CAVAR LA TIERRA, SITIAR LA FISCALÍA: LOS DÍAS DEL PLANTÓN
QUE INCOMODA AL PODER
*Entre el asfalto de la alcaldía Cuauhtémoc y la indolencia
institucional, decenas de madres buscadoras transforman la calle Río Pánuco en
el último bastión contra el olvido de más de 131,000 desaparecidos
POR EXPEDIENTE SECRETO
CIUDAD DE MÉXICO, 26 de septiembre, de 2026.- El plantón indefinido que más de 100 integrantes de colectivos de madres y familiares de personas desaparecidas mantienen frente a la sede de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México no es solo un acto de protesta; es el síntoma más doloroso de un colapso institucional. Al instalarse en la calle Río Pánuco, en la alcaldía Cuauhtémoc, estas familias exigen algo que en cualquier Estado de derecho debería ser automático: audiencias directas con la titular de la FGR, Ernestina Godoy, la Comisión Nacional de Búsqueda y la Secretaría de Gobernación. Su demanda es tan básica como urgente: que dejen de congelar las investigaciones y acepten las denuncias que el propio Ministerio Público federal rechaza de manera sistemática.
Este conflicto pone de manifiesto una realidad estructural: el
abandono sistémico y la violencia institucional que ejercen las autoridades de
todos los niveles de gobierno. Organizaciones como Amnistía Internacional y el Instituto
Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) revelan que más del 50% de
las mujeres buscadoras han sido víctimas de maltrato o discriminación por parte
de los funcionarios públicos. En México, el Estado ha delegado de facto su
obligación constitucional de buscar a los desaparecidos, forzando a las
familias a transformarse en investigadoras, peritos y antropólogas forenses sin
más herramientas que sus propias manos y recursos.
La relación entre el Poder Ejecutivo y las buscadoras arrastra
una tensión histórica basada en promesas incumplidas. Durante el sexenio de
Andrés Manuel López Obrador, la expectativa de un cambio de paradigma se diluyó
ante la negativa del exmandatario a recibirlas en Palacio Nacional,
argumentando la necesidad de evitar la "politiquería". Hoy, la
gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, según, ella, mantiene una
línea de atención privada durante sus giras bajo la premisa de cuidar la
dignidad de las víctimas; sin embargo, los colectivos sostienen que esta
estrategia es una mentira. Además, la instrucción de canalizar la crisis a
través de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ha sido
calificada por las familias como ineficaz ante la falta de resultados
concretos.
Buscar a un familiar en México es una labor letal. En la
última década, decenas de buscadoras han sido asesinadas por realizar las
indagatorias que la autoridad evade. La negativa de incorporar a estas mujeres
a mecanismos de protección efectivos las expone directamente a las represalias
del crimen organizado. Con fiscalías que carecen de tecnología, personal
capacitado y voluntad política, el plantón en la FGR no es un desafío al
gobierno, sino es que el último recurso de dignidad de quienes se niegan a
aceptar que sus hijos sean borrados de su historia por la burocracia de Morena
y la impunidad.

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