De acuerdo con reportes periodísticos, elementos del área de
Homicidios de la FGJEM acudieron a instalaciones municipales para cumplimentar
la orden y retiraron al funcionario el arma de cargo antes de trasladarlo ante
las autoridades ministeriales.
Otros reportes periodísticos señalaron además que el
funcionario era investigado por su probable participación en homicidio y
extorsión, aunque hasta ahora no se han hecho públicos los detalles del crimen,
la identidad de la víctima ni las circunstancias específicas de los hechos.
Sin embargo, políticamente, la detención de un funcionario
municipal de ese nivel coloca una nueva presión sobre el Ayuntamiento.
¿QUIÉN VIGILA A LOS QUE DEBEN VIGILAR?
La pregunta inevitable es qué controles internos operaban
dentro de la administración municipal mientras uno de sus mandos de Tránsito
era objeto de una investigación ministerial.
Y esa pregunta cobra mayor relevancia cuando el municipio enfrenta,
paralelamente, cuestionamientos por el destino de sus recursos y por la calidad
de los servicios públicos.
La oposición exige conocer quiénes integran la nómina, cuánto
ganan, qué funciones desempeñan, qué obras fueron contratadas, cuánto costaron,
cuándo deben concluir y cuáles han sido realmente ejecutadas. También exige
conocer la estrategia de seguridad municipal y sus resultados.
Ruiz Sandoval sostuvo que, de acuerdo con las cifras que
presentó, Ixtapaluca pasó del lugar 12 al noveno en materia de incidencia
delictiva estatal entre 2021 y 2026. Con ese argumento lanzó una de sus
acusaciones políticas más fuertes:
“Morena está destruyendo Ixtapaluca, le bastaron dos trienios
para lograrlo”. La frase pertenece a la dirigente priista y representa la
posición política de su partido, pero sin duda también representa el sentir de
muchos vecinos de Ixtapaluca.
EL CASO QUE OBLIGA A DAR EXPLICACIONES
Lo que queda sobre la mesa es un conjunto de preguntas que el
gobierno municipal tendrá que responder con documentos, no solamente con
discursos:
¿Por qué aumentó la nómina hasta superar los 805 millones de
pesos? ¿Quiénes cobran de la administración municipal y qué funciones
desempeñan? ¿Por qué la inversión pública disminuyó mientras el presupuesto
general aumentó? ¿Qué obras se realizaron y cuánto costaron? ¿Qué controles
existen para evitar que funcionarios municipales sean involucrados en
investigaciones por delitos graves?
Y, sobre todo: ¿Qué está haciendo el gobierno de Felipe Arvizu
para recuperar la confianza de los habitantes de Ixtapaluca?
La detención de un mando de Tránsito no demuestra por sí misma
responsabilidad del alcalde. Pero sí coloca bajo la lupa los mecanismos de la
supervisión municipal.
Mientras tanto, los habitantes siguen esperando respuestas
sobre agua, calles abandonadas, basura, seguridad y servicios.
Porque cuando el presupuesto crece, la nómina crece y las
necesidades de la población permanecen, la pregunta deja de ser cuánto dinero
tiene el municipio. La pregunta es mucho
más incómoda:
¿EN QUÉ SE ESTÁ GASTANDO?




