ADÁN AUGUSTO CAE EN EL SENADO: EL VENDAVAL DE LA
BARREDORA LO ARRASTRA FUERA DE MORENA
*La sombra de La Barredora rompe a Morena y sepulta el
liderazgo de Adán Augusto en el Senado
Por: EXPEDIENTE SECRETO
CIUDAD DE MÉXICO, 1 de febrero de 2028.– De manera repentina,
sin discurso de despedida y en medio de un silencio que dice más que cualquier
comunicado, Adán Augusto López Hernández dejó la coordinación del grupo
parlamentario de Morena en el Senado y, con ello, la presidencia de la Junta de
Coordinación Política. Su salida ocurre tras meses de desgaste político y bajo
la sombra de un escándalo que nunca logró sacudirse: sus nexos con Hernán
Bermúdez, el temido “Comandante H”, exsecretario de Seguridad de Tabasco y
presunto líder del grupo criminal La Barredora.
Fueron ocho meses de resistencia. Ocho meses en los que el
tabasqueño soportó críticas, señalamientos públicos, revisiones de propiedades,
cuentas y vínculos, mientras repetía que no renunciaría y que se mantendría al
frente de la bancada oficialista. Hoy, ese discurso quedó pulverizado.
Desde septiembre del año pasado comenzaron a ventilarse las
relaciones entre Adán Augusto y Hernán Bermúdez, a quien él mismo nombró
secretario de Seguridad al inicio de su gobierno en Tabasco. Bermúdez fue
posteriormente acusado, detenido y señalado en expedientes de la Secretaría de
la Defensa Nacional como líder de La Barredora, una organización criminal
dedicada a la extorsión, el contrabando de drogas y migrantes, el control del
huachicol y asesinatos en distintas regiones del estado.
Las exigencias de que Adán Augusto dejara el cargo y fuera
investigado no solo vinieron de la oposición, sino desde el interior de Morena.
El escándalo fracturó a la bancada guinda, donde un grupo de senadores comenzó
a cuestionar abiertamente su liderazgo. Aun así, el exsecretario de Gobernación
se aferró al cargo, incluso cuando ya no era interlocutor válido con los grupos
parlamentarios opositores.
A la presión interna se sumaron versiones periodísticas que lo
colocan como uno de los políticos mexicanos bajo investigación por autoridades
de Estados Unidos, un señalamiento que, aunque no confirmado oficialmente,
terminó de minar su posición política.
La caída de Adán Augusto se da, además, en un momento clave: en
plena negociación de la reforma electoral que será enviada al Senado en la
segunda semana de febrero, una de las iniciativas prioritarias para la
presidenta Claudia Sheinbaum. Su salida deja a Morena sin uno de sus operadores
políticos más experimentados justo cuando más lo necesitaba.
Queda la pregunta que recorre los pasillos del Senado y los
corrillos políticos: ¿Adán Augusto renunció por voluntad propia o fue empujado
fuera del cargo para evitar un mayor costo político al gobierno y a Morena?
Por ahora, lo único claro es que el vendaval de La Barredora
terminó por alcanzarlo, y el político que alguna vez fue llamado “hermano” del
expresidente Andrés Manuel López Obrador salió por la puerta trasera del
Senado, cargando un silencio que huele más a caída que a decisión propia.

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