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LA PAZ SE DESANGRA Y EL GOBIERNO SIGUE PRESUMIENDO SEGURIDAD   *Sicarios irrumpen en el bar “La Malquerida de Oro”, propiedad del dueño ...

domingo, 2 de agosto de 2026

LA PAZ SE DESANGRA Y EL GOBIERNO SIGUE PRESUMIENDO SEGURIDAD

 

*Sicarios irrumpen en el bar “La Malquerida de Oro”, propiedad del dueño del corralón Castillo; versiones preliminares hablan de un muerto y un herido grave

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


LOS REYES LA PAZ, Estado de México, 2 de agosto de 2026.- Mientras la alcaldesa morenista Martha Guerrero Sánchez insiste en que la inseguridad está bajo control, la violencia volvió a imponer su propia versión de los hechos: hombres armados irrumpieron en el bar “La Malquerida de Oro” y dejaron un saldo preliminar de una persona asesinada y otra gravemente herida.

 

La noche del sábado volvió a teñirse de sangre en un municipio donde los discursos oficiales de tranquilidad contrastan con una realidad marcada por ejecuciones, ataques armados, hallazgos de cadáveres y una creciente sensación de miedo entre los habitantes.

 

El establecimiento pertenece a Arturo Castillo, también dueño de las grúas y el corralón Castillo. El bar opera dentro del mismo predio donde se encuentra el corralón, en el kilómetro 16 y medio de la carretera federal México-Texcoco, en los límites entre la alcaldía Iztapalapa y Los Reyes La Paz.

 

De acuerdo con testimonios de personas que se encontraban en la zona, alrededor de las 22:30 horas del sábado 1 de agosto, sujetos que presuntamente viajaban a bordo de una motocicleta llegaron al lugar y abrieron fuego contra personas que estaban dentro del establecimiento.

 

La información sobre el número de víctimas aún es contradictoria. Algunos testigos aseguraron que dos personas perdieron la vida, mientras que otras versiones señalaron que un hombre fue asesinado y otro quedó gravemente herido.

 

Hasta el momento, las autoridades municipales y estatales no han informado oficialmente el saldo definitivo ni han dado a conocer avances sobre la identificación de los responsables.

 

Lo que quedó después de la agresión fue una escena de violencia: sangre derramada, personas heridas y un nuevo ataque armado que vuelve a exhibir la vulnerabilidad de un municipio donde la inseguridad parece avanzar sin encontrar una respuesta contundente.

 

AMENAZAS PREVIAS COLOCAN EL ATAQUE BAJO LA LUPA

 

El atentado ocurrió apenas unos días después de que en redes sociales fuera difundido un video atribuido a presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en el que se anunciaba una supuesta “limpia” contra personas y grupos señalados por los encapuchados como presuntos delincuentes en municipios de la zona oriente del Estado de México.

 

EN EL MATERIAL, CUYA AUTENTICIDAD NO HA SIDO CONFIRMADA OFICIALMENTE, FUE MENCIONADO ARTURO CASTILLO

 

Los hombres que aparecen en el video lo acusaron de presuntamente sustraer vehículos y autopartes que se encontraban bajo resguardo en el corralón de su propiedad. Hasta ahora, no existe información oficial que confirme que exista un vínculo entre las amenazas difundidas y el ataque registrado en “La Malquerida de Oro”.

 

Sin embargo, la cercanía entre ambos hechos obliga a las autoridades a investigar si existe alguna conexión.

 

La pregunta es inevitable: ¿las corporaciones de seguridad conocían las amenazas y realizaron alguna acción preventiva o simplemente esperaron a que la violencia volviera a estallar?

 

LA VERSIÓN OFICIAL SE ESTRELLA CONTRA LA REALIDAD

 

Mientras la administración de Martha Guerrero presume resultados y repite que la inseguridad está contenida, los hechos continúan desmintiendo el discurso oficial.

 

Los habitantes no viven la seguridad en boletines. La viven —o la padecen— en las calles, en los negocios, en el transporte público y en las colonias donde los homicidios y ataques armados han dejado de ser acontecimientos extraordinarios.

 

Cada nuevo asesinato profundiza la percepción de que Los Reyes La Paz se encuentra atrapado entre la violencia criminal y una autoridad incapaz de recuperar el control.

 

Y mientras las calles se llenan de sangre, desde el gobierno municipal se insiste en presentar una imagen de tranquilidad que no coincide con el temor de comerciantes, vecinos y familias.

 

También crecen los cuestionamientos hacia Tranquilino Lagos Buenabad, esposo de la alcaldesa, a quien sectores políticos y ciudadanos señalan como una figura con influencia dentro de la administración municipal, pese a no haber sido electo mediante el voto popular.

 

Para los críticos del gobierno, la pregunta es clara: ¿quién toma las decisiones en La Paz y quién responde por el fracaso de la estrategia de seguridad?

 

¿DÓNDE ESTÁN FOUILLOUX Y “EL COMANDANTE GALLO”?

 

Después del ataque, las exigencias también se dirigieron hacia los mandos de la Policía Municipal.

 

Habitantes cuestionan la ausencia de resultados visibles del comisario de Seguridad Pública Municipal, Eduardo Fouilloux Bataller, así como del director operativo, Isaías Ramírez Leal, conocido dentro de la corporación con el indicativo “Gallo”.

 

La ciudadanía se pregunta por qué, pese a la continuidad de los ataques armados y a la creciente percepción de inseguridad, no se observan cambios profundos dentro de la corporación ni una estrategia capaz de impedir que la violencia siga creciendo.

 

En redes sociales y entre algunos sectores de la población han surgido señalamientos sobre posibles acuerdos o tolerancia hacia grupos delictivos. Sin embargo, esas acusaciones no han sido aclaradas públicamente, ni por Tranquilino Lagos, ni por su esposa, sin embargo, la ciudadanía exige sean investigadas por las autoridades competentes.

 

Lo que sí está documentado es la persistencia de asesinatos, hechos violentos y la falta de resultados que devuelvan tranquilidad a la población.

 

La Paz vuelve a registrar un ataque armado. Otra vez hay muertos y heridos. Otra vez las autoridades deben explicar qué ocurrió.

 

Y mientras el gobierno municipal presume que la seguridad está controlada, la realidad vuelve a responder con sangre.

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