LA PAZ: DISCURSOS DE ORDEN URBANO FRENTE A UN MUNICIPIO SUMIDO EN LA INSEGURIDAD, LA CORRUPCIÓN Y EL ABANDONO
*Entre el discurso oficial y la realidad: La Paz se hunde en
la inseguridad, la corrupción policiaca y el negocio del agua
Por: EXPEDIENTE SECRETO
Los Reyes la Paz, Estado de México, 28 de enero de 2026.- Mientras
la presidenta municipal de La Paz, Martha Guerrero Sánchez, presume
coordinación interinstitucional, atlas de riesgo “de los mejores del Estado de
México” y módulos de regularización de predios, en los hechos el municipio
continúa atrapado en una crisis mucho más profunda y urgente que la mera falta
de escrituras: la inseguridad desbordada, la corrupción institucionalizada y la
escasez de servicios básicos como el agua potable.
El boletín oficial pinta un escenario casi idílico, donde la
regularización del suelo aparece como la gran prioridad gubernamental. Sin
embargo, la alcaldesa morenista vuelve a recurrir a una constante de su
administración: omitir deliberadamente los temas que más lastiman a la
ciudadanía. En ningún momento habló del clima de terror que se vive todos los
días en colonias de la parte alta y baja del municipio, donde asaltos, extorsiones
y abusos policiacos se han normalizado ante la inacción del gobierno local.
La inseguridad en La Paz no solo es rampante, sino
incontrolable. La población ha tenido que aprender a vivir con miedo, sabiendo
que salir a trabajar, transportar mercancía o simplemente circular por las
calles implica el riesgo de ser víctima no solo de la delincuencia común, sino
—peor aún— de elementos policiacos municipales. De acuerdo con múltiples
denuncias ciudadanas exhibidas de manera constante en redes sociales, jefes
policiacos, como el que tiene el indicativo “Cancer” habrían instruido a sus
subordinados a extorsionar y robar a quien se les atraviese, especialmente a
conductores y comerciantes, en un esquema que opera con total impunidad.
Pero el silencio de la presidenta municipal no se limita al
tema de la seguridad. Tampoco dijo una sola palabra sobre la grave crisis de
agua que padecen miles de familias en Los Reyes La Paz. El desabasto del vital
líquido se ha convertido, presuntamente, en un negocio redondo para su esposo,
Tranquilino Lagos Buenabad, quien según señalamientos ciudadanos habría tejido
alianzas con grupos de la delincuencia organizada para monopolizar la venta de
pipas de agua, alcanzando precios de hasta mil 700 pesos por carga, una cifra
impagable para la mayoría de los habitantes.
Este negocio, que florece mientras las colonias pasan días o
semanas sin una gota de agua, representa una traición abierta al discurso
político que Morena dice enarbolar: “primero los pobres”. En Los Reyes La Paz,
la realidad parece ser otra: primero el negocio de Tranquilino, aunque los más
pobres se queden sin agua.
Así, mientras el gobierno municipal presume ordenamiento
territorial y regularización a bajo costo, evade su responsabilidad frente a
una administración señalada por la corrupción, la colusión y el abandono de las
verdaderas urgencias sociales. Regularizar predios puede ser importante, pero
resulta insuficiente —e incluso ofensivo— cuando se gobierna un municipio donde
la gente vive con miedo, paga por agua como si fuera un lujo y desconfía de la
policía que debería protegerla.
En La Paz, el discurso oficial habla de orden; la calle, en
cambio, grita descomposición.









