ABANDONO Y ABUSO EN NEZA: FAMILIA DENUNCIA COBRO IMPAGABLE Y EXHIBE EL ROSTRO INSENSIBLE DEL GOBIERNO DE ADOLFO CERQUEDA REBOLLO
Por: EXPEDIENTE SECRETO
El caso es claro, crudo y profundamente indignante. Una
familia, en condiciones de vulnerabilidad, lanzó un grito desesperado en busca
de ayuda. Su historia revela no solo la burocracia fría, sino el rostro más
duro de una administración que parece haber olvidado a quién debe servir.
El pasado 24 de marzo, a un hombre de la tercera edad,
electricista de oficio, le fue colocada una suspensión temporal a su pequeño
taller, su única fuente de ingresos. No se trata de una gran empresa, ni de un
negocio irregular de gran escala: es apenas “un puestecito”, como lo describe
su propia hija, ubicado cerca de una avenida principal en Ciudad Neza.
Cuando el afectado acudió al Palacio Municipal en busca de una
solución, la respuesta fue tajante: deberá pagar 11 mil pesos para retirar la
suspensión.
Once mil pesos. Una cifra que, para cualquier trabajador
informal o adulto mayor en condiciones precarias, resulta simplemente inalcanzable.
La situación se vuelve aún más dramática al conocer el
contexto familiar. La hija del afectado, quien hizo pública la petición de
ayuda, vive con una discapacidad y no cuenta con los recursos para respaldar a
su padre. La escena que describe es devastadora: un hombre mayor, esperando
afuera de su propio taller cerrado, con la esperanza de que llegue “su
chambita” para poder llevar comida a casa.
Mientras tanto, el gobierno municipal encabezado por Adolfo
Cerqueda Rebollo parece mantenerse ajeno, indiferente, atrapado en una lógica
recaudatoria que poco o nada entiende de realidades sociales.
Este caso no es aislado. Vecinos de Nezahualcóyotl han
comenzado a señalar un patrón: exigencias económicas, trámites opacos y una
creciente desconexión entre autoridades y ciudadanía, especialmente con los
sectores más pobres.
La contradicción es evidente. Morena llegó al poder bajo la
promesa de poner primero a los pobres, de gobernar con sensibilidad y de
erradicar los abusos del pasado. Sin embargo, historias como esta reflejan
exactamente lo contrario: un gobierno que exige a quienes menos tienen, que
cobra sin considerar, y que cierra puertas en lugar de abrir soluciones.
Hoy, en Neza, una familia pide ayuda. No pide privilegios, no
pide favores políticos. Pide justicia, pide comprensión, pide la oportunidad de
trabajar.





