FISCALÍA BAJO SOSPECHA: CUATRO AGENTES DE LA FGJEM CAEN POR
EXTORSIÓN Y SECUESTRO EXPRÉS
*funcionarios que debían perseguir a extorsionadores
terminaron bajo arresto; armas, drogas y equipos electrónicos fueron asegurados
durante el operativo federal
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Cuatro funcionarios de la Fiscalía General de Justicia del
Estado de México (FGJEM) fueron detenidos en Texcoco y Ecatepec, señalados por
su probable participación en los delitos de extorsión y secuestro exprés, en un
operativo coordinado por autoridades federales que exhibe la dimensión de las
sospechas que pesan sobre servidores públicos de la institución.
Los detenidos fueron identificados como Benito “N”, de 57
años; María Fernanda “N”, de 38; Efraín “N”, de 65, y Mario “N”, de 43, quienes
presuntamente se desempeñaban como agentes investigadores de la Fiscalía
mexiquense.
Las órdenes de aprehensión fueron ejecutadas de manera
simultánea: tres en Texcoco y una en Ecatepec, dentro de una investigación
dirigida contra servidores públicos por su probable relación con actividades
ilícitas.
El operativo formó parte de la Estrategia Nacional contra la
Extorsión y contó con la participación de la Fuerza de Tarea Marina de
Ecatepec, la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Secuestro y
Extorsión de la FEMDO, la Agencia de Investigación Criminal y la Secretaría de Seguridad
y Protección Ciudadana.
Cerca de 200 elementos participaron en el despliegue,
estableciendo perímetros de seguridad para impedir fugas y garantizar la
ejecución simultánea de los mandamientos judiciales.
Y el resultado de los cateos no fue menor. Las autoridades
aseguraron seis armas de fuego, algunas de uso exclusivo de las Fuerzas
Armadas, cargadores, cartuchos útiles, dosis de drogas sintéticas, teléfonos
celulares, computadoras y documentación diversa.
Es decir, los cuatro funcionarios no solamente quedaron bajo
sospecha por delitos particularmente graves; durante las diligencias también
fueron localizados diversos objetos cuya posesión ahora forma parte de las
investigaciones.
Tras su captura, los cuatro fueron trasladados ante la FEMDO,
donde quedaron a disposición de las autoridades federales. Información
difundida por medios de comunicación señala que posteriormente fueron vinculados
a proceso por los delitos que se les atribuyen.
LA FISCALÍA, INVESTIGADA DESDE ADENTRO
El escándalo adquiere mayor dimensión porque este no sería un
hecho aislado.
En enero de este año, la propia FGJEM informó que investigaba
denuncias relacionadas con posibles actos de extorsión cometidos presuntamente
por personal de la institución en Tecámac y otros municipios de la región.
En aquella investigación aparecían un coordinador regional,
tres jefes de grupo y seis agentes investigadores. La Fiscalía buscaba
determinar si funcionarios o personas ajenas a la institución estaban
involucrados.
Ahora, meses después, cuatro presuntos agentes investigadores
son detenidos en Texcoco y Ecatepec por un caso relacionado precisamente con extorsión
y secuestro exprés.
La coincidencia resulta imposible de ignorar: mientras la
población mexiquense exige que las autoridades combatan a quienes cobran
derecho de piso, amenazan y secuestran, algunos servidores públicos de la
institución encargada de investigar esos delitos aparecen bajo la lupa por
conductas similares.
OTRO EXPEDIENTE QUE HUELE A EXTORSIÓN
El problema tampoco termina en la FGJEM. Apenas el 10 de
agosto, fueron detenidos Raúl “N” y Carlos Eduardo “N”, exservidores públicos
de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Estado de
México, dentro de una investigación por un presunto esquema de extorsión contra
propietarios de verificentros.
Ambos fueron vinculados a proceso el 16 de agosto: uno por
extorsión agravada y otro por abuso de autoridad.
De acuerdo con la investigación, presuntamente exigían cuotas
mensuales de hasta 200 mil pesos a propietarios de establecimientos de
verificación vehicular para permitirles continuar operando, además de otros
cobros relacionados con líneas y vehículos verificados.
El expediente apunta a que el esquema habría generado cientos de
millones de pesos de manera ilícita y que los involucrados pretendían obtener más
de 430 millones de pesos adicionales antes de noviembre de 2026.
Estos hechos no están relacionados, hasta ahora, con los
cuatro agentes detenidos en Texcoco y Ecatepec. Pero juntos dibujan un
escenario incómodo para el Gobierno del Estado de México: la extorsión
presuntamente infiltrada en las propias estructuras gubernamentales.
El problema ya no parece limitarse a delincuentes que operan
desde las calles.
También alcanza a funcionarios que tienen acceso a
información, investigaciones, armas, expedientes y capacidad institucional para
perseguir delitos.
Y cuando quienes deberían combatir la extorsión son señalados
por presuntamente participar en ella, la pregunta deja de ser solamente cuántos
delincuentes existen en el Estado de México.
La pregunta mucho más grave es: ¿Hasta dónde ha penetrado la
delincuencia en las instituciones encargadas de combatirla?
Porque si la Fiscalía tiene que detener a sus propios
investigadores, el problema ya no solamente está afuera de las instituciones. Está
dentro.

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