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POLICÍA ASESINADO EN CHICOLOAPAN DESTAPA CLOACA DE DROGA Y CORRUPCIÓN; COMPAÑEROS LO SEÑALAN COMO PRESUNTO NARCOMENUDISTA   *El homicidi...

sábado, 22 de agosto de 2026

POLICÍA ASESINADO EN CHICOLOAPAN DESTAPA CLOACA DE DROGA Y CORRUPCIÓN; COMPAÑEROS LO SEÑALAN COMO PRESUNTO NARCOMENUDISTA

 

*El homicidio de un policía señalado por sus propios compañeros como presunto narcomenudista vuelve a poner bajo la lupa a Chicoloapan y las acusaciones de una posible infiltración del crimen organizado en la corporación y el gobierno municipal

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


CHICOLOAPAN, Estado de México, 22 de agosto de 2026.- El asesinato de un policía municipal en Chicoloapan no sólo volvió a exhibir la violencia que azota al municipio: abrió una cloaca de acusaciones sobre presunto narcomenudeo, corrupción dentro de la corporación policiaca y una presunta protección institucional que, de confirmarse, revelaría hasta dónde habría penetrado el crimen organizado en las estructuras del gobierno local.

 

La mañana de ayer viernes, alrededor de las 07:00 horas, fue localizado sin vida Marcos Raúl Pérez Díaz, de 47 años, quien se desempeñaba como elemento de la Policía Municipal de Chicoloapan.

 

El cuerpo fue encontrado sobre Avenida Real de Arzobispado, esquina con Real de Castilla, sin número, en la colonia Real de Costitlán. Al arribar los servicios médicos de emergencia determinaron que el hombre ya no presentaba signos vitales.

 

PERO EL CASO ESTÁ RODEADO DE INTERROGANTES

 

En el lugar no fueron localizados casquillos percutidos, por lo que hasta el momento no existe certeza sobre si Pérez Díaz fue asesinado en ese punto o si su cuerpo fue abandonado posteriormente. La investigación deberá determinar dónde ocurrió el homicidio, quienes participaron y cuál fue el móvil.

 

Sin embargo, lo que más sacude a la corporación son los señalamientos realizados por compañeros del propio policía asesinado, quienes solicitaron permanecer en el anonimato.

 

De acuerdo con esos testimonios, Pérez Díaz llevaba tiempo involucrado en actividades de narcomenudeo y habría utilizado su posición dentro de la corporación para participar en la distribución de droga. Incluso, sus compañeros lo señalan como un presunto distribuidor de cocaína al interior de la propia Policía Municipal.

 

Se trata de acusaciones graves que deberán ser investigadas por las autoridades competentes, pero que adquieren especial relevancia por un antecedente que ya había puesto al elemento bajo la lupa.

 

DETENIDO POR DELITOS CONTRA LA SALUD Y DE REGRESO A LA POLICÍA

 

El pasado 21 de abril, Marcos Raúl Pérez Díaz fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público por presuntos delitos contra la salud.

 

No obstante, según los testimonios recabados, horas después habría recuperado su libertad tras un supuesto pago de dinero dentro de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y, lejos de ser separado de la corporación, habría regresado a trabajar como policía municipal con absoluta normalidad.

 

Esta versión, por su gravedad, exige una investigación a fondo sobre todo para que el comisario de la policía municipal Josafat Green Ramírez explique quien permitió su reincorporación, bajo qué condiciones recuperó su libertad y, sobre todo, si existió alguna irregularidad en el procedimiento ministerial.

 

Porque si un policía municipal efectivamente fue detenido por delitos contra la salud y posteriormente regresó a portar el uniforme y ejercer funciones de seguridad, la pregunta es inevitable: ¿Quién lo protegió y por qué?

 

Y esa pregunta conduce directamente al problema de fondo que desde hace años arrastra Chicoloapan.

 

SEIS AÑOS DE ACUSACIONES Y LA SOMBRA DEL CRIMEN ORGANIZADO

 

Durante los seis años en que Nancy Gómez Vargas, de Morena, estuvo al frente del Ayuntamiento, el municipio quedó marcado por constantes señalamientos sobre una presunta presencia y operación de grupos criminales.

 

Uno de los nombres que apareció públicamente fue el de su hermano, Marco Antonio Gómez Vargas, alias “El Kino”, quien desde 2022 comenzó a ser señalado públicamente como presunto operador criminal.

 

De acuerdo con los señalamientos que se hicieron durante aquellos años, “El Kino” habría estado relacionado con el cobro de extorsiones y derecho de piso, además de la presunta distribución y control de puntos de venta de droga.

Durante años, esas acusaciones generaron cuestionamientos sobre la capacidad —o voluntad— de las autoridades para enfrentar a la delincuencia.

 

Finalmente, el pasado 10 de julio, Marco Antonio Gómez Vargas fue detenido en Chiapas y puesto a disposición de las autoridades por delitos relacionados con tráfico de drogas, extorsión y homicidio, de acuerdo con los datos proporcionados para esta información.

 

Pero la detención de “El Kino” no significó que las acusaciones sobre la penetración criminal en Chicoloapan desaparecieran.

 

AHORA, LAS ACUSACIONES APUNTAN AL GOBIERNO DE FRANCISCO JAVIER MENDOZA

 

El municipio es gobernado actualmente por el morenista Francisco Javier Mendoza Vásquez, y nuevamente aparecen señalamientos que vinculan a integrantes del entorno político municipal con personas acusadas públicamente de actividades criminales.

 

Entre ellos está Reinaldo Ruiz Castaneyra, alias “El Perro”, a quien comerciantes y distintas versiones locales señalan como el encargado del cobro de extorsiones y derecho de piso a comerciantes establecidos y ambulantes.

 

El señalamiento adquiere una dimensión política porque, según las acusaciones, Mendoza Vásquez ha aparecido públicamente junto a Ruiz Castaneyra, mientras integrantes del equipo del alcalde se refieren a éste como “licenciado”.

 

Y existe un cuestionamiento todavía más delicado: se afirma que un hijo de “El Perro”, Edgar Ruiz Aguilar fue incorporado como primer regidor de la administración municipal.

 

Con estas circunstancias, el problema ya no es solamente la existencia de delincuentes operando en las calles. Sino que la sociedad se enfrenta ala a posible infiltración de intereses criminales en las propias estructuras del gobierno municipal.

 

¿QUIÉN GOBIERNA REALMENTE CHICOLOAPAN?

 

El asesinato de Marcos Raúl Pérez Díaz coloca nuevamente sobre la mesa una pregunta que las autoridades municipales y estatales no pueden seguir esquivando: ¿Hasta dónde ha penetrado el crimen organizado en Chicoloapan?

 

Porque resulta inadmisible que un policía municipal sea asesinado y que, simultáneamente, compañeros de la corporación lo señalen como presunto vendedor de droga dentro de la propia institución, mientras existen antecedentes de una detención por delitos contra la salud que habría terminado sin impedir su regreso al servicio.

 

Tampoco puede ignorarse que durante años han existido señalamientos sobre extorsión, venta de drogas y presuntos operadores criminales vinculados con círculos políticos de Morena.

 

Con tanta sangre derramada en Chicoloapan, la sociedad se enfrenta al riesgo de que la frontera entre gobierno y delincuencia se haya vuelto prácticamente invisible.

 

Y mientras las autoridades hablan de seguridad, los ciudadanos siguen viviendo entre homicidios, extorsiones y miedo.

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