martes, 11 de agosto de 2026

HIGINIO MARTÍNEZ: EL CACIQUE QUE QUIERE EL SENADO PARA

 IR POR EL EDOMEX EN 2029

 

*El texcocano busca afanosamente la Mesa Directiva del Senado como plataforma de poder y pretende conservar el control de una estructura política que alcanza municipios estratégicos. La elección de 2027 será su prueba de fuerza y, al mismo tiempo, la primera guerra encarnizada por la sucesión mexiquense

 

Por: EXPEDIENTES SECRETOS

 


TEXCOCO, Estado de México, 11 de agosto de 2026.- Higinio Martínez Miranda volvió a levantar la mano. Pero esta vez no parece conformarse con una posición dentro del Senado de la República. El veterano político texcocano está mirando mucho más lejos: 2029, la gubernatura del Estado de México y la posibilidad de volver a colocarse en el centro de las decisiones políticas de la entidad.

 

Su eventual llegada a la presidencia de la Mesa Directiva del Senado tampoco sería una simple aspiración parlamentaria. Para el grupo político que encabeza, significaría una plataforma de poder nacional, mayor exposición pública, interlocución directa con las más altas esferas del gobierno federal y, sobre todo, una herramienta para demostrar que Higinio Martínez todavía tiene capacidad para negociar, presionar y mover piezas dentro de Morena.

 

Y AHÍ COMIENZA EL PROBLEMA

 

Porque el senador no llega a esta disputa con las manos vacías. Durante años construyó una estructura política alrededor de Mexiquenses de Corazón, organización desde la cual ha acumulado candidaturas, posiciones legislativas, alcaldías, operadores y lealtades políticas.

 

Su verdadero examen, sin embargo, será la elección intermedia de 2027.

 

Higinio necesita conservar municipios, ampliar posiciones legislativas y demostrar que su grupo continúa teniendo músculo electoral. Si lo consigue, llegará a 2029 con argumentos para reclamar una candidatura y, eventualmente, disputar nuevamente la conducción política del Estado de México.

 

En otras palabras: no parece estar preparando una salida digna de la política; está preparando su regreso por la puerta grande.

 

LA MESA DIRECTIVA COMO TRAMPOLÍN

 

La pretensión de presidir la Mesa Directiva del Senado adquiere otra dimensión cuando se observa desde la sucesión mexiquense.

 

El cargo le permitiría incrementar su interlocución política, tener exposición cotidiana en la agenda nacional y ocupar una posición institucional privilegiada para proyectar su figura.

 

Si logra llegar, podrá presentar el ascenso como el reconocimiento a una trayectoria de décadas.

 

Pero también significaría algo más: una demostración de fuerza de Mexiquenses de Corazón.

 

Porque desde esa posición podría intentar reorganizar su estructura política en el Estado de México, fortalecer a sus operadores, negociar candidaturas y llegar a la elección de 2027 con mayor capacidad de presión.

 

Y eso, inevitablemente, colocaría a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y al secretario general de gobierno, Horacio Duarte, ante un escenario muy incómodo.

 

Higinio podría seguir presentándose como aliado de la llamada Cuarta Transformación, pero al mismo tiempo convertirse en uno de sus principales factores de presión interna. El verdadero adversario no tendría que estar afuera. Podría estar sentado en la misma mesa.

 

SHEINBAUM Y MORENA, ANTE EL DILEMA HIGINIO

 

El escenario tampoco resulta sencillo para la dirigencia nacional de Morena.

 

Si desde Palacio Nacional se decide cerrar el paso a Higinio Martínez, aunque formalmente sean los senadores quienes determinen la integración de la Mesa Directiva, el mensaje político sería difícil de ocultar: el grupo gobernante habría decidido contener al viejo operador mexiquense.

 

Eso podría generar inconformidad entre sus operadores y aliados. Pero existe el otro escenario. Si Higinio consigue la presidencia, el resultado sería precisamente el contrario: saldría fortalecido.

 

Y un Higinio fortalecido no sólo tendría que administrar una responsabilidad parlamentaria. Tendría que demostrar, en los hechos, que todavía puede disputar espacios, candidaturas y posiciones dentro de Morena en el Estado de México.

 

Ahí está el dilema que el propio senador ha colocado sobre la mesa: si le dan poder, lo fortalecen; si se lo niegan, lo enfrentan. Y en ambos casos, el conflicto puede trasladarse a 2027.

 

EL PODER MUNICIPAL, LA VERDADERA RESERVA DEL CACIQUE

 

Pero la fuerza de Higinio Martínez no se encuentra únicamente en el Senado. Su verdadera reserva de poder está en el territorio.

 

De acuerdo con los señalamientos que acompañan este análisis, Mexiquenses de Corazón mantiene influencia política en administraciones municipales estratégicas como La Paz, Ecatepec, Texcoco, Chimalhuacán e Ixtapaluca, además de una red de legisladores y operadores que durante años han respondido a los intereses del grupo. Ese entramado representa mucho más que votos.

 

Representa capacidad de movilización, negociación, colocación de cuadros y, fundamentalmente, influencia sobre presupuestos públicos municipales.

 

Bajo esa lógica, se ha señalado que el control político de esas administraciones podría involucrar recursos públicos que, en conjunto, rondarían los 15 mil millones de pesos, sin considerar los recursos adicionales que pudieran canalizarse a través de las obras y programas contemplados en el Plan Integral para la Zona Oriente. La influencia política sobre esos municipios. Representa un enorme monto de dinero que Martínez Miranda no está dispuesto a perder.

 

Quince mil millones de pesos representan una capacidad presupuestal que puede convertir a una estructura política en un actor con enorme capacidad de operación territorial.

 

Por eso, la elección de 2027 adquiere una importancia extraordinaria para el texcocano.

 

Perder municipios significaría perder estructura. Perder estructura significaría perder capacidad de negociación. Y perder capacidad de negociación podría poner en riesgo su proyecto rumbo a 2029.

 

EL PRECIO DE PERDER

 

Ésa sería la razón por la que la elección intermedia podría convertirse en una auténtica batalla campal para Higinio Martínez.

 

No solamente estará en juego cuántas alcaldías conserva Morena. Estará en juego cuántas alcaldías conserva su grupo.

 

Porque una cosa es que Morena gane una elección y otra muy distinta que el triunfo termine fortaleciendo a un grupo político diferente al suyo.

 

Higinio necesita que sus aliados permanezcan en posiciones estratégicas. Necesita legisladores cercanos. Necesita operadores. Necesita municipios desde los cuales pueda mantener presencia territorial. Y necesita, sobre todo, demostrar que su estructura sigue siendo indispensable.

 

Por eso sus movimientos actuales pueden leerse como una preparación para la batalla que viene.

 

EL MORENISTA QUE APRENDIÓ DEL VIEJO PRI

 

La paradoja política es evidente. Higinio Martínez pertenece a un movimiento que llegó al poder denunciando precisamente las prácticas de los viejos regímenes: el control de estructuras, los cacicazgos, la concentración de decisiones, el reparto de candidaturas y la utilización de posiciones políticas como instrumentos de negociación.

 

Sin embargo, sus críticos sostienen que su manera de operar recuerda precisamente a aquello que Morena prometió desterrar.

 

Un viejo estilo de hacer política dentro de un partido que se presentó como la transformación de ese viejo sistema. El problema no sería aspirar a una posición.

 

El problema sería convertir las posiciones públicas, las alcaldías, las estructuras electorales y los recursos presupuestales en piezas de una estrategia personal de acumulación de poder.

 

Y ahí aparece una pregunta inevitable: ¿Dónde quedó la bandera de “primero los pobres” cuando la prioridad política parece ser conservar el control de municipios y estructuras de poder?

 

Porque mientras millones de mexiquenses enfrentan problemas de seguridad, agua, servicios públicos, movilidad, infraestructura y pobreza, la clase política continúa disputándose posiciones.

 

EL CACIQUE NO QUIERE SOLTAR EL CONTROL

 

Higinio Martínez lleva décadas en la política mexiquense. Conoce el territorio. Conoce los mecanismos internos de los partidos. Conoce a los operadores. Conoce a los alcaldes. Conoce a los legisladores. Y, sobre todo, conoce el valor político de controlar una estructura territorial.

 

Por eso sería ingenuo interpretar su aspiración a la Mesa Directiva del Senado como un asunto meramente protocolario.

 

El cargo puede convertirse en el siguiente escalón de una estrategia mucho más ambiciosa.

 

La apuesta sería clara: fortalecer su posición nacional, conservar su estructura mexiquense en 2027 y llegar a 2029 con suficiente fuerza para reclamar la candidatura al gobierno estatal.

 

El problema para Morena es que ese proyecto necesariamente choca con otros proyectos. Y el principal afectado podría ser el propio grupo gobernante en el Estado de México.

 

Porque si Higinio conserva municipios, legisladores y operadores; si consigue la Mesa Directiva del Senado; si aumenta su presencia nacional y si logra sobrevivir políticamente a la elección de 2027, entonces ya no será solamente un senador con aspiraciones. Será un competidor directo por el poder mexiquense.

 

2027 SERÁ EL VEREDICTO

 

La elección de 2027 será, por eso, mucho más que una elección intermedia. Será el primer referéndum sobre la verdadera fuerza de Higinio Martínez.

 

Si conserva su territorio, podrá argumentar que sigue vivo políticamente. Si amplía posiciones, podrá negociar desde una posición de fuerza. Si obtiene la Mesa Directiva del Senado, tendrá una plataforma nacional.

 

Y si consigue las tres cosas, la sucesión de 2029 comenzará mucho antes de lo que Morena quisiera admitir. Por eso el problema no es solamente Higinio. El problema es el poder que puede acumular Higinio.

 

Un senador con una estructura territorial, alcaldías aliadas, legisladores, operadores, recursos públicos administrados por gobiernos municipales y una posición nacional de primer nivel puede convertirse en un actor difícil de contener.

 

Y si Morena decide frenarlo, puede provocar una rebelión interna. Si decide impulsarlo, puede estar creando a uno de sus principales competidores por el poder estatal.

 

Higinio ha colocado la trampa sobre la mesa: si lo dejan avanzar, se fortalece; si intentan detenerlo, puede convertirse en un factor de conflicto dentro de la propia 4T.

 

Mientras tanto, el viejo cacique texcocano vuelve a levantar la mano. No para despedirse. Sino para avisar que quiere otra vez el poder.

 

Y esta vez, no parece conformarse con una senaduría. Quiere el Estado de México.

domingo, 9 de agosto de 2026

MIENTRAS DELFINA PRESUME OBRAS, CERQUEDA CARGA CON PREGUNTAS SOBRE SU EMPORIO EMPRESARIAL

 

*El gobierno anuncia un zoológico renovado como parte del Plan Integral de la Zona Oriente; documentos muestran al alcalde de Neza como socio y presidente del Consejo de Administración de una gran empresa cuyo objeto incluye transporte, acarreo y carga

 


CIUDAD NEZAHUALCÓYOTL, Estado de México, 10 de agosto de 2026.— Mientras la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y el alcalde de Nezahualcóyotl, Adolfo Cerqueda Rebollo, presumen coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipal para sacar adelante el llamado Plan Integral de la Zona Oriente, los habitantes siguen esperando que esa coordinación se traduzca en algo más que anuncios, fotografías y discursos.

 

La presentación oficial ocurrió durante el inicio de la rehabilitación del Zoológico del Parque del Pueblo, una obra que puede resultar positiva para la población, pero que difícilmente puede utilizarse como prueba de que los grandes problemas de la región están resueltos.

 

Porque mientras los gobiernos anuncian infraestructura, en buena parte de la Zona Oriente persisten baches, inundaciones, deterioro urbano, deficiencias en servicios públicos, crecimiento del comercio informal y una crisis de inseguridad que tiene a la extorsión como una de las principales amenazas para comerciantes y empresarios.

 

El problema es que ahora, además del balance de resultados de gobierno, existen preguntas que el alcalde de Nezahualcóyotl debe responder sobre su actividad empresarial.

 

LOS DOCUMENTOS ESTÁN AHÍ


Documentos que son parte de una investigación muestran que Adolfo Cerqueda Rebollo aparece como socio de LDA y Asociados, S.C. de R.L. de C.V., junto con Juan Hugo de la Rosa García, Guadalupe Calvillo Jaramillo, Claudia Guadalupe Villagrán Martínez, Roberto Tejeda Chávez y Francisco Martínez López.

 

La documentación establece que cada uno aparece con una participación social por un monto de 10 mil pesos, sin embargo, muchos políticos que conocen del caso, afirman que a partir de los documentos, Cerqueda es el accionista mayoritario.

 

Existe un dato bastante más relevante: Adolfo Cerqueda Rebollo aparece como presidente del Consejo de Administración de la sociedad.

 

El mismo documento identifica a Guadalupe Calvillo Jaramillo como tesorera; Claudia Guadalupe Villagrán Martínez como secretaria; Roberto Tejeda Chávez como primer vocal y Francisco Martínez López como segundo vocal.

 

Y las facultades otorgadas al Consejo de Administración no son menores.

 

El documento contempla facultades para realizar actos de administración, actos de dominio, pleitos y cobranzas, otorgar y revocar poderes y realizar diversas operaciones en representación de la sociedad.

 

Es decir, el alcalde de Nezahualcóyotl no aparece simplemente como un socio nominal: el documento lo coloca en la presidencia del órgano encargado de la administración de la sociedad.

 

¿Y A QUÉ SE DEDICA LA EMPRESA?

 

Aquí aparece otro dato que merece explicación pública. El objeto social de LDA y Asociados incluye, entre otras actividades, la obtención y distribución de bienes y servicios para sus socios, establecimiento de almacenes, expendios y áreas de distribución, adquisición de bienes muebles e inmuebles y, de manera particularmente relevante, actividades de transporte, acarreo, carga y descarga de mercancías y bienes muebles.

 

Y aunque eso no significa automáticamente que la empresa haya ejecutado cada una de esas actividades. El objeto social de una compañía establece aquello que legalmente puede realizar.

 

Pero precisamente por eso resulta legítimo preguntar: ¿Qué operaciones ha realizado LDA y Asociados desde su constitución?

 

¿Qué contratos ha obtenido? ¿Con qué empresas o gobiernos ha trabajado? ¿Cuánto ha facturado? ¿Ha tenido contratos con ayuntamientos? ¿Ha participado en licitaciones públicas?

 

Y, sobre todo: ¿Qué relación existe entre esas actividades empresariales y el ejercicio del cargo público que actualmente desempeña Cerqueda?

 

LAS RESPUESTAS DEBERÍAN ESTAR ACOMPAÑADAS DE DOCUMENTOS. HAY OTRA SOCIEDAD

 

Los documentos también muestran la constitución de Multiproductos y Servicios ACR y Asociados, S.A. de C.V.

 

Su objeto social contempla, entre otras actividades, la distribución, transporte, flete y carga en general de toda clase de artículos dentro y fuera de la República Mexicana y en el extranjero, además de actividades administrativas, comerciales y de asesoría.

 

Nuevamente, el objeto social no prueba por sí mismo que la empresa haya realizado todas esas actividades ni que haya recibido contratos públicos.

 

Pero sí permite establecer documentalmente que Cerqueda estuvo relacionado con sociedades cuyo objeto empresarial contempla actividades de transporte, carga, distribución y prestación de servicios. Y ahí está precisamente el punto que debe investigarse.

 

DE LOS CAMELLONES AL PODER

 

La trayectoria política de Cerqueda merece también un análisis patrimonial y empresarial.

 

El alcalde pasó de desarrollar actividades relacionadas con la danza y el acondicionamiento físico a ocupar posiciones dentro de la política de Nezahualcóyotl hasta convertirse en presidente municipal.

 

Sin embargo, existen documentos empresariales que de la noche a la mañana lo colocan como socio y presidente del Consejo de Administración de una empresa y. Eso sin duda genera mucha desconfianza entre la población, sobre todo porque gobierna un municipio que en los últimos años ha estado en ruinas, sin embargo, su alcalde en cinco años se ha hecho inmensamente rico.

 

La sociedad debe saber qué empresas posee, qué participación tiene en ellas, qué contratos han obtenido, quiénes son sus clientes y, particularmente, si alguna de esas compañías mantiene relaciones comerciales con gobiernos mientras él ocupa un cargo público.

 

LA 4T DEBE EXIGIR EXPLICACIONES. LA CONTRADICCIÓN POLÍTICA RESULTA INEVITABLE

 

Morena llegó al poder prometiendo acabar con los privilegios, combatir la corrupción y evitar que los intereses privados se mezclaran con las decisiones públicas.

 

Por eso, cualquier funcionario de ese partido que aparezca relacionado con empresas debe ser el primero en transparentar sus actividades. No basta con responder que todo está dentro de la ley.

 

Que algo sea legal no significa que deje de tener que ser transparente. Y mucho menos cuando se manejan recursos públicos.

 

EL PLAN INTEGRAL NO PUEDE SER OTRO DISCURSO

 

En ese contexto, el anuncio de Delfina Gómez y Adolfo Cerqueda sobre el Plan Integral de la Zona Oriente enfrenta una prueba mucho más importante que cualquier ceremonia oficial.

 

La población quiere saber cuándo habrá calles transitables, cuándo disminuirán las inundaciones, cuándo mejorarán los servicios públicos, cuándo habrá mayor seguridad y cuándo los comerciantes y empresarios podrán trabajar sin miedo a ser víctimas de extorsión.

 

Porque en la Zona Oriente la inseguridad no se combate con discursos. La extorsión no desaparece con fotografías. Los baches no se tapan con boletines.

 

Y el desempleo no se reduce con ceremonias. La rehabilitación del Zoológico del Parque del Pueblo puede ser una buena noticia.

 

Pero si el Gobierno del Estado quiere convencer a los habitantes de que realmente existe una transformación de fondo, tendrá que demostrarlo mucho más allá de un zoológico.

 

Y Cerqueda tendrá que hacer lo propio. Porque los documentos ya colocaron sobre la mesa una serie de preguntas muy concretas sobre sus actividades empresariales.

 

Ahora corresponde al alcalde responderlas con documentos, contratos, declaraciones patrimoniales y cifras. Y si existen negocios, contratos o relaciones empresariales que pudieran representar conflictos de interés, la ciudadanía tiene derecho a conocerlos.

 

Porque la Zona Oriente no necesita nuevos dueños del poder. Necesita gobiernos que rindan cuentas.

viernes, 7 de agosto de 2026

MUZO PRESUME CIFRAS, PERO EN LA CALLE PERSISTE LA EXTORSIÓN Y EL MIEDO EN EL ORIENTE MEXIQUENSE


*La reducción de algunos delitos no basta para hablar de una región segura; comerciantes y ciudadanos denuncian que la violencia cambió de rostro mientras la extorsión sigue siendo uno de los principales problemas

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


TOLUCA, Estado de México, 7 de agosto de 2026.- Quinientos días después de la puesta en marcha del llamado Mando Unificado de la Zona Oriente (MUZO), el gobierno federal y el Estado de México presentan un balance optimista sustentado en estadísticas oficiales que hablan de una reducción de 36 por ciento en los homicidios dolosos y de 53 por ciento en el robo de vehículos. Sin embargo, fuera de los informes institucionales, la percepción de miles de habitantes de la zona oriente dista de ser la de una región pacificada.

 

En municipios como Los Reyes La Paz, Chimalhuacán, Ciudad Nezahualcóyotl, Ecatepec, San Vicente Chicoloapan y Chalco, es innegable que algunos indicadores delictivos muestran una tendencia descendente. La pregunta es si esa disminución refleja una recuperación del Estado de derecho o simplemente es una transformación en la forma en que opera la delincuencia.

 

Para numerosos comerciantes y empresarios, el problema ya no es únicamente el robo de vehículos o la violencia visible, sino la extorsión permanente. Cuando el llamado "derecho de piso" se normaliza y las víctimas dejan de denunciar por miedo a represalias, determinados delitos pueden disminuir en las estadísticas sin que ello implique una mejora real en las condiciones de seguridad.

 

Desde esta perspectiva, el desafío no consiste únicamente en contar menos homicidios o menos robos de automóviles, sino en garantizar que las personas puedan desarrollar sus actividades económicas sin pagar cuotas ilegales y sin vivir bajo amenazas. Mientras ese fenómeno continúe, resulta difícil sostener que la seguridad se encuentra plenamente recuperada.

 

El propio boletín oficial reconoce que la extorsión sigue siendo uno de los delitos que requieren fortalecimiento en las labores de investigación. Ese reconocimiento resulta relevante porque, precisamente, la extorsión es señalada desde hace años como uno de los principales mecanismos de control criminal en diversas regiones del Estado de México.

 

Otro aspecto que permanece sin respuesta es la situación de las policías municipales. En numerosos ayuntamientos, los elementos perciben salarios cercanos a los ocho mil pesos mensuales. Ese nivel de ingresos abre un debate legítimo sobre las condiciones laborales, la profesionalización policial y la capacidad de las corporaciones para resistir los intentos de corrupción por parte de organizaciones criminales.

 

Sin duda los bajos salarios son una de las principales causas de la existencia de policías que colaboren con grupos delictivos, esto obliga a investigar si las condiciones institucionales favorecen o dificultan la integridad de los cuerpos de seguridad.

 

Además, Cristóbal Castañeda Camarillo, Secretario de Seguridad en el Edomex es señalado por haber estado al frente de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa entre 2018 y 2023, por lo que vivió dos “Culiacanazos”.

 

El teniente coronel Castañeda Camarillo, ha estado señalado de tener nexos con el Cártel de Sinaloa y ahora es el encargado de brindar protección a las y los mexiquenses. Castañeda históricamente ha sido señalado de trabajar para el Cártel de Sinaloa durante su cargo como titular de la SSP de Sinaloa. Lo que sin duda genera muchas dudas sobre el combate a la delincuencia y la disminución de delitos de alto impacto en la entidad mexiquense.

 

Las cifras oficiales pueden representar un avance en determinados rubros, pero la experiencia cotidiana de la población continúa marcada por el miedo, el cobro de extorsiones y la desconfianza hacia las instituciones. En ese contexto, los números, por sí solos, difícilmente bastan para convencer a quienes todos los días enfrentan una realidad distinta.

 

Más allá de los porcentajes presentados por el MUZO, la verdadera prueba del éxito de cualquier estrategia de seguridad será que los comerciantes puedan trabajar sin pagar cuotas ilegales, que los ciudadanos denuncien sin temor y que el Estado recupere plenamente el control del territorio mediante instituciones fuertes, transparentes y sujetas a la ley. Hasta que esos objetivos se materialicen, el debate sobre la eficacia del modelo seguirá abierto y las estadísticas oficiales continuarán siendo motivo de contraste con la percepción y la experiencia de una parte de la ciudadanía.

DEFENSA DE LA SOBERANÍA NACIONAL: CUANDO EL PATRIOTISMO

 SE CONVIRTIÓ EN BOTÍN POLÍTICO

 

* Las asambleas convocadas para respaldar la soberanía nacional terminaron convertidas, en una disputa entre los grupos de Higinio Martínez y Horacio Duarte por el control territorial y rumbo a la sucesión mexiquense de 2029

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 


CHIMALHUACÁN, Estado de México, 6 de agosto de 2026.- La defensa de la soberanía nacional terminó secuestrada por la política doméstica. Lo que fue presentado como un llamado a cerrar filas en torno al Estado mexicano frente a presiones externas, terminó convertido, al menos en el Estado de México, en un escaparate para medir fuerzas, presumir estructuras de movilización y disputar el control político de Morena rumbo a la sucesión de 2029.

 

Hace aproximadamente tres meses, en medio de un contexto de alta tensión política derivado de señalamientos y controversias públicas que involucran a personajes, en el que el gobierno de Estados Unidos, pidió la detención con fines de extradición del gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázarez, así como de otros funcionarios públicos del mismo gobierno por vínculos con el crimen organizado.

 

Morena respondió convocando a una serie de asambleas para la defensa de la soberanía nacional. La convocatoria encontró respaldo en el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien desde la conferencia matutina fijó una postura institucional resumida en dos frases que rápidamente se convirtieron en lema: "Colaboración sí, subordinación no" y "A México se le respeta".

 

La idea, al menos en el discurso, era convocar a los mexicanos a cerrar filas frente a cualquier intento de injerencia extranjera. Sin embargo, conforme avanzaron las semanas, el concepto mismo de soberanía comenzó a diluirse entre discursos improvisados, mensajes desarticulados y una narrativa donde muchos de los oradores terminaron hablando más de programas sociales y transferencias económicas que del significado jurídico, político e histórico de la soberanía nacional.

 

Presidentes municipales, gobernadores, senadores, diputados, funcionarios y representantes de los tres poderes desfilaron por los templetes. La mayoría repitió consignas sin profundizar en el tema de fondo. Para muchos asistentes, la defensa de la soberanía terminó reducida a la defensa de los programas sociales, una interpretación políticamente rentable, pero conceptualmente pobre.

 

Durante abril y mayo, las asambleas todavía mostraban una imagen de unidad. Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo aparecían juntos. Todos movilizaban gente. Todos “llenaban plazas”. Todos compartían escenario.

 

PERO LA FOTOGRAFÍA COMENZÓ A CAMBIAR

 

En junio, julio y ahora agosto, particularmente en la región oriente del Estado de México, aquellas concentraciones dejaron de ser un acto de unidad nacional para convertirse en una competencia entre las distintas corrientes internas de Morena.

 

Hoy ya no aparecen todos los aliados. Tampoco todas las expresiones del partido. En cada municipio participa únicamente el grupo político que controla el gobierno local y, con él, la estructura administrativa y territorial capaz de movilizar miles de personas.

 

La soberanía nacional quedó relegada. Lo que realmente comenzó a defenderse fue el territorio político.

 

Ahí aparece uno de los principales protagonistas de esta historia: el senador Higinio Martínez Miranda.

 

Su organización política, Mexiquenses de Corazón, mantiene influencia directa en administraciones municipales estratégicas como La Paz, Ecatepec, Texcoco, Chimalhuacán e Ixtapaluca, además de conservar poca presencia en Chalco y ampliar su radio de acción en Nezahualcóyotl mediante la incorporación de nuevos liderazgos políticos emanadas del PRI.

 

En el otro extremo se encuentra el bloque identificado con el secretario general de Gobierno del Estado de México, Horacio Duarte Olivares, a través de las estructuras Somos Pueblo y Orgullo Mexiquense, con presencia principalmente en Valle de Chalco, Chicoloapan y algunos sectores de Nezahualcóyotl.

 

Las concentraciones ya no parecen diseñadas para respaldar a la presidenta Sheinbaum ni para fortalecer el concepto de soberanía nacional. Parecen, más bien, un ejercicio permanente para marcar territorio entre dos proyectos políticos que entienden perfectamente que la elección de 2029 comienza mucho antes del arranque oficial de las campañas.

 

Quienes sostienen que estas movilizaciones representan una nueva forma de hacer política olvidan la historia reciente del Estado de México.

 

El viejo PRI perfeccionó durante décadas el acarreo utilizando recursos públicos y estructuras gubernamentales. Antorcha Campesina organizó concentraciones multitudinarias en Chimalhuacán e Ixtapaluca para recibir a dirigentes nacionales desconocidos para la mayoría de los asistentes, pero vitoreados como si fueran figuras históricas. Las visitas de gobernadores priistas también llenaban plazas con beneficiarios de programas sociales, trabajadores municipales y operadores políticos.

 

HOY, LA DIFERENCIA ES ÚNICAMENTE EL COLOR DE LAS CAMISETAS

 

La importancia estratégica de esta disputa no es menor. El grupo político de Higinio Martínez Miranda gobierna directamente seis de los diez municipios incorporados al Plan Integral para la Zona Oriente, una región que concentra más de 5.2 millones de habitantes, equivalentes aproximadamente al 67 por ciento de la población total de esos municipios.

 

Del otro lado, el grupo de Horacio Duarte Olivares mantiene influencia directa en apenas dos municipios, con poco más de 600 mil habitantes, alrededor del 8 por ciento de la población considerada dentro del mismo universo.

 

Los casos de Nezahualcóyotl, gobernado por Adolfo Cerqueda Rebollo, y Tlalnepantla, encabezado por Raciel Pérez Cruz, mantienen dinámicas propias y podrían inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos bloques cuando llegue el momento de definir respaldos.

 

LAS CIFRAS EXPLICAN BUENA PARTE DE LA BATALLA

 

De mantenerse esa correlación política, el grupo encabezado por Higinio Martínez tendría influencia sobre un padrón superior a 1.5 millones de electores potenciales, una cantidad cercana al 40 por ciento de los votos que históricamente podrían resultar necesarios para ganar la gubernatura mexiquense.

 

No resulta extraño, entonces, que cada asamblea se convierta en una demostración de fuerza.

 

En ese contexto, el Plan Integral para la Zona Oriente también adquiere una dimensión política. Aunque los recursos públicos son ejercidos por distintos órdenes de gobierno, los municipios beneficiados representan el principal bastión electoral del Estado de México y, por ello, cualquier liderazgo con presencia territorial busca capitalizar políticamente su impacto.

 

La pregunta inevitable es si las asambleas siguen defendiendo la soberanía nacional o si terminaron convertidas en plataformas para la promoción de liderazgos internos.

 

Porque mientras los discursos hablan de patriotismo, las estructuras cuentan asistentes, los operadores contabilizan municipios, los liderazgos miden territorios y las corrientes internas afinan estrategias para la verdadera disputa: la candidatura de Morena a la gubernatura del Estado de México en 2029.

 

Al final, la soberanía permanece como el argumento oficial. Pero el espectáculo político parece contar otra historia: la de una competencia interna donde el objetivo ya no es defender a México frente a amenazas externas, sino conquistar, conservar o ampliar parcelas de poder dentro del propio movimiento gobernante.

 

Cuando una bandera nacional termina utilizándose para medir quién llena más plazas y quién controla más municipios, deja de ser una causa colectiva para convertirse en un instrumento de estrategia electoral. Y quizá ahí radique la mayor paradoja: mientras el discurso habla de defender la soberanía del país, la verdadera batalla parece librarse por la soberanía de los grupos políticos sobre el territorio mexiquense.

martes, 4 de agosto de 2026

CHIMALHUACÁN EN MANOS DE LA VIOLENCIA

 

*“Centurión”, bajo señalamientos por presuntas cuotas, extorsiones y control de la policía municipal; dos hombres fueron ejecutados en una zona donde vecinos denuncian venta de droga

 


Por: EXPEDIENTE SECRETO

CHIMALHUACÁN, Estado de México, 4 de agosto de 2026.- Mientras el Gobierno del Estado presume una supuesta reducción de los delitos de alto impacto, las calles de Chimalhuacán cuentan otra historia: homicidios a plena luz del día, puntos de narcomenudeo que continúan operando y una corporación policiaca acusada de cobros ilegales. Ciudadanos y elementos cuestionan el poder del director operativo Arturo Hernández Ortega, “Centurión”, y exigen que la alcaldesa Xóchitl Flores Jiménez explique quién manda realmente en la Policía Municipal.

 

La propaganda oficial habla de avances, los funcionarios presumen estrategias, las cifras intentan vender una imagen de control. Pero en las colonias hay balaceras, asesinatos, miedo y una creciente desconfianza hacia quienes tienen la obligación de proteger a la población. La distancia entre el discurso oficial y lo que ocurre en las calles es cada vez más difícil de ocultar.

 

El pasado viernes 30 de julio, alrededor de las 17:30 horas, dos hombres quedaron tendidos sin vida sobre la vía pública, en la zona de las calles Xocuilco y San Pablo, luego de ser atacados con disparos de arma de fuego. Al lugar acudieron cuerpos de emergencia, pero ya no había nada que hacer. Ulises Yahir Rodríguez y José Francisco López habían perdido la vida.

 

Dos hombres asesinados. Dos familias destruidas. Y una nueva escena de violencia que vuelve a exhibir el fracaso de las autoridades para garantizar seguridad en uno de los municipios más golpeados por la delincuencia.

 

Mientras los gobiernos contabilizan cifras y difunden boletines, los habitantes cuentan muertos. Y la pregunta que nadie responde es cuánto tiempo más seguirá la violencia imponiendo su propia ley en Chimalhuacán.

 

NARCOMENUDEO A LA VISTA DE TODOS

 

Vecinos de la zona aseguraron que en el lugar donde ocurrió el doble homicidio opera un punto de venta de droga, particularmente cocaína en su modalidad conocida como “piedra”.

 

La denuncia es todavía más grave porque, según los habitantes, la actividad sería conocida por la Policía Municipal. Los vecinos aseguran que los elementos sabían —y saben— de la venta de droga.

 

Sin embargo, denuncian que, lejos de intervenir, detener a los responsables o desmantelar el punto de narcomenudeo, algunas patrullas acuden de manera constante para recolectar dinero.

 

Es decir, de acuerdo con los testimonios ciudadanos, la policía no habría llegado para combatir el delito, sino para cobrar. Se trata de una posible red de tolerancia y corrupción que habría permitido la continuidad de actividades delictivas a cambio de beneficios económicos.

 

La autoridad que debería proteger a los ciudadanos estaría siendo señalada de cobrar a quienes tendría que perseguir. Y mientras las patrullas pasan, el narcomenudeo continúa. Mientras los mandos permanecen en sus cargos, la violencia crece. Y mientras el gobierno guarda silencio, los cuerpos siguen apareciendo en las calles.

 

¿Quién permitió que ese punto de venta siguiera funcionando? ¿quién supervisa a las patrullas que acudían a la zona? ¿quién recibía el dinero que, según los vecinos, se recolecta? ¿y por qué nadie ha sido separado del cargo mientras se investigan estas denuncias? Hasta ahora, las respuestas no aparecen.

 

“CENTURIÓN”, EL MANDO QUE POLICÍAS SEÑALAN COMO EL VERDADERO PODER

 

El descontento no sólo se escucha entre los ciudadanos. También existe dentro de la propia Policía Municipal. Elementos de la corporación aseguran estar cansados de las exigencias económicas que atribuyen al director operativo Arturo Hernández Ortega, identificado con el indicativo “Centurión”.

 

De acuerdo con las versiones recabadas, “Centurión” sería quien realmente controla la operación de la corporación y tendría una influencia mayor que la del propio comisario de Seguridad Pública Municipal, Salvador Hernández Torres.

 

La pregunta es inevitable: Si “Centurión” es quien manda, ¿quién supervisa a “Centurión”? Policías inconformes sostienen que el director operativo exige cuotas a los comandantes y que éstos, a su vez, trasladan las exigencias económicas a los elementos de menor rango.

 

Según los señalamientos, se habría construido una cadena de presión que termina golpeando directamente a la ciudadanía. El mando exige. Los comandantes cobran. La tropa busca el dinero. Y el ciudadano termina convertido en la fuente de recursos.

 

Es preocupante que la Policía Municipal no estaría funcionando como una institución de seguridad, sino como una estructura de recaudación de dinero que opera en la clandestinidad.

 

Los elementos consultados aseguran que las cuotas generan una presión constante y que algunos policías terminan involucrándose en abusos, extorsiones, cobros ilegales o presuntos acuerdos con grupos delictivos para cumplir con las cantidades exigidas.

 

La acusación es devastadora: Una corporación creada para combatir la delincuencia estaría siendo señalada de empujar a sus propios elementos hacia prácticas delictivas. Un uniforme que debería representar protección estaría siendo utilizado, según las denuncias, como una herramienta de intimidación.

 

Y una estructura de mando que tendría que imponer disciplina estaría alimentando una cadena de corrupción. Si los señalamientos son falsos, “Centurión” y el gobierno municipal tienen la obligación de aclararlos públicamente y demostrar que no existe ningún sistema de cuotas. Pero si son verdaderos, la responsabilidad no puede terminar en los policías de menor rango.

 

SALVADOR HERNÁNDEZ, UN COMISARIO CUESTIONADO Y REBASADO

 

Los ciudadanos también cuestionan la inoperancia del comisario de Seguridad Pública Municipal, Salvador Hernández Torres. Para muchos habitantes, la corporación parece carecer de control, estrategia y resultados.

 

Los presuntos de venta de droga continúan operando. La violencia no desaparece. Los homicidios siguen ocurriendo. Y las denuncias de corrupción se acumulan. Entonces, ¿qué está haciendo el comisario?

 

Si las versiones de los policías son ciertas y “Centurión” concentra el control real de la corporación, Salvador Hernández Torres tendría que explicar cuál es su función y por qué no ha frenado las prácticas denunciadas.

 

Porque el silencio de un mando frente a posibles actos de corrupción no fortalece a la corporación. La debilita. La desacredita. Y deja a la ciudadanía completamente desprotegida.

 

XÓCHITL FLORES Y EL COSTO POLÍTICO DEL SILENCIO

 

La alcaldesa morenista Xóchitl Flores Jiménez no puede seguir actuando como si las denuncias no existieran. La seguridad pública depende de su gobierno. Los mandos fueron designados o ratificados bajo su administración. La Policía Municipal forma parte de la estructura que encabeza.

 

Por ello, la responsabilidad política llega directamente hasta la Presidencia Municipal. Guardar silencio para evitar que el escándalo alcance a su gobierno, es una pésima señal del gobierno morenista.