MORENA SE DESMORONA EN PÚBLICO: EL FALSO “REENCUENTRO” DE DUARTE E HIGINIO EXHIBE LA FRACTURA QUE DEVORA AL PARTIDO
* Antorcha revive gracias a los pactos de Higinio mientras
Morena se rompe desde adentro
Por: EXPEDIENTE SECRETO
CHIMALHUACÁN, Estado de México, 6 de diciembre de 2025.– El
primer informe de la alcaldesa Xóchitl Flores Jiménez terminó convertido en una
postal incómoda y reveladora: el reencuentro forzado entre los texcocanos
Horacio Duarte e Higinio Martínez, dos personajes que ya no representan unidad,
sino el síntoma más evidente del derrumbe interno de Morena en el Estado de
México.
La imagen llamó la atención no por su carga simbólica, sino
por su brutal honestidad: dos enemigos políticos obligados a sonreír ante las
cámaras mientras, por debajo de la mesa, cada uno afila los cuchillos. Quienes
conocen la vida interna del partido saben que aquella escena no celebró un
acercamiento; fue un recordatorio de que la ruptura es real, profunda y —por
ahora— irreconciliable.
UNIDAD FINGIDA, GUERRA REAL
Aunque ambos son originarios de Texcoco, en la práctica se han
convertido en polos opuestos. Del lado de Horacio Duarte, el discurso de
control y lealtad institucional; del lado de Higinio Martínez, los acuerdos
oscuros, las alianzas desde el subsuelo y la ambición intacta de ser la “tribu
mayor” del morenismo mexiquense.
Fuentes del partido lo resumen sin rodeos: “fingen que todo se
está componiendo, pero por dentro Morena está más roto que nunca”. Y no solo
eso. Afirman que los pactos que Higinio ha construido con grupos que juegan
abiertamente en contra de Duarte y de la gobernadora Delfina Gómez evidencian
que, en términos reales, Delfina ha quedado reducida a una figura decorativa,
incapaz de ordenar a un partido secuestrado por sus propias tribus.
Durante su intervención, Horacio Duarte apenas se permitió
mencionar al senador. Un agradecimiento seco, calculado, quirúrgico. Nada más. Una
cortesía obligada que confirmó que la guerra no se ha detenido, solo cambió de
escenario.
HIGINIO Y ANTORCHA CAMPESINA: EL PACTO QUE MORENA SE NEGÓ A
RECONOCER
Mientras Duarte finge institucionalidad, Higinio avanza en lo
suyo: alianzas con Antorcha Campesina, una organización que la 4T juró combatir
y desmantelar. Pero el cálculo de poder supera cualquier discurso moral.
Videos que circulan en redes muestran al dirigente antorchista
Aquiles Córdova Morán lanzando frases que solo se entienden a la luz de estos
acuerdos:
Córdova Morán presume fuerza, presume expansión, presume
teatros “con recursos propios”. Pero la realidad es otra: se fortalece porque
Morena se está fracturando, porque el morenismo en el Edomex se convirtió en un
mercado de favores, cuotas y entregas políticas.
LA AMBICIÓN DE HIGINIO: SER “EL MÁS DOMINANTE”, INCLUSO POR
ENCIMA DE SHEINBAUM
Detrás de todo este escenario se repite un mismo hilo
conductor: Higinio Martínez quiere volver a ser el jefe absoluto del Edomex, el
caudillo local, el que decide quién crece y quién se apaga, incluso si eso
implica pasar por encima de la Presidenta Claudia Sheinbaum y, por supuesto, de
la gobernadora.
Para él, la 4T es solo un medio, no un proyecto, la disciplina
partidista es solo un trámite, la unidad es solo una fotografía más. Lo que
ocurrió en Chimalhuacán no fue un reencuentro político. Fue una advertencia:
Morena está entrando en un ciclo de fractura interna tan evidente que ya ni
siquiera lo pueden ocultar en los actos oficiales.
Duarte e Higinio mostraron, sin quererlo, que la verdadera
disputa por el poder en el Estado de México apenas comienza… y que la obernadora
no está invitada a decidir nada.

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