miércoles, 16 de septiembre de 2026

ECATEPEC: 530 CÁMARAS DEL CRIMEN PARA ESPIAR A RIVALES Y AUTORIDADES

 

*La Marina desmantela 530 cámaras del crimen, pero los vecinos siguen atrapados entre extorsión, disputas territoriales y miedo

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


ECATEPEC, Estado de México, 16 de septiembre de 2026.— En algunas zonas de Ecatepec, la delincuencia no solamente controla calles, negocios y territorios: también vigila desde las alturas.

 

Cámaras colocadas en postes, paredes, lámparas y otros puntos estratégicos han sido utilizadas para observar el movimiento de personas, detectar grupos rivales y, de acuerdo con investigaciones de seguridad, advertir la llegada de policías y fuerzas federales.

 

El fenómeno quedó nuevamente al descubierto en las colonias Buenavista, El Gallito y Santa Clara Coatitla, en las partes bajas de la Sierra de Guadalupe, donde elementos de la Marina, la Fiscalía General de la República participaron en un operativo para neutralizar 21 cámaras instaladas irregularmente en infraestructura pública. La dimensión del problema no es nueva.

 

De acuerdo a la Marina, y reportado por el medio informativo: Latinus, desde enero a la fecha se han desmantelado 530 video cámaras en la localidad, instaladas por grupos delictivos.

 

DEL “HALCÓN” EN MOTOCICLETA A LA VIGILANCIA ELECTRÓNICA

 

Durante años, el aviso de que llegaba la policía dependía de los llamados “halcones”: personas que recorrían las calles en motocicletas o permanecían estratégicamente ubicadas para alertar a sus compañeros.

 

Ahora, la tecnología permite hacer prácticamente lo mismo, pero desde una red permanente de vigilancia.

 

Las cámaras pueden ofrecer una visión mucho más amplia de calles y accesos y, cuando están conectadas a infraestructura de telecomunicaciones o alumbrado, permiten mantener vigilancia durante largos periodos.

 

El problema es que una cámara instalada clandestinamente no necesariamente está protegiendo a los vecinos. Puede estar observándolos. Puede estar registrando quién entra y quién sale.

 

Y, según las investigaciones de seguridad citadas, puede servir para conocer con anticipación los movimientos de las autoridades.

 

En febrero, el gobierno municipal reconoció precisamente que algunas de estas cámaras habían sido utilizadas por grupos delictivos para monitorear los movimientos de las corporaciones policiales.

 

AGUA, COMBUSTIBLE Y EXTORSIÓN: EL NEGOCIO DETRÁS DE LA DISPUTA

 

En las colonias asentadas en las partes bajas de la Sierra de Guadalupe, vecinos han denunciado la presencia y disputa de grupos dedicados presuntamente a actividades como el “huachicol de agua”, robo de combustible y extorsión.

 

La violencia derivada de esas disputas termina alcanzando a quienes viven y trabajan en la zona.

 

Un episodio ocurrido el 21 de abril, de acuerdo con la información publicada por Latinus, muestra hasta dónde puede llegar la confrontación.

 

Sobre avenida Nacional, operadores de una pipa de agua habrían sido emboscados por sujetos armados. Los agresores bloquearon el paso y el conductor intentó retroceder; en la maniobra, una motocicleta quedó debajo de la unidad y posteriormente se registraron al menos siete disparos. Los vecinos activaron las alarmas. Y ahí aparece otra de las caras de esta crisis: el miedo cotidiano.

 

Habitantes de la zona aseguran que cuando cae la noche procuran no salir de sus domicilios. La recomendación entre vecinos es sencilla: comprar antes de oscurecer todo lo necesario y permanecer en casa.

 

No es una vida normal. Es una comunidad que aprende a encerrarse para sobrevivir.

 

UNA GUERRA DE GRUPOS QUE CONVIERTE LAS CALLES EN TERRITORIO DE NADIE

 

Información de seguridad identifica entre los grupos que disputan espacios en la zona a Los Mayas, USON, Creasy Grup, Manzanos UDG y células vinculadas con Los 300, aunque la situación y composición de estas organizaciones debe ser determinada por las investigaciones ministeriales correspondientes.

 

En el caso de USON, existen antecedentes públicos particularmente relevantes. Guillermo Fragoso Báez, alias “El Memo” o “El Jefe”, fue objeto de una orden de aprehensión federal en septiembre de 2025. Autoridades lo señalaron como presunto líder de la Unión de Sindicatos y Organizaciones Nacionales (USON), y lo investigan por diversos delitos, entre ellos delincuencia organizada, homicidio, secuestro, extorsión, despojo y huachicol.

 

La búsqueda de Fragoso Báez aún sigue vigente en 2026, mientras que autoridades han realizado detenciones de personas presuntamente relacionadas con estructuras vinculadas a USON.

 

El dato de fondo es preocupante: mientras las autoridades desmontan cámaras, las estructuras criminales buscan mantener capacidad de vigilancia y control territorial.

 

“EL MEMO” Y LAS FOTOGRAFÍAS CON POLÍTICOS

 

Fragoso Báez también ha aparecido públicamente en fotografías con distintos personajes políticos, entre los que destaca, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el senador Gerardo Fernandez Noroña, el senador Higinio Martínez, el alcalde de Texcoco, Nazario Gutiérrez y con la propia alcaldesa de Ecatepec, Azucena CISNEROS Coss.

 

Medios como TV Azteca documentaron su presunta cercanía pública con integrantes del entorno político de Morena, y señalaron que el propio Fragoso difundía imágenes con figuras políticas.

 

Lo que sí resulta periodísticamente relevante es preguntar: ¿Cómo pudo crecer durante años una estructura señalada por las autoridades sin que las instituciones actuaran con mayor contundencia?

 

LOS 300: OTRO NOMBRE QUE APARECE EN EL MAPA DEL CONFLICTO

 

Otro de los grupos mencionados en las investigaciones de seguridad es Los 300, organización que ha sido objeto de diversos operativos y carpetas de investigación por delitos como extorsión, homicidio, robo y despojo.

 

La Jornada reportó en 2025 que la Fiscalía mexiquense investigaba posibles relaciones de integrantes de Los 300 con autoridades en funciones y anteriores de municipios del Valle de México, incluido Ecatepec. El mismo medio publicó señalamientos sobre un supuesto entramado de protección durante administraciones anteriores del morenista Fernando Vilchis Contreras, el expresidente municipal de Ecatepec.

 

EL PROBLEMA NO SE RESUELVE QUITANDO CÁMARAS

 

Y aquí está el verdadero fondo del problema. Retirar una cámara puede impedir que un grupo criminal observe una calle.

 

Pero si detrás de esa cámara existe una estructura dedicada a la extorsión, al robo de agua, al robo de combustible, al despojo o a cualquier otra actividad criminal, la cámara es solamente una pieza del engranaje.

 

Hoy retiran una, pero, mañana pueden colocar otra. La pregunta verdaderamente incómoda es quién financia esas estructuras, quién las opera, quién las protege —si es que existe protección— y por qué durante años han podido establecer mecanismos de control territorial en zonas donde viven miles de personas.

 

Porque mientras las autoridades anuncian el retiro de cámaras, los habitantes siguen teniendo miedo de caminar por sus propias calles después de que oscurece.

 

Y ése debería ser el verdadero indicador de la crisis. Una colonia no recupera la seguridad simplemente porque desaparezcan algunas cámaras de los postes.

 

La recupera cuando sus habitantes pueden salir de noche sin miedo. Cuando un comerciante puede abrir su negocio sin pagar extorsiones. Cuando un transportista puede circular sin ser amenazado. Cuando una pipa puede llevar agua sin convertirse en objetivo de hombres armados.

 

Y cuando las instituciones dejan de limitarse a desmontar los ojos del crimen para desmantelar las estructuras que permiten que esos ojos vuelvan a aparecer.

 

Porque el problema de Ecatepec no es solamente que haya cámaras clandestinas. El problema es quién está detrás de ellas y cómo consiguió convertir calles enteras en territorios bajo vigilancia.

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