EN NEZA, LA POLICÍA MUNICIPAL OPERA COMO EL BRAZO
ARMADO DEL CRIMEN ORGANIZADO
*El secreto a voces que las autoridades locales ignoraron
explota tras la intervención de la FGR y el Ejército; acusan al ayuntamiento de
encubrimiento institucional ante la podredumbre interna
Por: EXPEDIENTE SECRETO
El pasado miércoles 28 de octubre, un fulminante operativo
conjunto ejecutado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana
(SSPC), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la
Fiscalía General de la República (FGR) desarticuló una parte de la red criminal
que opera desde las entrañas de la policía municipal. Las fuerzas federales
reventaron los domicilios particulares de tres elementos en activo: el
comandante regional Jesús Rubio, el oficial José Galindo y el agente Salim
Mendoza.
El golpe federal se dio bajo un absoluto hermetismo. A la
policía de Neza no se le dio el más mínimo aviso; las agencias federales sabían
perfectamente que, de haber notificado a los mandos locales, los hoy detenidos
habrían sido alertados para escapar.
EL BRAZO ARMADO DE "EL CRIS": SECUESTROS EN PATRULLA
OFICIAL
Las investigaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de
Delincuencia Organizada (FEMDO) revelan un panorama aterrador para los
habitantes del municipio. Jesús Rubio, José Galindo y Salim Mendoza no solo
eran cómplices pasivos; aprovechaban activamente sus cargos, uniformes, armas
de cargo y las propias patrullas pagadas con los impuestos públicos para dar
cobertura, facilitar logística y participar de manera directa en los secuestros
ordenados por el líder criminal apodado "El Cris".
Al interior de la corporación, la colusión de estos agentes
con el hampa era un secreto a voces. Sin embargo, ni el comisario Vicente
Ramírez García ni el alcalde morenista Adolfo Cerqueda Rebollo movieron un solo
dedo. Este inmovilismo abre un debate urgente y legítimo: ¿Hasta dónde llega la
omisión y dónde empieza la participación del alcalde y su comisario en estos
hechos delictivos?
LA SOMBRA DE "EL DOCTOR" Y LA ESCUELA DE MANDOS PARA
EL CJNG
Este escándalo no es un hecho aislado, sino la consecuencia de
una estructura criminal arraigada. Hace algunos meses, un organigrama de
inteligencia federal sacó a la luz pública los presuntos vínculos entre
funcionarios, policías y operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)
para mantener el control territorial de la zona oriente.
En la cúspide de esta red de poder es señalado José Jorge
Amador Amador, alias “El Doctor” o “La Jirafa”, quien por más de una década
controló la policía de Neza y posteriormente se incrustó como asesor de
seguridad en Ecatepec. De acuerdo con los informes federales, “El Doctor” tenía
la encomienda del CJNG de formar y sembrar mandos policiales que operaran para
el cartel, encargándose específicamente de cobrar las extorsiones destinadas a
financiar a la organización criminal. El hoy capturado comandante regional,
Jesús Rubio, fue un jefe policiaco creado y encumbrado bajo la sombra de Jorge
Amador Amador.
EL SILENCIO CÓMPLICE DE MORENA Y LA POLICÍA DEL HAMPA
Resulta condenable el silencio sepulcral que mantiene el
alcalde morenista Adolfo Cerqueda Rebollo ante la caída de su comandante
regional y sus oficiales. Esta crisis institucional debería provocar la
destitución fulminante del comisario Vicente Ramírez García y una limpia
profunda e inmediata de la corporación. No obstante, la podredumbre apenas
comienza a salir a la superficie: trascendió que existen al menos diez órdenes
de aprehensión pendientes en contra de más policías de Neza que serán
ejecutadas en el futuro cercano, lo que sugiere que la mayoría de los mandos
actuales sirven al crimen organizado.
Lamentablemente, la ciudadanía de Nezahualcóyotl enfrenta la
amarga certeza de que las administraciones de Morena no se investigan a sí
mismas; por el contrario, la norma política es el encubrimiento mutuo. Mientras
el gobierno municipal calla, la población queda desamparada y a merced de una
policía delincuente. Los hechos demuestran que la corporación bajo el mando de
Vicente Ramírez y Adolfo Cerqueda Rebollo ha renunciado por completo a proteger
a los ciudadanos, convirtiéndose en el brazo operativo del crimen organizado.









