EL KINO SACUDE EL PROYECTO POLÍTICO DE FLAMANTE DIPUTADO
*La detención de “El Kino” por homicidio y las investigaciones
por extorsión, narcomenudeo y cobro de derecho de piso colocan bajo escrutinio
el proyecto político del diputado morenista rumbo a Chimalhuacán 2027
Por: EXPEDIENTE SECRETO
La coincidencia resulta políticamente relevante desde que
asumió su cargo como legislador, Ríos Moreno había mantenido una intensa
presencia pública, recorriendo el municipio, organizando eventos y promoviendo
su imagen política con miras a convertirse en candidato de Morena a la
presidencia municipal de Chimalhuacán.
Pero después de la captura de su cuñado, el activismo se apagó.
Ahora, el diputado ha vuelto a las calles. Y con ello también regresa una
pregunta que Morena tendrá que responder antes de que llegue el proceso
electoral de 2027: ¿Qué filtros aplicará el partido para impedir que los vínculos
familiares y políticos con personas investigadas por delitos graves terminen contaminando
sus candidaturas?
UNA DETENCIÓN QUE CAMBIÓ EL ESCENARIO
Marco Antonio Gómez Vargas fue detenido el 11 de julio de 2026
en el municipio de Texcoco, en cumplimiento de una orden de aprehensión por el
delito de homicidio calificado, relacionada con la causa penal 1011/2025,
emitida por un juzgado de control del Distrito Judicial de Nezahualcóyotl.
De acuerdo con los datos proporcionados, la orden se
encontraba vigente desde el 13 de septiembre de 2020 y fue ejecutada casi seis
años después. La detención quedó registrada en el Registro Nacional de
Detenciones bajo el folio MC/FC/100/11072026/0074, mientras que la Vicefiscalía
la identificó con el folio 3088. Pero el expediente tiene una historia todavía
más grave.
EL HOMICIDIO DE CARLOS NÁJERA
Los hechos que originaron la orden de captura ocurrieron el 5
de septiembre de 2020, alrededor de las 22:00 horas, en inmediaciones de
avenida Las Torres y avenida Jorge Jiménez Cantú, en la colonia Carlos Hank
González, municipio de La Paz. Según la investigación ministerial referida,
Carlos Nájera Luna se encontraba en la vía pública acompañado de otras personas,
entre ellas Adrián Vargas Villegas, Evelyn Karina Millán Campos y una mujer
cuya identidad no habría sido establecida.
En ese momento se habría producido una discusión entre Nájera
y Gómez Vargas. La acusación sostiene que “El Kino” habría extraído un arma de
fuego de color plateado y disparado contra Carlos Nájera, provocándole una lesión
en la pierna izquierda.
El episodio no habría terminado ahí. De acuerdo con la
narrativa ministerial, después de que Nájera cayó al suelo, Gómez Vargas habría
apuntado nuevamente el arma hacia la cabeza de la víctima. Fue entonces cuando
Adrián Vargas Villegas presuntamente intervino para impedir un segundo disparo.
Posteriormente, según la investigación, Gómez Vargas abordó un
vehículo y abandonó el lugar acompañado de una mujer. Carlos Nájera fue
trasladado al Hospital General La Perla, en Nezahualcóyotl. Murió a
consecuencia de las lesiones provocadas por el proyectil de arma de fuego, entre
ellas una grave afectación vascular y fractura multifragmentaria del fémur
izquierdo.
El proyectil fue clasificado como mortal. La consecuencia fue
irreversible: Carlos Nájera murió y “El Kino” terminó enfrentando una acusación
formal por homicidio calificado.
PERO EL EXPEDIENTE NO TERMINARÍA AHÍ
Los señalamientos en torno a Marco Antonio Gómez Vargas van más
allá de la causa por homicidio. De acuerdo con la información aportada para
este reportaje, existen líneas de investigación que lo relacionan presuntamente
con extorsión, narcomenudeo, cobro de piso y asociación delictiva.
Las investigaciones citadas también lo ubicarían como presunto
dirigente de una célula delictiva con operaciones en Chicoloapan. Y aquí
aparece el componente político. Porque “El Kino” no es un personaje aislado del
poder municipal. Es hermano de la exalcaldesa Nancy Gómez Vargas y cuñado del
actual diputado local Edgar Samuel Ríos Moreno. Ese parentesco, por sí solo, no
constituye prueba de responsabilidad penal para ninguno de ellos. Pero sí
plantea una pregunta política inevitable: ¿Qué sabía la clase política que
rodeaba a “El Kino” sobre las actividades que las autoridades ahora investigan?
¿PROTECIÓNPOLÍTICA OSIMPLE PARENTESCO?
Nancy Gómez Vargas se ha deslindado públicamente de las
actividades atribuidas a su hermano. El deslinde, sin embargo, no responde por
sí mismo a todas las interrogantes que rodean el caso. Las investigaciones
referidas sostienen que Marco Antonio Gómez Vargas habría utilizado las elaciones
de poder y protección política para fortalecer la estructura criminal que
encabezaba.
Entre los elementos que vuelven particularmente delicado el señalamiento
está la detención de un excomisario de la Policía Municipal de Chicoloapan y un
exsubdirector de la misma corporación, quienes, de acuerdo con los datos
proporcionados, fueron detenidos por autoridades federales y actualmente se
encuentran recluidos en un penal federal por su presunta participación en actos
de protección a la célula delictiva atribuida a “El Kino”.
Si estas acusaciones son confirmadas judicialmente, estaríamos
ante algo mucho más grave que un delincuente operando por cuenta propia. Estaríamos
ante la posible existencia de una estructura capaz de penetrar instituciones de
seguridad pública. Y eso obliga a revisar algo más que el expediente de “El
Kino”. Obliga a revisar quiénes estuvieron cerca, quiénes tuvieron poder, quiénes
pudieron saber y quiénes pudieron beneficiarse.
EL SILENCIO DEL DIPUTADO
En este contexto, resulta políticamente llamativo el silencio
que mantuvo Samuel Ríos Moreno después de la detención de su cuñado. El
legislador había construido una intensa agenda pública desde el inicio de su
gestión. Su nombre comenzó a circular con mayor fuerza como uno de los
aspirantes a competir por la candidatura de Morena a la alcaldía de Chimalhuacán.
Eventos, recorridos, reuniones y presencia territorial formaban parte de una
estrategia evidente de posicionamiento.
Pero la captura de “El Kino” produjo un cambio. El diputado
bajó el perfil. La pregunta es inevitable: ¿Fue una coincidencia o una decisión
política para evitar que el escándalo alcanzara su proyecto electoral? No
corresponde a este medio responderla por anticipado. Pero sí corresponde plantearla.
Después de semanas de bajo perfil, Ríos Moreno ha comenzado
nuevamente a aparecer en actos públicos y actividades de promoción política. El
regreso coincide con la proximidad de la sucesión municipal de 2027.Y aquí
aparece nuevamente Morena.
La dirigencia nacional ha hablado de establecer filtros para
evitar que personas con vínculos con actividades criminales lleguen a las
boletas. La pregunta para Morena en el Estado de México es sencilla, pero incómoda:
¿Los filtros también alcanzarán a quienes no tienen una acusación penal en su
contra, pero forman parte de círculos familiares y políticos directamente
alcanzados por investigaciones criminales? Porque una cosa es la responsabilidad
penal. Y otra, muy distinta, es la responsabilidad política.
Nadie puede ser condenado por el delito cometido por un
familiar. Pero tampoco puede pretenderse que los vínculos familiares y políticos
sean irrelevantes cuando existen investigaciones de esta magnitud alrededor del
entorno de un aspirante.
CHIMALHUACÁN NO ES UN PREMIO DE CONSOLACIÓN
El proyecto del diputado Samuel Ríos Moreno para llegar a la
presidencia municipal de Chimalhuacán no es menor. La alcaldía representa uno
de los principales espacios de poder político de la zona oriente del Estado de México.
Por eso, la selección del candidato no debería reducirse a quién tiene más
dinero para organizar eventos, quién aparece más veces en fotografías o quién
puede movilizar más personas.
Debería responder a una pregunta elemental: ¿Quién puede
gobernar sin cargar con sombras que comprometan la credibilidad de la
administración? Ríos Moreno tendrá que responder por su propia trayectoria. Pero
Morena también tendrá que responder por la suya. Porque si el partido conoce
los antecedentes y las investigaciones que rodean al entorno familiar del
aspirante y aun así decide impulsarlo, el problema dejará de ser exclusivamente
personal. Será una decisión política de partido.
El caso de “El Kino” deja una interrogante mucho más grande
que una candidatura ¿Qué tan lejos está dispuesta a llegar Morena para conservar
espacios de poder? Porque si el diputado sabía de las presuntas actividades criminales
de su cuñado y guardó silencio, tendría que explicar por qué. Y si realmente no
sabía absolutamente nada de lo que ocurría alrededor de un familiar tan cercano,
también tendría que explicar cómo fue posible que una estructura presuntamente dedicada
al cobro de piso, extorsión y narcomenudeo pudiera crecer en su entorno sin que
quienes tenían responsabilidades políticas y familiares se percataran de ello.
Si sabía, hay preguntas políticas. Si no sabía, también las
hay. Lo que no puede ocurrir es que la detención de “El Kino” quede reducida a
una anécdota familiar mientras su cuñado retoma tranquilamente la campaña rumbo
a 2027. La ciudadanía merece algo más que fotografías, discursos y eventos.
Merece saber quiénes aspiran a gobernarla, qué relaciones los rodean y qué
respuestas tienen frente a los escándalos que alcanzan a su círculo familiar más
cercano.
Y Morena deberá decidir si quiere llegar a 2027 con candidatos
capaces de resistir el escrutinio público o con aspirantes cuyo entorno obligue
a comenzar cada campaña explicando por qué aparecen nombres de sus familiares
vinculados a investigaciones criminales.
La candidatura de Chimalhuacán todavía no está definida. Pero
una cosa sí parece estar clara: el silencio de Samuel Ríos terminó y ahora
comienzan las preguntas.

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