LA REALIDAD DE LA NOTICIA

EL KINO SACUDE EL PROYECTO POLÍTICO DE FLAMANTE DIPUTADO   *La detención de “El Kino” por homicidio y las investigaciones por extorsión,...

sábado, 3 de octubre de 2026

EL KINO SACUDE EL PROYECTO POLÍTICO DE FLAMANTE DIPUTADO

 

*La detención de “El Kino” por homicidio y las investigaciones por extorsión, narcomenudeo y cobro de derecho de piso colocan bajo escrutinio el proyecto político del diputado morenista rumbo a Chimalhuacán 2027

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO



SAN VICENTE CHICOLOAPAN, México.- Durante semanas el diputado Edgar Samuel Ríos Moreno desapareció prácticamente del escenario político. El silencio coincidió con un hecho particularmente incómodo para su proyecto rumbo a 2027: la detención de su cuñado Marco Antonio Gómez Vargas, alias “El Kino”, hermano de su esposa la exalcaldesa morenista de Chicoloapan, Nancy Gómez Vargas.

 

La coincidencia resulta políticamente relevante desde que asumió su cargo como legislador, Ríos Moreno había mantenido una intensa presencia pública, recorriendo el municipio, organizando eventos y promoviendo su imagen política con miras a convertirse en candidato de Morena a la presidencia municipal de Chimalhuacán.

 

Pero después de la captura de su cuñado, el activismo se apagó. Ahora, el diputado ha vuelto a las calles. Y con ello también regresa una pregunta que Morena tendrá que responder antes de que llegue el proceso electoral de 2027: ¿Qué filtros aplicará el partido para impedir que los vínculos familiares y políticos con personas investigadas por delitos graves terminen contaminando sus candidaturas?

 

UNA DETENCIÓN QUE CAMBIÓ EL ESCENARIO

 

Marco Antonio Gómez Vargas fue detenido el 11 de julio de 2026 en el municipio de Texcoco, en cumplimiento de una orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado, relacionada con la causa penal 1011/2025, emitida por un juzgado de control del Distrito Judicial de Nezahualcóyotl.

 

De acuerdo con los datos proporcionados, la orden se encontraba vigente desde el 13 de septiembre de 2020 y fue ejecutada casi seis años después. La detención quedó registrada en el Registro Nacional de Detenciones bajo el folio MC/FC/100/11072026/0074, mientras que la Vicefiscalía la identificó con el folio 3088. Pero el expediente tiene una historia todavía más grave.

 

EL HOMICIDIO DE CARLOS NÁJERA

 

Los hechos que originaron la orden de captura ocurrieron el 5 de septiembre de 2020, alrededor de las 22:00 horas, en inmediaciones de avenida Las Torres y avenida Jorge Jiménez Cantú, en la colonia Carlos Hank González, municipio de La Paz. Según la investigación ministerial referida, Carlos Nájera Luna se encontraba en la vía pública acompañado de otras personas, entre ellas Adrián Vargas Villegas, Evelyn Karina Millán Campos y una mujer cuya identidad no habría sido establecida.

 

En ese momento se habría producido una discusión entre Nájera y Gómez Vargas. La acusación sostiene que “El Kino” habría extraído un arma de fuego de color plateado y disparado contra Carlos Nájera, provocándole una lesión en la pierna izquierda.

 

El episodio no habría terminado ahí. De acuerdo con la narrativa ministerial, después de que Nájera cayó al suelo, Gómez Vargas habría apuntado nuevamente el arma hacia la cabeza de la víctima. Fue entonces cuando Adrián Vargas Villegas presuntamente intervino para impedir un segundo disparo.

 

Posteriormente, según la investigación, Gómez Vargas abordó un vehículo y abandonó el lugar acompañado de una mujer. Carlos Nájera fue trasladado al Hospital General La Perla, en Nezahualcóyotl. Murió a consecuencia de las lesiones provocadas por el proyectil de arma de fuego, entre ellas una grave afectación vascular y fractura multifragmentaria del fémur izquierdo.

 

El proyectil fue clasificado como mortal. La consecuencia fue irreversible: Carlos Nájera murió y “El Kino” terminó enfrentando una acusación formal por homicidio calificado.

 

PERO EL EXPEDIENTE NO TERMINARÍA AHÍ

 

Los señalamientos en torno a Marco Antonio Gómez Vargas van más allá de la causa por homicidio. De acuerdo con la información aportada para este reportaje, existen líneas de investigación que lo relacionan presuntamente con extorsión, narcomenudeo, cobro de piso y asociación delictiva.

 

Las investigaciones citadas también lo ubicarían como presunto dirigente de una célula delictiva con operaciones en Chicoloapan. Y aquí aparece el componente político. Porque “El Kino” no es un personaje aislado del poder municipal. Es hermano de la exalcaldesa Nancy Gómez Vargas y cuñado del actual diputado local Edgar Samuel Ríos Moreno. Ese parentesco, por sí solo, no constituye prueba de responsabilidad penal para ninguno de ellos. Pero sí plantea una pregunta política inevitable: ¿Qué sabía la clase política que rodeaba a “El Kino” sobre las actividades que las autoridades ahora investigan?

 

¿PROTECIÓNPOLÍTICA OSIMPLE PARENTESCO?

 

Nancy Gómez Vargas se ha deslindado públicamente de las actividades atribuidas a su hermano. El deslinde, sin embargo, no responde por sí mismo a todas las interrogantes que rodean el caso. Las investigaciones referidas sostienen que Marco Antonio Gómez Vargas habría utilizado las elaciones de poder y protección política para fortalecer la estructura criminal que encabezaba.

 

Entre los elementos que vuelven particularmente delicado el señalamiento está la detención de un excomisario de la Policía Municipal de Chicoloapan y un exsubdirector de la misma corporación, quienes, de acuerdo con los datos proporcionados, fueron detenidos por autoridades federales y actualmente se encuentran recluidos en un penal federal por su presunta participación en actos de protección a la célula delictiva atribuida a “El Kino”.

 

Si estas acusaciones son confirmadas judicialmente, estaríamos ante algo mucho más grave que un delincuente operando por cuenta propia. Estaríamos ante la posible existencia de una estructura capaz de penetrar instituciones de seguridad pública. Y eso obliga a revisar algo más que el expediente de “El Kino”. Obliga a revisar quiénes estuvieron cerca, quiénes tuvieron poder, quiénes pudieron saber y quiénes pudieron beneficiarse.

 

EL SILENCIO DEL DIPUTADO

 

En este contexto, resulta políticamente llamativo el silencio que mantuvo Samuel Ríos Moreno después de la detención de su cuñado. El legislador había construido una intensa agenda pública desde el inicio de su gestión. Su nombre comenzó a circular con mayor fuerza como uno de los aspirantes a competir por la candidatura de Morena a la alcaldía de Chimalhuacán. Eventos, recorridos, reuniones y presencia territorial formaban parte de una estrategia evidente de posicionamiento.

 

Pero la captura de “El Kino” produjo un cambio. El diputado bajó el perfil. La pregunta es inevitable: ¿Fue una coincidencia o una decisión política para evitar que el escándalo alcanzara su proyecto electoral? No corresponde a este medio responderla por anticipado. Pero sí corresponde plantearla.

 

Después de semanas de bajo perfil, Ríos Moreno ha comenzado nuevamente a aparecer en actos públicos y actividades de promoción política. El regreso coincide con la proximidad de la sucesión municipal de 2027.Y aquí aparece nuevamente Morena.

 

La dirigencia nacional ha hablado de establecer filtros para evitar que personas con vínculos con actividades criminales lleguen a las boletas. La pregunta para Morena en el Estado de México es sencilla, pero incómoda: ¿Los filtros también alcanzarán a quienes no tienen una acusación penal en su contra, pero forman parte de círculos familiares y políticos directamente alcanzados por investigaciones criminales? Porque una cosa es la responsabilidad penal. Y otra, muy distinta, es la responsabilidad política.

 

Nadie puede ser condenado por el delito cometido por un familiar. Pero tampoco puede pretenderse que los vínculos familiares y políticos sean irrelevantes cuando existen investigaciones de esta magnitud alrededor del entorno de un aspirante.

 

CHIMALHUACÁN NO ES UN PREMIO DE CONSOLACIÓN

 

El proyecto del diputado Samuel Ríos Moreno para llegar a la presidencia municipal de Chimalhuacán no es menor. La alcaldía representa uno de los principales espacios de poder político de la zona oriente del Estado de México. Por eso, la selección del candidato no debería reducirse a quién tiene más dinero para organizar eventos, quién aparece más veces en fotografías o quién puede movilizar más personas.

 

Debería responder a una pregunta elemental: ¿Quién puede gobernar sin cargar con sombras que comprometan la credibilidad de la administración? Ríos Moreno tendrá que responder por su propia trayectoria. Pero Morena también tendrá que responder por la suya. Porque si el partido conoce los antecedentes y las investigaciones que rodean al entorno familiar del aspirante y aun así decide impulsarlo, el problema dejará de ser exclusivamente personal. Será una decisión política de partido.

 

El caso de “El Kino” deja una interrogante mucho más grande que una candidatura ¿Qué tan lejos está dispuesta a llegar Morena para conservar espacios de poder? Porque si el diputado sabía de las presuntas actividades criminales de su cuñado y guardó silencio, tendría que explicar por qué. Y si realmente no sabía absolutamente nada de lo que ocurría alrededor de un familiar tan cercano, también tendría que explicar cómo fue posible que una estructura presuntamente dedicada al cobro de piso, extorsión y narcomenudeo pudiera crecer en su entorno sin que quienes tenían responsabilidades políticas y familiares se percataran de ello.

 

Si sabía, hay preguntas políticas. Si no sabía, también las hay. Lo que no puede ocurrir es que la detención de “El Kino” quede reducida a una anécdota familiar mientras su cuñado retoma tranquilamente la campaña rumbo a 2027. La ciudadanía merece algo más que fotografías, discursos y eventos. Merece saber quiénes aspiran a gobernarla, qué relaciones los rodean y qué respuestas tienen frente a los escándalos que alcanzan a su círculo familiar más cercano.

 

Y Morena deberá decidir si quiere llegar a 2027 con candidatos capaces de resistir el escrutinio público o con aspirantes cuyo entorno obligue a comenzar cada campaña explicando por qué aparecen nombres de sus familiares vinculados a investigaciones criminales.

 

La candidatura de Chimalhuacán todavía no está definida. Pero una cosa sí parece estar clara: el silencio de Samuel Ríos terminó y ahora comienzan las preguntas.