NUNDACIONES DESENMASCARAN EL FRACASO DE MARTHA GUERRERO; PROMESAS MILLONARIAS QUEDARON BAJO EL AGUA
*El convenio con Iztapalapa y la inversión anunciada no
evitaron que La Paz volviera a colapsar
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Las imágenes de junio de 2026 son prácticamente idénticas a
las de años anteriores. Colonias enteras bajo el agua, vehículos varados,
vialidades intransitables y vecinos desesperados tratando de rescatar sus
pertenencias mientras el nivel del agua alcanzaba hasta los 70 centímetros en
diversos puntos del municipio.
Avenidas como Lerma, distintos tramos de la carretera
México-Texcoco, así como colonias como Mejoramiento Ambiental y Santa Martha,
volvieron a padecer un problema que el gobierno municipal aseguró haber
atendido desde hace más de un año.
Los más afectados, como siempre, fueron las familias de
menores recursos, quienes nuevamente vieron cómo el agua ingresó a sus
viviendas, destruyendo muebles, electrodomésticos y artículos adquiridos con
años de esfuerzo, mientras la respuesta gubernamental llegó tarde y resultó
insuficiente.
Aunque posteriormente personal de Protección Civil y del
OPDAPAS realizó labores de desazolve, los trabajos únicamente evidenciaron el
enorme rezago en el mantenimiento del sistema de drenaje, una deficiencia que
cada temporada de lluvias termina cobrando factura a la población.
Lo ocurrido también revive una pregunta inevitable: ¿Dónde
quedó la millonaria inversión anunciada para impedir precisamente estas
inundaciones?
En junio de 2025, Martha Guerrero apareció públicamente junto
con la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, para anunciar un ambicioso
programa conjunto que, según ambas autoridades, solucionaría los problemas
históricos de inundaciones en la zona limítrofe entre ambos municipios.
En aquel entonces recorrieron la zona, supervisaron obras
hidráulicas, hablaron de rehabilitación de infraestructura pluvial,
mantenimiento de pozos de absorción, captación de agua de lluvia y una
importante inversión proveniente del Fondo de Aportaciones para la
Infraestructura Social, recursos que —aseguraron— seguirían la política
impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la
infraestructura hídrica.
El discurso fue aún más optimista cuando Martha Guerrero
afirmó que existía la voluntad política suficiente para evitar que las familias
volvieran a sufrir inundaciones.
Incluso anunció un convenio de colaboración denominado
"50 y 50" con Iztapalapa para rehabilitar infraestructura y mejorar
la movilidad en la zona limítrofe.
La frase que pronunció entonces hoy resulta inevitablemente
contrastante con la realidad:
Aquí en La Paz e Iztapalapa sí se puede.
Sin embargo, la lluvia terminó diciendo exactamente lo
contrario.
Porque si realmente las obras anunciadas hubieran sido
suficientes, si el mantenimiento preventivo hubiera sido permanente y si los
recursos públicos se hubieran traducido en resultados visibles, difícilmente
una tormenta de apenas una hora habría provocado nuevamente el colapso de
vialidades completas y afectaciones a cientos de ciudadanos.
Las inundaciones de este fin de semana no sólo representan un
fenómeno natural; también reflejan las consecuencias de una infraestructura que
sigue siendo insuficiente frente a un problema perfectamente conocido por las
autoridades municipales.
Mientras los habitantes sacaban el agua de sus casas con
cubetas y escobas, el discurso oficial volvió a quedar atrapado bajo el mismo
lodo que año tras año invade las calles de Los Reyes La Paz.
A ello se suma que el esposo de la alcaldesa y uno de los
principales operadores políticos del gobierno municipal, Tranquilino Lagos
Buenabad, ha sostenido públicamente que la administración trabaja para
transformar el municipio. Sin embargo, para cientos de vecinos, la
transformación prometida sigue sin reflejarse en uno de los problemas más
graves y recurrentes de La Paz.
Porque las lluvias no distinguen colores partidistas, pero sí
exhiben gobiernos que, pese a anunciar inversiones, convenios, coordinación
institucional y grandes proyectos hidráulicos, no logran evitar que cada
temporal termine con las mismas escenas de siempre.
Al final, las inundaciones de 2026 dejaron algo más que calles
anegadas: dejaron nuevamente al descubierto la enorme distancia entre los
compromisos anunciados por el gobierno de Martha Guerrero y los resultados que
hoy padecen miles de habitantes de Los Reyes La Paz. Mientras los discursos
hablaban de soluciones definitivas, la realidad volvió a demostrar que, frente
a la primera lluvia intensa, el municipio continúa exactamente en el mismo
punto de siempre.
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