LA REALIDAD DE LA NOTICIA

SOBERANÍA DE DISCURSO, SILENCIO EN NEZA: CARMEN DE LA ROSA EVADE LA REALIDAD LOCAL MIENTRAS CARGA EL PESO DEL CACICAZGO FAMILIAR   *La d...

miércoles, 7 de enero de 2026

POLICÍA DE CHIMALHUACÁN: CASTIGADOS POR NO EXTORSIONAR,

 ABANDONADOS POR EL PODER

 

*Uniformados sin balas, sin patrullas y sin derechos, mientras la cúpula convierte la corporación en caja chica

 



CHIMALHUACÁN, Estado de México, 7 de enero de 2025.—Las condiciones en las que operan elementos de la policía municipal de Chimalhuacán han dejado de ser solo indignas para convertirse en una forma abierta de castigo y hostigamiento institucional. De acuerdo con testimonios internos, los uniformados asignados a custodias en zonas donde han ocurrido hechos sangrientos son, en su mayoría, aquellos que se han negado a participar en presuntas prácticas de robo y extorsión contra la ciudadanía.

 

Estos policías, señalan las denuncias, son enviados a servicios fijos donde hacen servicios de custodias, como la que se encuentra a las afuera del mercado San Isidro, sin condiciones mínimas para laborar: patrullas destartaladas, sin batería, sin mantenimiento y, en muchos casos, sin municiones en sus armas de cargo, lo que los deja totalmente vulnerables ante cualquier emergencia que se pudiera presentar.

 

La situación se agrava porque los elementos permanecen solos durante turnos prolongados de 24 horas, sin posibilidad de ir al baño o ingerir alimentos. Como consecuencia, varios de ellos presentan ya padecimientos en las vías urinarias, producto de jornadas inhumanas que, lejos de ser una omisión administrativa, representan un castigo deliberado por mantenerse íntegros.

 

EL CONTROL REAL DE LA CORPORACIÓN

 

Al interior de la policía municipal, el nombre que se repite es el del director operativo Arturo Hernández Ortega, conocido con el indicativo Centurión, señalado como quien realmente mueve los hilos de la corporación, quien, también, es señalado por estar detrás del grupo de policías delincuentes. En contraste, el comisario municipal Salvador Hernández Torres es descrito por los propios elementos policiacos como una figura decorativa, sin poder real de decisión, mientras su único trabajo es acompañar a la alcaldesa morenista Xóchitl Flores Jiménez.

 

Según versiones recabadas, Hernández Ortega habría convertido a la policía municipal en una presunta máquina de extorsión, donde los agentes que acceden a “cooperar” reciben privilegios, mejores turnos y protección, mientras que quienes se niegan son enviados a los servicios más precarios hasta que enferman o renuncian.

 

EL MERCADO SAN ISIDRO: EXTORSIÓN Y MUERTE

 

Un caso emblemático es el del mercado San Isidro, donde el pasado sábado 22 de noviembre fue asesinado un comerciante dedicado a la venta de caldos de gallina, presuntamente por negarse a pagar derecho de piso. Para los denunciantes, este crimen no derivó en una depuración interna ni en un golpe a las redes de extorsión, sino en un silencio que protege intereses oscuros de la alcaldesa, su esposo y centurión.

 

Una fuente de la Fiscalía del Edomex, aseguro que las acusaciones apuntan a que los extorsionadores estarían plenamente identificados y forman parte del grupo de inteligencia de la propia policía municipal, operando bajo la protección de mandos, entre ellos Hernández Ortega y la comandante Marisela Altamirano Rodríguez, responsable de la región donde se ubica el mercado.

 

PREFERENCIAS, REGALOS Y CORRUPCIÓN

 

El deterioro de la corporación es descrito como resultado directo de mandos que, lejos de dignificar el uniforme, lo enlodan. De acuerdo con los señalamientos, se da preferencia a policías allegados, especialmente a aquellos que entregan dinero y regalos producto de presuntos atracos a ciudadanos, consolidando una estructura de corrupción interna.

 

Mientras tanto, los elementos que aún se mantienen íntegros enfrentan hostigamiento sistemático, condiciones laborales extremas y abandono institucional.

 

LA PREGUNTA INCÓMODA

 

En medio de este panorama, ciudadanos y policías coinciden en una pregunta que sigue sin respuesta: ¿Dónde está la alcaldesa morenista Xóchitl Flores Jiménez?

 

De acuerdo con versiones locales, la edil ya ni siquiera viviría en Chimalhuacán, sino en zonas residenciales de Texcoco, donde presuntamente posee varias casas de lujo. Una postal que contrasta brutalmente con la precariedad de la policía municipal y con un municipio sometido por la violencia, la extorsión y la impunidad.

 

Mientras la corporación se descompone desde dentro y los policías son castigados por no delinquir, el gobierno municipal guarda silencio. Un silencio que, para muchos, ya no es omisión, sino complicidad.

No hay comentarios: