jueves, 22 de enero de 2026

FRACASO, DIVISIONES Y SOMBRAS CRIMINALES: EL RIDÍCULO DEL

 PARTIDO VERDE EN LOS REYES LA PAZ

 

*Del discurso triunfalista al vacío ciudadano: el Verde se desmorona en el oriente mexiquense

 

Por: EXPEDIENTE SECRETO

 



LOS REYES LA PAZ, Estado de México, 22 de enero de 2026.-
Lo que pretendía ser un acto de fortalecimiento político del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el oriente del Estado de México terminó convertido en un espectáculo bochornoso que exhibió, sin maquillaje, la profunda crisis, el descrédito social y las graves acusaciones que hoy persiguen a ese instituto político.

 

Alrededor de las 3 de la tarde, el dirigente estatal del Partido Verde, José Alberto Counttolenc Buentello, se presentó en la colonia San José las Palmas, acompañado del exdiputado Priista Alan Castellanos Ramírez. Quien ahora se ostenta como líder del Partido Verde, en la localidad, sin embargo, el evento fue un rotundo fracaso: apenas unas 20 personas acudieron al llamado, dejando en evidencia que el Verde no solo carece de estructura real en Los Reyes La Paz, sino que su discurso triunfalista está completamente desconectado de la realidad.

 

El propio Counttolenc, quien suele presumir en entrevistas y redes sociales que el Partido Verde es “la segunda fuerza política” en la entidad mexiquense, terminó contradiciéndose al reconocer públicamente que en municipios como Los Reyes La Paz no han sabido elegir a buenos dirigentes. La declaración no solo sacudió al propio Alan Castellanos, sino que también fue una alusión directa a Román Rico González, quien se ostenta como dirigente local del PVEM, pero cuya figura genera rechazo incluso dentro de su propio partido.

 

Las divisiones internas del Verde en este municipio son inocultables. A Rico González no le perdonan que, durante la pasada contienda electoral, operara políticamente para el PRI, impulsando a Cristina González Cruz, una traición que dejó heridas abiertas y fracturó aún más a una estructura partidista ya de por sí endeble y desacreditada.

 

No obstante, el desaire ciudadano va mucho más allá de pleitos internos o malas decisiones administrativas. El verdadero motivo del repudio social hacia el Partido Verde tiene nombre y apellido, y se relaciona con graves señalamientos de vínculos con la delincuencia organizada.

 

José Alberto Counttolenc Buentello ha sido señalado de haber incorporado a las filas del Partido Verde a integrantes del grupo criminal conocido como “El Sindicato 22 de Octubre”, organización que opera en diversos municipios del oriente mexiquense y que ha sido identificada por las autoridades como responsable de delitos de alto impacto.

 

El líder de dicho grupo es Christian Jesús Castillo Grimaldo, alias “El Jimmy”, quien fue regidor del Partido Verde en Chalco y, al mismo tiempo, líder del grupo delictivo autodenominado Sindicato 22 de Octubre. Castillo Grimaldo fue detenido en noviembre de 2025 y vinculado a proceso por delitos graves como extorsión, secuestro exprés y robo de agua (huachicoleo), además de ser señalado presuntamente por diversos homicidios cometidos contra personas que se negaron a pagar las cuotas impuestas por esta organización criminal.

 

Lo que ha generado una indignación aún mayor entre la ciudadanía no es solo la infiltración del crimen organizado en un partido político, sino la actitud del propio dirigente estatal del Verde. De acuerdo con diversos testimonios y registros públicos, Pepe Counttolenc se refería a “El Jimmy” como su “hermano”, una expresión que, lejos de ser anecdótica, confirma la cercanía política —y moral— con un personaje hoy encarcelado por delitos que han lastimado profundamente a comunidades enteras.

 

Para muchos habitantes de Los Reyes La Paz, el vacío en San José las Palmas no fue casualidad ni apatía: fue un acto de rechazo consciente. La gente simplemente no quiso respaldar a un partido que, en lugar de representar causas ambientales o sociales, aparece cada vez más ligado al oportunismo, la traición política y las sombras del crimen organizado.

 

El evento de este jueves dejó una lección clara: no basta con discursos triunfalistas ni con autoproclamarse “segunda fuerza” cuando en el territorio la realidad es otra. El Partido Verde enfrenta una crisis de credibilidad profunda, y mientras su dirigencia siga apostando al poder por el poder, ignorando el hartazgo ciudadano y los señalamientos criminales que lo rodean, sus actos seguirán vacíos y su futuro político, cada vez más comprometido.

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