ALIANZA TÓXICA: HIGINIO, ANTORCHA Y LA GUERRA
INTERNA QUE SACUDE AL EDOMEX
Por: EXPEDIENTE SECRETO
TOLUCA, Estado de México, 22 de marzo de 2026.- Lo que debería
ser un proceso político ordenado rumbo a 2027 se ha convertido en una disputa
anticipada marcada por la confrontación, las alianzas incómodas y una evidente
descomposición interna. En el centro de esta tormenta se encuentra Higinio
Martínez Miranda, cuya estrategia política no solo ha encendido las alertas,
sino que ha desatado acusaciones de complicidad con grupos históricamente
cuestionados.
El adelantado arranque de campañas disfrazadas de posicionamiento
ha generado una ola de encuestas, rumores y movimientos políticos que exhiben
una fractura profunda dentro de Morena en el Estado de México. Junto a Horacio
Duarte, el senador ha sido señalado por diversos actores políticos, periodistas
y usuarios en redes sociales de impulsar una carrera anticipada que no solo
ignora los tiempos electorales, sino que dinamita la cohesión interna del
partido.
La tensión es evidente. Municipios completos, liderazgos
locales y estructuras políticas han comenzado a migrar de un bando a otro, en
un reacomodo que huele más a imposición que a consenso. El caso de Tecámac es
ilustrativo: una ruptura política abierta que tiene como telón de fondo la
influencia directa de Higinio Martínez.
Pero el conflicto no se queda en el terreno de las
percepciones. Al interior del propio Morena crece el malestar. Militantes han
denunciado lo que consideran un intento de desestabilización del gobierno
estatal, alimentado por protestas que, aseguran, tienen un trasfondo político.
El plantón instalado frente al Palacio de Gobierno, impulsado por Felipe
Rodríguez, líder único, vitalicio de la UPREZ, es visto como una maniobra que
beneficia directamente al senador.
Más grave aún es el tejido de alianzas. En su intento por
consolidar poder, Higinio ha abierto la puerta a grupos ligados al viejo
priismo, incluyendo corrientes cercanas a Alejandra del Moral. Sin embargo, lo
que ha generado mayor indignación es su cercanía con Antorcha Campesina, una
organización con altos niveles de rechazo ciudadano.
La posibilidad de ver converger a estructuras como la UPREZ y
Antorcha Campesina no solo resulta inquietante, sino explosiva. Ambas
organizaciones arrastran historiales polémicos y niveles de desaprobación que,
lejos de sumar, multiplican el desgaste político.
Paradójicamente, mientras algunas encuestas colocan a Higinio
Martínez en posiciones competitivas, también revelan un dato contundente:
encabeza los niveles de rechazo más alto entre los posibles aspirantes. Es
decir, su figura no solo divide, sino que genera una resistencia significativa
entre el electorado.
Si a esto se suma que Antorcha Campesina es una de las
organizaciones con mayor rechazo a nivel nacional, y que la UPREZ enfrenta una
percepción similar en el Estado de México, el resultado es una ecuación
política adversa. La suma de negativos no solo debilita cualquier aspiración,
sino que amenaza con convertir su eventual candidatura en un lastre electoral.
En este contexto, la llamada “ciencia política” que presumen
dominar parece haber sido sustituida por la urgencia y la ambición. La apuesta
es riesgosa: imponer una candidatura con altos niveles de rechazo podría no
solo fracasar en las urnas, sino profundizar la crisis interna de Morena.
La pregunta que queda en el aire es inevitable: ¿por qué la
ciudadanía tendría que pagar el costo de estas disputas de poder? Y más aún,
¿qué sigue en esta escalada? ¿La incorporación de estructuras criminales
disfrazadas de sindicatos que son cuestionadas como parte de este bloque
político?
El escenario es claro: una alianza que, lejos de fortalecer,
amenaza con arrastrar al Estado de México a una confrontación política de alto
costo social. Porque cuando la ambición supera a la prudencia, los daños no se
quedan en la clase política… los termina pagando la gente.

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