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ANTORCHA JUEGA A DOS BANDAS: MORENA, VERDE Y HIGINIO  MUEVEN LAS PIEZAS RUMBO A 2027   *El silencio del antorchismo frente a los gobiern...

viernes, 11 de septiembre de 2026

ANTORCHA JUEGA A DOS BANDAS: MORENA, VERDE Y HIGINIO

 MUEVEN LAS PIEZAS RUMBO A 2027

 

*El silencio del antorchismo frente a los gobiernos morenistas de Chimalhuacán, Ixtapaluca y La Paz contrasta con su amenaza de movilizarse contra Delfina Gómez; detrás de la protesta aparece la disputa por el control político del Estado de México

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


CHIMALHUACÁN, Estado de México, 10 de septiembre de 2026.— Conforme se acercan las nuevas contiendas electorales, una pregunta comienza a cobrar fuerza entre ciudadanos y actores políticos del oriente mexiquense: ¿con quién está realmente Antorcha Campesina?

 

¿Con Morena? ¿Con el Partido Verde Ecologista de México? ¿Con ambos?

 

Lo único que parece quedar claro es que el PRI dejó de ser una opción prioritaria para una organización que históricamente ha demostrado una extraordinaria capacidad para adaptarse al poder en turno y mantener abiertas sus puertas con quienes ocupan posiciones estratégicas.

 

Hoy, mientras Antorcha mantiene presencia política y territorial en municipios como Chimalhuacán, Los Reyes La Paz e Ixtapaluca, sus movimientos empiezan a ser observados con lupa porque coinciden con la disputa interna que vive Morena por el futuro político del Estado de México.

 

Y en el centro de ese tablero aparece nuevamente un viejo y conocido amigo del antorchismo: Higinio Martínez Miranda.  Antorcha y su vieja estrategia: negociar con quien tiene el poder

 

Durante décadas, Antorcha Campesina ha construido su fortaleza a partir de movilización, estructura territorial y capacidad de negociación con gobiernos de diferentes colores.

 

Sus dirigentes han tenido acercamientos con figuras vinculadas a los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto, además de haber buscado interlocución con personajes relevantes de la política nacional.

 

La lógica siempre ha sido la misma: no casarse permanentemente con un partido, sino mantener abiertas las puertas con quienes pueden garantizar capacidad de negociación y espacios de poder.

 

Por eso, en el actual escenario político resulta obligado preguntar dónde se encuentra parada la organización.

 

Porque mientras algunos de sus dirigentes mantienen acercamientos con sectores de Morena, también existen señales de entendimiento político con el Partido Verde Ecologista de México, lo que abre todavía más interrogantes sobre la verdadera estrategia electoral del movimiento. No se trata únicamente de saber qué partido llevará la camiseta.

 

Se trata de identificar qué grupo político podría estar utilizando la estructura antorchista para fortalecer sus propias posiciones rumbo a la disputa por el Estado de México.

 

HIGINIO MARTÍNEZ, LA PIEZA QUE CONECTA LAS JUGADAS

 

La llegada de Higinio Martínez Miranda a la presidencia del Senado agrega una nueva dimensión al escenario.

 

Para Antorcha, acercarse a un político con semejante posición puede representar una vía privilegiada para intentar llegar hasta las más altas esferas del poder federal.

 

Y para Higinio, la relación con una organización con capacidad de movilización territorial podría convertirse en una herramienta adicional para mantener viva su aspiración de influir en la sucesión política mexiquense.

 

El senador necesita estructura. Antorcha necesita interlocución. La combinación resulta políticamente conveniente para ambos.

 

Y eso explica por qué cobra especial importancia la posibilidad de que la organización busque nuevamente una reunión con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como lo ha hecho históricamente con otros gobiernos federales.

 

PERO HAY ALGO QUE NO CUADRA

 

Si Antorcha realmente pretende presentarse como una organización independiente y combativa frente a los gobiernos de Morena, existe una pregunta que no puede seguir esquivándose:

 

¿Por qué no protesta con la misma fuerza en los municipios gobernados por Morena donde también existen graves problemas y necesidades sociales? El caso de Ixtapaluca resulta particularmente revelador.

 

Maricela Serrano Hernández, quien gobernó ese municipio, conoce perfectamente las necesidades, carencias y problemas históricos de Ixtapaluca.

 

Además, es esposa del biólogo Jesús Tolentino Román Bojórquez, uno de los dirigentes más duros y experimentados de Antorcha Campesina. Sin embargo, hoy Ixtapaluca está gobernado por el morenista Felipe Arvizu. Y aquí aparece una contradicción que merece explicación.

 

Si Antorcha conoce las necesidades de Ixtapaluca y durante décadas ha utilizado la movilización como mecanismo de presión para exigir respuestas a los gobiernos, ¿por qué actualmente no existe una presión de la misma magnitud contra la administración municipal?

 

Más aún cuando sus críticos sostienen que el gobierno de Arvizu ha sido incapaz de exigir con suficiente fuerza soluciones para los problemas que aquejan al municipio.

 

¿Dónde está Antorcha? ¿Dónde están las grandes movilizaciones? ¿Dónde están los reclamos? El silencio resulta políticamente incómodo.

 

CHIMALHUACÁN: OTRO SILENCIO DIFÍCIL DE EXPLICAR

 

La misma pregunta aparece en Chimalhuacán. Jesús Tolentino Román no es un desconocido para este municipio. Fue presidente municipal en dos ocasiones y construyó ahí una de las estructuras territoriales más importantes del movimiento antorchista.

 

Conoce perfectamente las necesidades de Chimalhuacán. Conoce sus colonias. Conoce sus carencias. Conoce sus problemas de agua, infraestructura, seguridad y servicios.

 

Y, sin embargo, frente al actual gobierno morenista de Xóchitl Flores Jiménez, las protestas antorchistas tampoco parecen alcanzar la intensidad que históricamente caracterizó a la organización cuando se enfrentaba a administraciones de otros partidos ¿Por qué?

 

Existe una razón política que sus detractores ponen sobre la mesa: Xóchitl Flores forma parte del mismo entramado político que encabeza Higinio Martínez. La coincidencia es demasiado significativa como para ignorarla.

 

LOS REYES LA PAZ: OTRA PIEZA DEL MISMO TABLERO

 

El caso de Los Reyes La Paz presenta una situación similar. Mientras el municipio enfrenta cuestionamientos ciudadanos por problemas de seguridad, servicios públicos, agua y administración, Antorcha tampoco parece ejercer la presión que históricamente ha caracterizado su actuación.

 

Y nuevamente aparece el factor Higinio Martínez. La presidenta municipal Martha Guerrero Sánchez pertenece al grupo político de Mexiquenses de Corazón, identificado con el senador.

 

Así, los tres municipios donde Antorcha presume tener presencia histórica —Chimalhuacán, Ixtapaluca y Los Reyes La Paz— tienen actualmente gobiernos de Morena y, al mismo tiempo, mantienen vínculos políticos con el grupo encabezado por Higinio Martínez, según el señalamiento de sus adversarios.

 

Demasiadas coincidencias para no hacer preguntas. ¿Oposición o simulación? Aquí aparece el verdadero dilema.

 

Antorcha podría argumentar que sus prioridades son sociales y que sus decisiones de movilización responden exclusivamente a sus propios pliegos petitorios.

 

Es una posición legítima. Pero entonces tendría que explicar por qué la organización puede amenazar con una gran movilización contra el Gobierno del Estado de México mientras mantiene una actitud mucho menos beligerante frente a gobiernos municipales morenistas con los que existen coincidencias políticas.

 

¿Dónde termina la lucha social y dónde comienza la estrategia política? Esa es la pregunta. Y nadie parece querer responderla.

 

DELFINA Y HORACIO, EL VERDADERO OBJETIVO

 

Por eso, la anunciada movilización de Antorcha al palacio de gobierno del Edomex adquiere una lectura diferente. Formalmente, sería una protesta para exigir el cumplimiento de sus demandas.

 

Políticamente, podría convertirse en una demostración de fuerza frente a Delfina Gómez y Horacio Duarte.

 

Y ahí es donde la disputa deja de ser municipal para convertirse en una batalla por el control del futuro de Morena en el Estado de México.

 

El grupo de Higinio Martínez necesita recuperar terreno. Delfina Gómez y Horacio Duarte necesitan conservarlo. Y Antorcha puede convertirse en una pieza de presión dentro de esa confrontación.

 

EL PARTIDO VERDE TAMPOCO DEBE QUEDAR FUERA DE LA ECUACIÓN

 

Pero reducir el tablero exclusivamente a Morena sería un error. El Partido Verde también aparece dentro de las alianzas y acercamientos que rodean al antorchismo, lo que podría permitir a la organización mantener abiertas distintas rutas electorales.

 

Esa capacidad de jugar en varios tableros al mismo tiempo ha sido precisamente una de sus principales fortalezas políticas. Mientras algunos grupos se desgastan defendiendo colores partidistas, Antorcha parece entender otra regla: los partidos cambian; las estructuras permanecen.

 

Por eso puede dialogar con unos, acercarse a otros y confrontar a terceros.

 

EL VERDADERO OBJETIVO: CONSERVAR PODER

 

La discusión, entonces, no debería reducirse a determinar si Antorcha es de Morena, del Verde o de algún otro partido.

 

La pregunta más importante es: ¿qué obtiene Antorcha de cada alianza y qué obtiene cada grupo político de Antorcha? Porque detrás de las fotografías, las reuniones, las movilizaciones y los discursos existen intereses políticos concretos.

 

Y mientras Higinio Martínez fortalece su posición desde la presidencia del Senado, Antorcha tiene una oportunidad para recuperar interlocución con el poder federal.

 

Al mismo tiempo, Higinio puede utilizar la capacidad de movilización de la organización para presionar a sus adversarios dentro de Morena.

 

Por eso, la amenaza de una movilización a la ciudad de Toluca podría ser mucho más que una simple protesta. Podría ser el primer movimiento visible de una guerra política que apenas comienza.

 

Una guerra en la que Delfina Gómez y Horacio Duarte tendrán que decidir si enfrentan únicamente a una organización social inconforme o si detrás de las pancartas y los contingentes existe una operación política mucho más grande.

 

Porque si Antorcha realmente está construyendo alianzas simultáneas con sectores de Morena y del Partido Verde, mientras mantiene una relación estratégica con Higinio Martínez, entonces el mensaje es claro:

 

el antorchismo no está buscando un partido al cual pertenecer. Está buscando el lugar exacto desde donde pueda negociar con quien tenga el poder.

 

Y el Estado de México podría convertirse nuevamente en el escenario donde esa estrategia demuestre hasta dónde llega.

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