ATAQUE ARMADO AL PENAL DE TEXCOCO EXHIBE DENUNCIAS HISTÓRICAS DE EXTORSIÓN, OMISIÓN OFICIAL Y CONTROL INTERNO DE REOS
* Disparos, amenazas y señalamientos públicos vuelven a
colocar bajo escrutinio al sistema penitenciario del Estado de México
Por: EXPEDIENTE SECRETO
TEXCOCO, Méx., 10 de enero de 2026.- La escalada de
violencia en la zona oriente del Estado de México alcanzó un nivel crítico
luego de que el Penal de Texcoco, conocido como «Molino de las Flores», fuera
atacado a balazos, un hecho que no sólo evidenció fallas graves en la
seguridad, sino que reactivó denuncias públicas y documentadas sobre presuntas
redes de extorsión que operarían desde el interior del centro penitenciario.
De acuerdo con reportes oficiales, el pasado 6 de diciembre,
alrededor de las 02:40 de la mañana, dos sujetos que viajaban en una
motocicleta se aproximaron al acceso principal del penal. Uno de ellos
descendió y realizó al menos veinte disparos con un arma larga contra el
portón, provocando daños considerables antes de huir del lugar.
TESTIMONIO DIRECTO Y CARPETA DE INVESTIGACIÓN
Los hechos fueron observados por Antonio Barrera Díaz,
custodio penitenciario con más de 25 años de servicio, quien se encontraba
realizando labores de vigilancia en una de las torres del penal. El vigilante
declaró que pudo percatarse del ataque tal como ocurrió y que de inmediato se
tiró en el piso de la torre de vigilancia, por lo que pudo escuchar el número
de disparos. Luego de manera inmediata dio aviso a las autoridades correspondientes.
El incidente quedó registrado en la carpeta de investigación
TEX/CAJ/AIX/100/338025/25/12, sin que hasta el momento se haya informado
oficialmente sobre personas detenidas por estos hechos.
De manera extraoficial, trascendió que en el lugar fue
localizada una cartulina blanca con un mensaje amenazante, dirigido
presuntamente a la dirección del penal. El texto advertía inconformidad por la
permanencia de un interno identificado como «Adrián», a quien se le atribuye,
según diversas denuncias públicas, el control de una red de extorsión dentro
del penal.
El mensaje decía a la letra: «Este es el primer msj al
director que no hace caso y sigue teniendo al reo Adrián, ya estamos hartos de
las extorsiones. Si ustedes no toman cartas en el asunto, ahora las tomaremos
nosotros. Y como con huelgas y manifestaciones no se ha hecho, ahora será a
nuestra manera».
GRAVES SEÑALAMIENTOS
Desde hace años, familiares de personas privadas de la
libertad, organizaciones civiles y trabajos periodísticos de investigación han
denunciado que al interior del Penal de Texcoco operaría una estructura de
cobros ilegales, conocidos como «rentas» o «derecho de piso», cuyos montos,
según los testimonios, oscilan entre 500 y 3,000 pesos semanales.
Los cobros presuntamente estarían relacionados con: Uso de
teléfonos celulares, venta y acceso a alimentos, asignación de espacios para
dormir, condiciones mínimas de seguridad dentro del penal y el cobro por las
visitas de familiares y visitas íntimas.
Estas prácticas han sido señaladas reiteradamente como
violaciones a derechos humanos, sin que hasta ahora exista una intervención
visible que erradique el problema.
DIRECTIVOS CUESTIONADOS
Las inconformidades se han intensificado, según los
denunciantes, a partir de la llegada de Mario Alberto Santamaría Méndez como
director del penal. Asimismo, se ha cuestionado públicamente la actuación de
Víctor Manuel Martínez Mendoza, subsecretario de Control Penitenciario del
Estado de México, por la falta de acciones contundentes frente a las denuncias
acumuladas.
UN SISTEMA BAJO SOSPECHA
Fuentes consultadas
aseguran que el interno «Adrián» presume que los recursos obtenidos de estas
actividades ilegales se reparten entre diversos actores, versión que no ha sido
confirmada por autoridad alguna, pero que forma parte del cúmulo de denuncias
que rodean al penal.
El ataque armado ocurrido el 6 de diciembre no puede
desligarse del contexto de estas acusaciones, pues refleja el nivel de
descomposición que, según los denunciantes, se vive al interior del centro
penitenciario, donde muchos internos aseguran enfrentar condiciones extremas
pese a no contar con sentencias definitivas.
ADVERTENCIA IGNORADA
Lo sucedido en el Penal «Molino de las Flores» coloca
nuevamente bajo escrutinio al sistema penitenciario del Estado de México y
plantea interrogantes urgentes sobre la capacidad real del Estado para ejercer
control en espacios que deberían ser los más vigilados.
Mientras las investigaciones continúan, las denuncias siguen
sin una respuesta clara, y el ataque armado se convierte en una señal de
alerta: cuando las quejas se acumulan y la autoridad no actúa, el riesgo
escala, incluso en lugares donde el control debería ser absoluto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario