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HIGINIO VA POR EL SENADO… Y POR EL EDOMEX: LA GUERRA  CONTRA DELFINA Y DUARTE ESCALA   *La llegada del texcocano a la presidencia del Se...

viernes, 28 de agosto de 2026

HIGINIO VA POR EL SENADO… Y POR EL EDOMEX: LA GUERRA

 CONTRA DELFINA Y DUARTE ESCALA

 

*La llegada del texcocano a la presidencia del Senado exhibe la ruptura del Grupo Texcoco y abre una nueva batalla por la sucesión mexiquense; detrás aparecen Antorcha Campesina, Chapingo y el conflicto de Zoquiapan

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


TOLUCA, Estado de México, 28 de agosto de 2026.- La guerra interna de Morena en el Estado de México dejó de ser un pleito de pasillo para convertirse en una disputa por el poder con alcances nacionales.

 

En el centro de la confrontación aparece el senador Higinio Martínez Miranda, quien, después de una década de retrocesos, desplazamientos y derrotas políticas, estaría a punto de recuperar una posición privilegiada: la presidencia del Senado de la República.

 

Y el mensaje político es brutal: el viejo Grupo Texcoco está roto y sus antiguos pupilos, Delfina Gómez Álvarez y Horacio Duarte, ahora son adversarios de quien durante años fue su jefe político.

 

Martínez Miranda, vicecoordinador de membrete de la bancada de Morena en el Senado, habría superado en la carrera por la presidencia de la Cámara Alta al tabasqueño Óscar Cantón Zetina, quien contaba con el respaldo de personajes de enorme peso dentro del morenismo, entre ellos Ignacio Mier y Adán Augusto López, ambos cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador.

 

La diferencia, de acuerdo con las versiones que circulan dentro del Senado, habría sido una sola: el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum.

 

Y si Higinio llega finalmente a la presidencia del Senado para el periodo septiembre de 2026-agosto de 2027, no solamente ocupará uno de los cargos legislativos más poderosos del país.

 

Tendrá también una plataforma privilegiada para disputar el futuro político del Estado de México.

 

El regreso del cacique: Higinio Martínez lleva años intentando regresar al primer plano de la política mexiquense.

 

Su historia está íntimamente ligada a Texcoco y al denominado Grupo Texcoco, una estructura política que comenzó a consolidarse hace aproximadamente 26 años bajo su liderazgo, primero dentro del PRD y posteriormente en Morena.

 

El grupo llegó a convertirse en una de las principales fuerzas políticas del oriente mexiquense, con influencia que se extendió hasta municipios como Ecatepec.

 

Martínez fue presidente municipal de Texcoco entre 2003 y 2006. Antes de él había gobernado el municipio Horacio Duarte, entre 2000 y 2003; años después, Delfina Gómez ocupó la alcaldía entre 2013 y 2015.

 

Los tres fueron durante años parte del mismo proyecto político. Hoy, prácticamente todo aquello quedó reducido a cenizas.

 

Delfina Gómez llegó a la gubernatura en 2023 y, en una de las mayores afrentas políticas para Martínez Miranda, no lo colocó como secretario general de Gobierno. Eligió a Horacio Duarte. La decisión no solamente dejó fuera al viejo cacique texcocano de una posición estratégica.

 

También fortaleció a su antiguo pupilo y convirtió a Duarte en uno de los principales operadores del gobierno estatal.

 

Desde entonces, la disputa por el control político de Texcoco y por el futuro del Estado de México se convirtió en una guerra de posiciones.

 

La eventual llegada de Higinio Martínez a la presidencia del Senado adquiere por ello una dimensión que va mucho más allá del Poder Legislativo.

 

Quienes conocen los movimientos internos de Morena sostienen que la presidenta Claudia Sheinbaum habría identificado en Martínez Miranda una pieza útil para contener el peso político de Adán Augusto López dentro del Senado, particularmente de cara al proceso electoral de 2027.

 

Adán Augusto y la senadora Andrea Chávez han mantenido sus propios proyectos políticos, entre ellos la disputa por la candidatura de Morena en Chihuahua. De acuerdo con las versiones internas, ambos habrían rechazado la posibilidad de que Chávez compitiera por la alcaldía de Ciudad Juárez, dejando el camino a Cruz Pérez Cuéllar rumbo a la gubernatura. En ese tablero, colocar a Higinio al frente del Senado significaría introducir una pieza de contrapeso.

 

Pero el problema es que el contrapeso nacional puede convertirse en una bomba política dentro del Estado de México.

 

Porque mientras Sheinbaum podría estar utilizando a Higinio para equilibrar fuerzas en el Senado, Delfina Gómez y Horacio Duarte tienen razones de sobra para impedir que el senador fortalezca su estructura rumbo a la sucesión mexiquense.

 

LA ELECCIÓN DE 2027 SERÁ DETERMINANTE

 

Estarán en juego gubernaturas, diputaciones federales, congresos locales y presidencias municipales. Y el Estado de México será una pieza fundamental debido a su enorme peso electoral y a la cantidad de diputaciones federales que representa en San Lázaro. Por eso, la verdadera batalla no estaría en quién preside el Senado.

 

La verdadera batalla es quién llegará con mayor fuerza al momento de definir la candidatura de Morena al gobierno mexiquense.

 

Higinio quiere regresar. Delfina quiere conservar el control. Duarte quiere consolidar el suyo.

 

Y entre los tres existe una historia política común que ahora se convirtió en una factura pendiente.

 

La llegada del texcocano al Senado mandaría, además, una señal que incomoda profundamente al morenismo mexiquense: la sucesión del Estado de México podría dejar de depender exclusivamente de Andrés Manuel López Obrador y comenzar a definirse desde Palacio Nacional bajo la conducción de Claudia Sheinbaum.

 

Si esa lectura es correcta, se trataría de una de las mayores fracturas políticas dentro de Morena desde su llegada al poder. Pero la disputa no termina en los cargos políticos.

 

Alrededor del grupo de Higinio Martínez existen situaciones muy preocupantes. Los señalamientos sobre la relación política con sectores de Antorcha Campesina, organización que, según diversas voces, ha ganado espacios y desplazado a liderazgos tradicionales de Morena en distintas regiones del Estado de México.

 

Las acusaciones son especialmente delicadas en la Universidad Autónoma Chapingo, donde sectores universitarios denuncian una intromisión política que estaría afectando programas académicos, estructuras administrativas, derechos laborales y proyectos regionales.

 

Entre los señalamientos se encuentra la intención de modificar programas universitarios para orientarlos hacia intereses de corporaciones agroalimentarias y agroexportadoras, incluso mediante la creación de programas relacionados con cadenas productivas como el aguacate y los llamados frutos berries.

 

También se denuncia un proceso de debilitamiento o desaparición de unidades regionales de Chapingo en Mérida, Zacatecas y San Luis Acatlán, Guerrero, mientras la Unidad Regional Sur-Sureste de Puyacatengo, Tabasco, enfrentaría una reducción de estudiantes y apoyos.

 

Todo ello requiere una investigación seria, pública y documentada.

 

Porque si detrás de estas decisiones existen intereses políticos o económicos ajenos a la comunidad universitaria, el problema dejaría de ser una disputa administrativa para convertirse en un intento de captura política de una institución educativa estratégica para el campo mexicano.

 

ZOQUIAPAN: EL CONFLICTO QUE NADIE QUIERE EXPLICAR

 

El caso más delicado es el de la Estación Forestal Experimental Zoquiapan.

 

Las acusaciones que circulan dentro de Chapingo vinculan el conflicto con una presunta alianza política entre operadores de Higinio Martínez y sectores de Antorcha Campesina.

 

De acuerdo con testimonios universitarios, el conflicto comenzó a escalar el 15 de octubre de 2025, cuando ejidatarios de Río Frío cerraron el acceso principal a la estación e introdujeron maquinaria pesada para abrir caminos.

 

Los estudiantes de Ciencias Forestales intentaron continuar con sus prácticas utilizando rutas alternas.

 

La situación habría empeorado el 15 de febrero de 2026, cuando, según testimonios, estudiantes fueron enfrentados y amenazados con machetes para impedirles el acceso.

 

“Estos son nuestros bosques”, habría sido la advertencia. Finalmente, el 28 de mayo, los caminos y veredas restantes fueron cerrados. Desde entonces, profesores y estudiantes dejaron de acudir a la estación ante el temor de una confrontación violenta.

 

La acusación más grave sostiene que detrás del conflicto existiría una operación política para reconocer como propietarios a ejidatarios de Río Frío sobre aproximadamente 1,640 hectáreas.

 

Y aquí aparecen dos nombres más: los diputados federales de Morena Armando Corona Arvizu y Jesús Cuanalo, quienes son señalados de haber realizado gestiones ante distintas dependencias para respaldar las demandas de los ejidatarios.

 

Si esas gestiones existieron, deben transparentarse. Si hubo intervención política, debe explicarse. Y si Higinio Martínez ha intentado utilizar una disputa agraria para construir una estructura electoral, la sociedad tiene derecho a saberlo.

 

¿DESPOJO O NEGOCIACIÓN POLÍTICA?

 

Las versiones más severas sostienen que Higinio Martínez y Antorcha Campesina habrían intervenido políticamente para favorecer el reconocimiento de los ejidatarios y facilitar el control de los terrenos.

 

Son acusaciones extremadamente graves que deben ser investigadas por las autoridades competentes.

 

Porque si se demostrara que funcionarios, legisladores, dirigentes políticos o grupos de presión participaron en una operación para apropiarse de tierras pertenecientes a una institución pública, estaríamos frente a algo mucho más serio que una disputa entre ejidatarios y estudiantes.

 

Estaríamos frente a un posible negocio político con territorio, una universidad y recursos públicos como moneda de cambio.

 

EL SILENCIO TAMBIÉN ES POLÍTICO

 

Lo preocupante es que las denuncias sobre Chapingo y Zoquiapan ya habrían llegado hasta las conferencias presidenciales. Las mañaneras, sin que hasta ahora exista una solución contundente que satisfaga a las partes.

 

¿Quién protege a los estudiantes? ¿quién garantiza que puedan realizar sus prácticas? ¿quién determina legalmente la propiedad de las tierras? ¿quién autorizó las gestiones políticas? ¿quién está detrás de ellas? ¿y qué papel juegan Higinio Martínez y Antorcha Campesina?

 

Cuando están involucradas tierras, estudiantes, trabajadores, recursos públicos y una universidad estratégica para el país, la transparencia no puede ser opcional.

 

HIGINIO REGRESA, PERO LA GUERRA APENAS COMIENZA

 

La ruptura del Grupo Texcoco ya no es reversible. Delfina Gómez no parece dispuesta a entregarle el control político del Estado de México.

 

Horacio Duarte tampoco. Y Higinio, con la presidencia del Senado en las manos, tendrá una plataforma desde la cual podrá reconstruir su estructura. Por eso la disputa apenas comienza.

 

El Senado puede convertirse en su trampolín hacia la candidatura mexiquense.

 

Chapingo puede convertirse en uno de los escenarios más incómodos de esa batalla. Zoquiapan, en una prueba de fuego para todos los involucrados.

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