EXPLOSIÓN MORTAL EN TECÁMAC EXHIBE IMPUNIDAD Y
FALLAS DE SEGURIDAD EN EL EDOMEX
*Dos muertos tras ataque con explosivos; uno sería operador
criminal ligado a Sinaloa
Por: EXPEDIENTE SECRETO
TECÁMAC, Estado de México, 30 de marzo de 2026.- La violencia volvió a sacudir al Estado de México con un hecho que evidencia no solo la presencia de grupos criminales, sino la fragilidad institucional para contenerlos. Un ataque con explosivos dejó dos personas muertas en el municipio de Tecámac, entre ellas Francisco Beltrán “N”, alias “El Payín”, presunto operador criminal originario de Sinaloa.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo 29 de marzo en las
inmediaciones del fraccionamiento Haciendas del Bosque, donde un vehículo en
movimiento estalló repentinamente, provocando la muerte inmediata de sus
ocupantes. La escena, más propia de zonas de guerra que de un municipio
mexiquense, encendió las alarmas entre habitantes de la región.
De acuerdo con reportes de la Fiscalía General de Justicia del
Estado de México, la segunda víctima fue identificada como Humberto Raquel “N”,
quien conducía la unidad. Versiones preliminares indican que minutos antes del
estallido, el conductor habría recogido a “El Payín” en el Aeropuerto
Internacional Felipe Ángeles (AIFA), tras arribar de un vuelo procedente de
otra entidad.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el vehículo
ya transportaba un artefacto explosivo que fue detonado mientras circulaban,
aunque no se descartan otras hipótesis. Peritos y corporaciones de seguridad
acordonaron la zona y realizaron el levantamiento de indicios para esclarecer
la mecánica del ataque, en un caso que por su naturaleza revela un alto grado
de operación criminal.
El atentado ocurre en un contexto particularmente delicado: a
días del arranque de la Copa del Mundo, donde el AIFA está considerado como punto
estratégico de llegada de visitantes nacionales e internacionales. La cercanía
del ataque con esta infraestructura clave deja al descubierto serias dudas
sobre la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad en una de
las regiones más transitadas del país.
Mientras las autoridades anuncian operativos en municipios
aledaños, la realidad es que los hechos reflejan un patrón cada vez más
preocupante: el Estado de México se ha convertido en territorio fértil para la
operación de criminales que se mueven con libertad, sin temor y, en muchos
casos, bajo la sombra de la impunidad.
Ante este escenario, crece la exigencia ciudadana para que el
fiscal mexiquense, José Luis Cervantes Martínez, y la gobernadora Delfina Gómez
Álvarez, den explicaciones claras sobre por qué la entidad sigue siendo refugio
de grupos delictivos y qué acciones concretas se están tomando para frenar una
violencia que ya alcanzó niveles alarmantes.
Porque más allá de los discursos y operativos reactivos, lo
ocurrido en Tecámac no es un hecho aislado, sino un síntoma de un problema
estructural que las autoridades, hasta ahora, no han podido —o no han querido—
resolver.

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