SALUD DE CARTÓN: PROPAGANDA MORENISTA NO TAPA EL
COLAPSO SANITARIO EN EDOMEX
Por: EXPEDIENTE SECRETO
TOLUCA, Estado de México, 22 de diciembre de 2025.– Mientras
el Gobierno del Estado de México presume haber beneficiado a más de 83 mil
personas mediante las jornadas “Jueves por la Salud de los y las Mexiquenses”,
la realidad sanitaria de la entidad sigue marcada por carencias estructurales,
rezagos históricos y una estrategia que, más que política pública de fondo,
opera como paliativo itinerante y herramienta de propaganda.
Las 304 jornadas realizadas desde agosto de 2025 en 108
municipios, con más de 385 mil actividades médico-asistenciales, no resuelven
el problema central: la ausencia de un sistema de salud permanente, con
infraestructura funcional, personal suficiente y abasto regular de
medicamentos. Las brigadas móviles, por definición, no sustituyen hospitales
abandonados, clínicas sin médicos ni centros de salud que operan con horarios
recortados o sin insumos básicos.
El discurso de “amplia cobertura” contrasta con la experiencia
cotidiana de miles de mexiquenses: filas interminables, traslados forzados a
otros municipios, consultas diferidas y tratamientos inconclusos. Atender a 83
mil personas en una entidad con más de 17 millones de habitantes evidencia el
carácter marginal del programa, que cubre apenas una fracción mínima de la
demanda real.
Incluso utilizando las palabras del propio mesías de Morena,
Andrés Manuel López Obrador, “tonto es aquel que piensa que el pueblo es tonto”.
Y el pueblo sabe, porque lo vive a diario, que en centros de salud, clínicas y
hospitales de seguridad social simplemente no hay medicamentos. No es un
problema de percepción ni de narrativa: es una crisis tangible. La gente se
está muriendo mientras el gobierno estatal insiste en maquillar el colapso con
cifras, boletines y eventos itinerantes.
Aunque la Secretaria de Salud, Macarena Montoya Olvera, habla
de prevención, autocuidado y detección oportuna, la estrategia carece de
indicadores públicos que permitan medir resultados clínicos, seguimiento de
pacientes o impacto real en enfermedades crónicas. Sin continuidad, sin
tratamientos completos y sin abasto, la prevención queda reducida a un acto
discursivo.
La promesa de extender las jornadas a los 125 municipios llega
en un contexto donde hospitales regionales continúan sin equipamiento, el
personal médico denuncia sobrecarga laboral y la atención especializada sigue
centralizada e inaccesible para comunidades rurales y zonas marginadas.
La gobernadora morenista Delfina Gómez Álvarez parece apostar
a que la propaganda mantendrá a la gente callada, pero el desgaste es evidente.
Más que un “modelo de salud cercano y humano”, las jornadas reflejan una
política de simulación: llegar, contar atenciones, tomarse la foto y retirarse,
sin resolver el fondo del problema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario