lunes, 19 de enero de 2026

MORENA REVIVE LA PRENSA A MODO EN EL ESTADO DE MÉXICO

 

*Delfina Gómez y líderes del régimen excluyen a periodistas críticos y usan recursos públicos para comprar silencio

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 



TEXCOCO, Estado de México.— Bajo el discurso oficial del reconocimiento a la libertad de expresión y a la “función social” del periodismo, el gobierno de Delfina Gómez Álvarez volvió a exhibir las viejas prácticas que Morena prometió desterrar: el control político de la prensa, la exclusión de voces incómodas y el uso del presupuesto público para comprar silencios.

 

El diputado local José Francisco Vázquez Rodríguez, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso mexiquense, acompañó a la gobernadora a un encuentro con comunicadores de la zona oriente y del Valle de los Volcanes, realizado en Texcoco. El acto fue presentado como un ejercicio de cercanía y reconocimiento al trabajo periodístico, pero en los hechos se trató de un evento selectivo, cuidadosamente filtrado y alineado a los intereses del gobierno estatal.

 

Durante el encuentro, la mandataria mexiquense destacó el profesionalismo de las y los comunicadores y su labor para informar a la sociedad sobre las acciones de su administración. Sin embargo, ese discurso contrastó de manera evidente con la realidad del evento: sólo fueron convocados periodistas “a modo”, afines al gobierno de Morena, mientras que reporteros independientes, críticos y medios incómodos fueron deliberadamente excluidos.

 

Lejos de representar un espacio plural, el desayuno con comunicadores repitió un esquema que se ha institucionalizado año con año en el Estado de México: reuniones cerradas, listas depuradas desde la oficina de Comunicación Social y, como incentivo, la entrega de apoyos económicos que rondan los 10 mil pesos por asistente. Un mecanismo que, de acuerdo con periodistas marginados de estos encuentros, funciona como una moneda de cambio para asegurar silencio, complacencia y la reproducción acrítica de boletines oficiales.

 

En los hechos, el gobierno de Delfina Gómez, junto con el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, y otros funcionarios de Morena, ha optado por privilegiar una narrativa controlada, difundida casi exclusivamente a través de comunicados redactados desde el aparato gubernamental, mientras se margina cualquier ejercicio periodístico que cuestione, investigue o exhiba las contradicciones de la llamada Cuarta Transformación en el Estado de México.

 

La presencia del diputado José Francisco Vázquez Rodríguez en este acto no es menor. Como presidente de la Junta de Coordinación Política, su acompañamiento refuerza la idea de una alianza entre el poder Ejecutivo y el Legislativo para mantener una relación cómoda con ciertos sectores de la prensa, al tiempo que se ignora el derecho de la sociedad a recibir información diversa, crítica y contrastada.

 

Este tipo de encuentros, lejos de fortalecer la libertad de expresión, la debilitan. Convertir el reconocimiento al periodismo en un ritual de simulación, condicionado a la lealtad política, revive las peores prácticas del viejo régimen priista que Morena juró combatir. Hoy, en el Estado de México, la censura ya no se ejerce con amenazas directas, sino con exclusión, dinero y control del acceso.

 

Mientras el gobierno presume cercanía con los medios, la realidad es que sólo dialoga con aquellos que no preguntan, no investigan y no incomodan. Y así, bajo el disfraz de un homenaje al periodismo, se consolida un modelo de comunicación oficial basado en la propaganda, la mentira institucional y el silencio comprado.

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