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miércoles, 22 de julio de 2026

NI UN HOSPITAL QUISO SALVARLO: MENOR RECORRE HOSPITALES MIENTRAS EL GOBIERNO PRESUME MILES DE MILLONES INVERTIDOS

 

*Entre puertas cerradas, falta de especialistas y hospitales rebasados, un niño de Chicoloapan lucha por su vida mientras su madre pregunta dónde quedaron los 75 mil millones de pesos que presume el Gobierno del Estado de México

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


CHICOLOAPAN, Estado de México, 22 de julio de 2026.- Mientras el gobierno de la morenista Delfina Gómez Álvarez asegura haber destinado más de 75 mil millones de pesos para transformar la zona oriente del Estado de México, la realidad que enfrentan miles de familias parece contar una historia completamente distinta: hospitales sin equipo, sin especialistas, sin capacidad de respuesta y pacientes condenados a recorrer un verdadero calvario para intentar salvar la vida.

 

Ese infierno comenzó durante la madrugada de este miércoles para A.G.H., un menor de edad de Chicoloapan que despertó alrededor de las cuatro de la mañana con un dolor abdominal insoportable.

 

Su madre, Yesica Hernández, desempleada desde hace poco tiempo, tuvo que tocar las puertas de sus vecinos en la unidad habitacional Ciudad Galaxia para pedir dinero prestado y poder trasladar a su hijo a recibir atención médica.

 

Lo que siguió fue un recorrido que exhibe el colapso del sistema de salud estatal.

 

Primero acudieron a un centro de salud en San Vicente Chicoloapan, donde no encontraron ayuda. Después llegaron al Hospital General de 90 Camas, en Chimalhuacán, donde les informaron que no contaban con el equipo necesario para realizar los estudios que requería el menor.

 

Sin otra alternativa fueron enviados al Hospital General de San Agustín, donde finalmente le practicaron algunos estudios. Ahí los médicos determinaron que el niño necesitaba una cirugía urgente y ordenaron su traslado al Hospital General Gustavo Baz, en Nezahualcóyotl.

 

Sin embargo, al llegar a ese hospital, la esperanza volvió a desplomarse.

 

De acuerdo con el testimonio de Yesica Hernández, ni siquiera revisaron inmediatamente al menor y, tras varias horas de espera, la respuesta fue devastadora: tampoco podían operarlo porque carecían de las condiciones necesarias para realizar la intervención.

 

La madre, agotada física y emocionalmente, decidió trasladarse por sus propios medios al Hospital General La Perla, también en Nezahualcóyotl.

 

Ahí un médico al menos examinó al niño, pero el diagnóstico fue el mismo: requiere cirugía urgente, aunque el hospital carece de cirujano y del especialista indispensable para atenderlo.

 

A las cinco de la tarde, Yesica seguía recorriendo hospitales, ahora en la Ciudad de México, con lágrimas en los ojos y el miedo permanente de que cada minuto perdido pudiera costarle la vida a su hijo.

 

El caso vuelve a colocar bajo severo cuestionamiento el estado en que se encuentra la infraestructura hospitalaria del Estado de México.

 

Apenas el pasado 13 de julio, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez anunció públicamente que su administración ha invertido más de 75 mil millones de pesos para impulsar el desarrollo de la zona oriente de la entidad.

 

Sin embargo, para Yesica Hernández esas cifras no significan absolutamente nada frente a la realidad que ha vivido durante más de doce horas buscando un hospital capaz de atender a su hijo.

 

Su pregunta resume la indignación de miles de familias mexiquenses:

 

¿Dónde están esos 75 mil millones de pesos?

 

Porque mientras el gobierno presume inversiones históricas, la realidad es que una madre tuvo que pedir dinero prestado para buscar atención médica y terminó recorriendo hospital tras hospital sin encontrar un quirófano disponible, un especialista o un sistema de salud capaz de responder a una emergencia.

 

Si los hechos narrados por la familia se confirman, este caso no solo reflejaría una grave deficiencia en la capacidad de atención hospitalaria, sino también un problema estructural en la red pública de salud que obliga a pacientes en estado delicado a peregrinar entre instituciones en busca de un servicio que debería estar garantizado.

 

Para Yesica Hernández, las cifras oficiales ya no tienen valor. Lo único que importa es que su hijo siga con vida. Y hasta el cierre de esta edición, esa respuesta seguía sin llegar.

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