SAQUEAN BOSQUE DE CHAPINGO POR PACTO POLÍTICO RUMBO AL 2029
*Acusan al senador Higinio Martínez de entregar la reserva de
Zoquiapan a grupos de choque de Antorcha Campesina a cambio de votos.
Por: EXPEDIENTE SECRETO
EL "PACTO DE LA VERGÜENZA": ZOQUIAPAN Y CHAPINGO
ENTREGADOS POR VOTOS
De acuerdo con graves señalamientos internos de la comunidad
universitaria, el senador de Morena, Higinio Martínez Miranda, habría pactado
un acuerdo con las cúpulas de Antorcha Campesina. El objetivo: asegurar la
estructura y el arrastre de votos del antorchismo para pavimentar su camino
hacia la candidatura a la gubernatura del Estado de México en las elecciones de
2029.
A cambio de este respaldo político, fuentes de la institución
aseguran que Martínez Miranda está operando e interviniendo directamente ante
las autoridades de la Universidad de Chapingo para presionar y obligar a la
institución a ceder espacios de poder. Esta capitulación no solo implica la
pérdida del predio forestal de Zoquiapan, sino una infiltración sistemática de
liderazgos antorchistas al interior de la estructura universitaria. Alumnos y
profesores califican esto como una traición absoluta a los principios de la
llamada "Cuarta Transformación", la cual prometió erradicar el
chantaje y las prácticas clientelares de Antorcha Campesina, y que hoy, por
ambición desmedida, parece cobijarlos.
UN AÑO DE SECUESTRO FORESTAL ANTE LA MIRADA CÓMPLICE DE LAS
AUTORIDADES
El conflicto estalló en octubre de 2025, cuando supuestos
ejidatarios de Río Frío irrumpieron y bloquearon los accesos principales a la
estación, ubicada en Ixtapaluca dentro del Parque Nacional
Iztaccíhuatl-Popocatépetl. Desde entonces, los estudiantes de Ciencias
Forestales han sido despojados de su principal laboratorio de investigación, lo
que ha paralizado prácticas profesionales, tesis doctorales y proyectos de
conservación ambiental.
Aunque el pasado 26 de septiembre el Movimiento Antorchista
emitió un derecho de réplica en prensa escrita deslindándose de la invasión y
negando intenciones de lotificación, voces dentro del bosque y la universidad
sostienen firmemente que en el lugar permanecen de forma hostil células
pertenecientes al grupo de choque de Antorcha Campesina.
El hartazgo estudiantil reventó públicamente el pasado 9 de
octubre de 2026. Durante la inauguración de la Feria Nacional de la Cultura
Rural, contingentes de alumnos irrumpieron con protestas y consignas para
exigir la liberación inmediata de Zoquiapan. Ante la presión, el rector Ángel
Garduño García tuvo que reconocer públicamente el secuestro del predio por
parte de los ejidatarios, asegurando de forma tibia que la universidad mantiene
gestiones ante la Procuraduría Agraria y el Registro Agrario Nacional, acciones
que la comunidad considera insuficientes ante el tamaño de la agresión.
LA PRESIÓN LLEGA A LA AGENDA FEDERAL: EXIGEN CUENTAS A LA
SEMARNAT
La gravedad del despojo ha roto el cerco local. La diputada
federal del Partido del Trabajo (PT) y egresada de Chapingo, Martha Aracely
Cruz Jiménez, llevó la denuncia de manera directa ante la secretaria de Medio
Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena.
A través de sus canales oficiales, la legisladora denunció el
atropello a su alma mater: “Es preocupante que grupos ajenos pretendan
apropiarse de este espacio, fundamental para la formación académica, la
investigación, el aprendizaje y la conservación del hábitat de numerosas
especies”, fustigó Cruz Jiménez. No obstante, el Gobierno Federal mantiene una
postura de hermetismo, sin que la SEMARNAT haya aclarado aún si abrirá un
procedimiento de desalojo o si se mantendrá al margen para no confrontar los
intereses políticos que operan desde el Senado de la República.
EL RETO: ¿PREVALECERÁ EL DERECHO A LA EDUCACIÓN O EL PORRISMO
POLÍTICO?
La disputa por la Estación Forestal Experimental Zoquiapan ha
dejado de ser un asunto de linderos agrarios para convertirse en un termómetro
de la corrupción y la impunidad en el Estado de México. La comunidad
universitaria de Chapingo exige una investigación inmediata y profunda por
parte de las autoridades competentes para desenmascarar a los autores
materiales e intelectuales de esta invasión.
Defender Zoquiapan no es solo recuperar mil 640 hectáreas de
bosque; es frenar la entrega de la educación pública y autónoma a los brazos
del chantaje social y los pactos de poder de cara al 2029. Las preguntas quedan
en el aire: ¿Garantizarán las autoridades la seguridad jurídica de Chapingo, o
permitirán que el patrimonio ecológico del país se use como moneda de cambio
electoral?

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