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EL RÉGIMEN DE MORENA TAMBALEA ENTRE FRACTURAS  INTERNAS Y LA CENSURA DISFRAZADA   *El presidente del Senado traiciona los principios de ...

sábado, 26 de septiembre de 2026

EL RÉGIMEN DE MORENA TAMBALEA ENTRE FRACTURAS

 INTERNAS Y LA CENSURA DISFRAZADA

 

*El presidente del Senado traiciona los principios de su partido al aliarse con el grupo más represivo de la entidad, mientras defiende desde la ignorancia la censura de la “Ley Antimemes”

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


TEXCOCO, Estado de México.– El presidente del Senado, Higinio Martínez Miranda, ha terminado por exhibir las profundas y podridas entrañas de Morena. El cacique mexiquense no solo evidenció la severa crisis de cohesión que desmorona al bloque oficialista (Morena, PT y PVEM) en pleno proceso electoral, sino que desnudó su propia incongruencia política al defender la tiránica “Ley Antimemes” —un burdo intento de bozal digital contra la ciudadanía— mientras mantiene pactos en la sombra con los sectores más oscuros y retrógrados de la entidad.

 

LA TRAICIÓN A LOS PRINCIPIOS: EL AMASIATO CON ANTORCHA CAMPESINA

 

La caída de la máscara ideológica de Higinio Martínez en el Estado de México es total. Mientras el partido a nivel nacional empeñó su palabra de romper de manera definitiva con las mafias que por décadas han lucrado con la pobreza, el senador ha operado acuerdos políticos con Antorcha Campesina, el grupo más violento y represivo en la historia del Edomex.

 

Esta alianza de conveniencia traiciona el compromiso fundacional de Morena de desmantelar a estas organizaciones corporativas que han utilizado al pueblo como carne de cañón para enriquecer a sus cúpulas. La sumisión de Martínez Miranda ante este poderoso "brazo ejecutor" demuestra que el legislador está dispuesto a pactar con los verdugos históricos de la izquierda mexiquense con tal de mantener su coto de poder regional, sepultando cualquier rastro de congruencia moral.

 

SOBERBIA SENIL Y EL MITO DE LOS "50 AÑOS EN LA IZQUIERDA"

 

Este entreguismo no es una sorpresa para los cuadros locales de Morena, quienes catalogan a Higinio Martínez como un personaje profundamente arrogante, anquilosado y ególatra. Obsesionado con el poder, el senador se asume falsamente como el dueño del destino político del Estado de México bajo el gastado pretexto de acumular "50 años de trayectoria en la izquierda". Esta soberbia senil lo ha convertido en el principal factor de fractura e inestabilidad interna en el Edomex, dividiendo a la militancia real para priorizar sus ambiciones personales y las de su grupo político, “Mexiquenses de Corazón”.

 

IGNORANCIA LEGISLATIVA Y COMPLICIDAD EN LA MORDAZA DIGITAL

 

El colmo del cinismo parlamentario quedó registrado cuando Martínez Miranda pretendió defender las modificaciones al artículo 403 Bis de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, bautizada por el hartazgo ciudadano como la "Ley Antimemes". Pese a que el dictamen original pretendía recetar hasta siete años de prisión a la crítica social —teniendo que ser rebajado a cinco años por el pánico de la bancada oficialista ante los reclamos de la ciudadanía y la oposición—, el senador justificó la medida alegando que "no busca censurar".

 

La farsa cayó por su propio peso cuando el presidente de la Cámara Alta confesó con descaro: "lo digo yo, sin saber a fondo cómo viene el contenido de la reforma". Que el líder del Senado mexicano salga a defender con vehemencia una ley punitiva admitiendo públicamente que ni siquiera la ha leído, retrata de cuerpo entero el nivel de abyección y sumisión legislativa del régimen. Martínez Miranda actúa como un vocero ignorante de una reforma mordaza diseñada exclusivamente para amedrentar a las voces incómodas.

 

LA DEBACLE DEL BLOQUE OFICIALISTA

 

Respecto al colapso de la coalición con el PT y el PVEM debido a la imposición unilateral de coordinadores, el senador despachó las legítimas protestas de sus aliados con un desdén dictatorial, afirmando que "las molestias tienen que ser pasajeras; en política no puedes quedarte así". Su cínica frase de "no soy adivino, pero se va a resolver" ya no engaña a nadie.

 

Con un líder senatorial entregado a organizaciones represoras como Antorcha Campesina, una evidente incapacidad técnica para leer los dictámenes que vota y un desprecio absoluto hacia sus propios aliados de izquierda, el futuro de Morena queda secuestrado por el pragmatismo más rancio. La transformación prometida naufragó en el Edomex, devorada por la misma vieja política que prometieron destruir.

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